domingo, 30 de agosto de 2015

EXPEDIENTE ROJO. SÉPTIMA PARTE

FRIDAY, FEBRUARY 24, 2006


El Expediente Rojo - Séptima Parte

Ante la recurrente demagogia marxista:
¡Pueblo, pueblo, cuantos crímenes se cometen en tu nombre!



EN LA GRÁFICA: UN PACÍFICO VENEZOLANO ASESINADO POR EL TERRORISMO COMUNISTA. CUANDO ESTABA EN PLENA FILA DE ELECTORES, ESPERANDO SU TURNO PARA VOTAR EL 1º DE DICIEMBRE DE 1963. LOS VENEZOLANOS ANTE LA AMENAZA SALIERON MASIVAMENTE A VOTAR, LOS DIARIOS DEL MUNDO ENTERO RESEÑARON LA EPOPEYA:









EL TIEMPO, Bogotá (9-12-63): "NUNCA EL CRIMEN, EN SUS MÁS DIVERSAS FORMAS, CULMINÓ EN TAN ESTRUENDOSO FRACASO".

GAZETTE DE LAUSANNE (Suiza): "LOS EXTREMISTAS SE HALLAN SIN DUDA ALGUNA SEPARADOS DE LAS MASAS".

THE FINANTIAL TIMES, Londres (6-12-63): "CUANDO LA EXTREMA IZQUIERDA SE DIO CUENTA DE SU FRACASO INTENTÓ OBLIGAR A LOS VOTANTES A QUEDARSE EN CASA POR MEDIO DE AMENAZAS DE QUE SUS SECUACES ABRIRÍAN FUEGO SOBRE LOS QUE SE PRESENTARAN A LAS MESAS ELECTORALES."

HASTA 1965, FUERON MÁS DE CUATRO MIL LOS VENEZOLANOS COMUNES Y PACÍFICOS ASESINADOS POR LA GUERRILLA CASTRISTA DE LAS FALN.
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¡Pueblo, pueblo, cuantos crímenes se cometen en tu nombre!
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Como es conocido, Madame Roland, una de las protagonistas de la Revolución Francesa, habiendo sido condenada a la guillotina por los propios revolucionarios, hizo, antes de morir, esta exclamación: "¡Libertad, libertad, cuantos crímenes se cometen en tu nombre!" Uno de esos verdaderos crímenes -probablemente de los menores- fue la decapitación de esta infortunada agitadora.

Parafraseando a Madame Roland, debemos decir de aquellos días turbios de la década de los 60's y de los de hoy: "¡Pueblo, pueblo, cuantos crímenes se cometen en tu nombre!"

En aquellos días de los años 60's, días del intento de asalto comunista contra Venezuela, la demagogia se encontró en apuros. Para poder poner en progresiva ejecución su plano siniestro de llevar a último extremo la violación de todas las leyes divinas y humanas, la demagogia precisó simular que tal era el deseo del "pueblo torturado" por la miseria, por el hambre y por la angustia. En esta malsana intención, la demagogia marxista, de un lado exagera las proporciones de la miseria existente (como si estas, de por sí, ya no fueran cruciales). Por otro lado, genera sucesivas olas de rumores, para hacer creer a todos que las masas estarían tomadas de un furor incontenible que las tiene resueltas a materializar una revolución social. Éste tipo de demagogia, crea rumores e intenta algunos incidentes aislados, buscando producir así una falsa impresión de ambiente irrespirable, que siempre está impregnado con una publicitaria lucha de clases a mano armada, que "estaría por estallar de un momento a otro". Ésto, lo intenta establecer así, para que los poderes y estructuras constituidas junto a la población le confiera toda suerte de concesiones revolucionarias a semejante demagogia. Pero, en la Venezuela de los años 60's, la revolución violenta y su torpe maniobra se encontró por delante a opositores decididos y valientes que redujeron su salvaje demagogia a una tempestad en un vaso de agua.

La demagogia suscitó en aquellos tiempos (1960-1965), en gran parte de América Latina, una serie de guerrillas que deseaba que parecieran constituir las expresiones extremas de una "indignación popular de dimensiones continentales", que habría llegado a su paroxismo. En este mito, igualmente demagógico, los guerrilleros serían la vanguardia de la furia proletaria dispuestos a entregarse a una venganza trágica. Serían los defensores y los mártires de la causa popular, los representantes auténticos de las masas enfurecidas. Cuba sería, en esta perspectiva, la Covadonga Roja, el punto de partida de la "guerra santa" a favor del ateismo.

¡Oh, sorpresa! Venezuela tumba el mito y esa demagogia

Entretanto, en aquella época (1965), ya después de un primer momento de sorpresa, la verdad es que el cuadro presentado por la demagogia marxista se reveló enteramente falso. Poco a poco, las poblaciones de América Latina y especialmente Venezuela fueron marcando su entero alejamiento, cuando no su militante hostilidad en relación a estos pretendidos representantes marxistas.

Esto se desprende de múltiples indicios y hechos de la época, entre algunos muy significativos estuvieron:

Cuando en Venezuela, los mismos obreros y empleados portuarios de Maracaibo se negaron a descargar dos navíos británicos, como señal de protesta por el hecho de Inglaterra haber negociado con Cuba comunista (agosto 1965). Así mismo, un famoso líder guerrillero, conocido con el pseudónimo de "Comandante Gavilán", fue capturado, no por soldados, sino por valientes campesinos y agricultores venezolanos. Así las guerrillas se fueron consumiendo en una decadencia atroz porque la población negaba apoyo a los rebeldes, cuando no era una decidida hostilidad contra estos.

En Perú, en la misma década de los 60's, los guerrilleros se entregaban a las autoridades y declaraban que el movimiento subversivo, lejos de ser alentado por el pueblo, se va desmoronando gracias a discrepancias y rivalidades internas (Telegrama, 15-9-1965 Associated Press), lo que siempre sucede cuando no se alcanzan éxitos.

Otro hecho significativo de la época, fue cuando el célebre Prof. Rovigatti, dirigente de la Ación Católica Italiana, profesor durante algunos años en la Universidad Central de Venezuela, durante un discurso, ya en septiembre de 1965, en la reunión de la Asociación de Diplomáticos Católicos Italianos, presidida por el Emmo. Cardenal Agnelo Rossi, en Roma, afirmó que "el comunismo malogró de tal forma su esfuerzo de conquistar a las masas iberoamericanas, que resolvió dirigir su propaganda para la clase media y los estudiantes" (despacho del 22-5-1965).

En la exitosa lucha antiguerrillera de Venezuela, durante la década de los años sesenta, siempre ha preponderado la idea de la actuación de las Fuerzas Armadas como determinante del triunfo de la democracia. Esto, obviamente, no es algo falso; pero verlo de manera exclusiva es una ciega consideración, además de que históricamente resultaría en una visión absolutamente incompleta.

Desdeñar y esconder lo que fue el factor primordial de la lucha antiguerrillera en Venezuela, es decir: la decisiva y hostil posición de la opinión pública venezolana contra la guerrilla, es uno de los artificios propagandísticos que la izquierda revolucionaria ha auspiciado más durante toda la era posterior de "pacificación". El slogan de "la única fuerza militar del mundo que ha derrotado a un movimiento guerrillero", también disfrutó del interesado eco proporcionado por los mismos revolucionarios derrotados. Éstos siempre buscaron esconder al factor primordial: la postura y abominación del pueblo venezolano hacia la guerrilla. Las Fuerzas Armadas venezolanas sin duda fueron heróicas y determinantes, pero quien las impulsó determinantemente fue la extensísima y resuelta postura antiguerrillera y anticomunista de El Pueblo de Venezuela.

Ya en aquella época, de cara a esto, ¿qué más?




PACÍFICOS CIUDADANOS VENEZOLANOS QUE FUERON COBARDEMENTE ASESINADOS EL DÍA 11 DE ABRIL DE 2002, MIENTRAS EXPRESABAN SU SOLICITUD DEMOCRÁTICAMENTE EN EL CENTRO DE CARACAS. UNA VEZ MÁS, LA HISTORIA SE REPITE CON PERTURBADORA E INCONTESTABLE SIMILITUD CON EL 1 DE DICIEMBRE DE 1963.








Los verdaderos enemigos del Pueblo

¿Dentro de todo este cuadro, qué son los guerrilleros? No pasan de ser enemigos del pueblo. Pues sus actividades bélicas no tienen por efecto sino matar humildes hijos de ese mismo pueblo: valerosos y disciplinados soldados que murieron noblemente en el cumplimiento del deber, y campesinos que arriesgan la vida para defender -contra los comunistas- a sus haberes y a su patria.

Todo cuanto aquí se ha dicho sobre la natural actitud anticomunista de las masas, no conduce ni puede conducir a la afirmación de que nada se debe hacer por el pueblo, ya que este no ofrece peligro. Antes por el contrario. En efecto, en nuestra época tan llena de episodios que casi nos empujarían a dudar de la dignidad humana, uno de los aspectos más nobles y alentadores es este excedente de valor en las masas en relación a la prédica marxista.

Estas consideraciones sólo pueden llevar a los espíritus bien formados a dar al pueblo, con abundancia, lo que a este es debido -en mérito- según la justicia y la caridad. Estas consideraciones se destinan a dejar desenmascarado el rostro hediondo de la demagogia, en especial la demagogia de los modelos y prototipos del marxismo.


¡La sangre de Abel subió al Cielo clamando venganza contra Caín!
¿La visión de esta sangre y de estas torturas nos dejará indiferentes?