viernes, 7 de agosto de 2015

LA LUCHA ARMADA,DÉCADA DE 1.960 CUANDO FIDEL CASTRO TOMÓ POR ASALTO A VENEZUELA.

LUNES, 23 DE SEPTIEMBRE DE 2013


http://unidadgarantiadefuturo.blogspot.com/2013/09/la-lucha-armada-decada-de-1960-cuando.html

La lucha armada, década de 1960 cuando Fidel Castro tomó por asalto a Venezuela

José Rafael García


Consecuencias en el proceso político venezolano

Habla Héctor Pérez Marcano. Ex guerrillero, parlamentario, escritor….
En este trabajo de la lucha armada en Venezuela pondré el énfasis en el análisis político, sin desestimar algunos relatos que tuvieron honda significación e influyeron en el giro de los acontecimientos como, por ejemplo, el asalto al tren del Encanto. Intentaré desentrañar las consecuencias en el devenir político nuestro que, según creo, influye en la actual crisis política.
Los orígenes.
 Desde la década de los 70  ha surgido una discusión sobre cómo se originó la lucha armada en Venezuela. Algunos generales retirados, en aquellos tiempos tenientes y capitanes, sostienen que fue una orden de Fidel Castro. Creo que es una visión superficial y simplista. Dicha lucha armada forma parte de los procesos de violencia que se desataron en América Latina a lo largo de lo siglos XIX y XX, derivados de los rasgos específicos de algunas sociedades centroamericanas, de los sucesos políticos de algunos países como Colombia y de las intervenciones o invasiones norteamericanas cuando la política exterior la dirigían los hermanos Dulles;Allan al frente de la CIA y John Foster en el Departamento de Estado de Estados Unidos de Norteamérica. No se puede excluir de esta análisis la Revolución Mexicana (1910) que fue anterior a la soviética en (1917) y que nada tuvo que ver con aquélla.
La lucha armada venezolana se deriva de los rasgos específicos de la sociedad venezolana en la coyuntura política que se inició con el derrocamiento de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez el 23 de enero de 1958 y la victoria electoral de Rómulo Betancourt en ese mismo año; en esos rasgos específicos hay que analizar las contradicciones y tendencias que en cada partido existían y, por supuesto, el impacto de la Revolución Cubana ( enero 1º de 1959).
Tal análisis es muy importante, pues considero que la formación del bipartidismo, su fracaso y el surgimiento del régimen de Hugo Chávez (1999) están concatenados y tienen su origen en los errores políticos de uno y otro signo ideológico. En ello tuvo un peso significativo el costosísimo error de la izquierda venezolana al enfrentarse, por la vìa armada, a un gobierno que tenía su fortaleza en las aspiraciones democráticas del pueblo, aspiraciones que la lucha política legal y pacífica le ofrecía dadas las contradicciones y tendencias que le daban especificidad al proceso venezolano.
En 1958 Acción Democrática era una federación de tres tendencias: la llamada “Vieja Guardia”, el Grupo “ARS”- así bautizado por Betancourt- y el ala izquierda.
En URD también había contradicciones, tanto que de allí van a surgir núcleos que posteriormente se incorporaron a la lucha armada. Copei iba dejando de ser el partido de origen confesional y falangista-con restos de gomecismo y lòpezcontrerismo- para convertirse  en un partido socialcristiano; por ello también tenía sus tendencias. Una de ellas llamada “el ala luminosa” que comandaban Luis Herrera Campins, Rodolfo José Cárdenas y Hugo Briceño Salas, así como también los dirigentes, encabezados por Rafael Iribarren, que más tarde se separarían para formar lo que se conoció como la “Izquierda Cristiana” (1968). El Partido Comunista de Venezuela no escapaba a las contradicciones. Algunos impetuosos e impacientes como Douglas Bravo y Guillermo García Ponce-ya desde 1957-pensaban en la lucha armada, pero la mayoría del Buro Político era partidaria de obligar a Betancourt a cambia su política mediante la presión popular, lo que se conoció como “la línea del viraje”, que encontraba oposición en la izquierda de AD y en quienes dentro del PCV querían profundizar la lucha.
También influyó la necesidad de Betancourt de tomar decisiones políticas que  les dieran garantías al sector empresarial, a las FAN y al Departamento de Estado norteamericano, de lo que su pasado comunista había quedado definitivamente cancelado .¿Qué mejor garantías que la de convertirse en un furioso anticomunista? Es por ello que Rómulo Betancourt en su discurso de toma de posesión, el 13 de marzo de 1959, arremetió deliberadamente contra el PCV, que formaba parte de la Unidad Nacional y que había contribuido de manera importante a la victoria del 23 de enero de 1958. También Betancourt, rápidamente , se distanció de la Revolución Cubana y se erigió-promocionado por el clan Kennedy-como la contrafigura de Fidel Castro en América Latina. Otra garantía más.
Durante el gobierno de Betancourt. Venezuela era  una sociedad en ebullición y con mucho apetito democrático. Algunos sectores se sentían frustrados pues planteaban que la insurgencia popular del 23 de enero de 1958 pudo ir ido más allá de apenas obtener el logro de una democracia representativa. El flujo de masas lucía incontenible, Betancourt perdía progresivamente apoyo político, su base política se reducía día a día. Primero URD abandonó el Pacto de Punto Fijo(noviembre 17,1960) y pasó a la oposición y en AD se dan las divisiones generadas por el ala izquierda que da origen al MIR y el grupo ARS-generación intermedia-, que también forma tienda aparte. Este último grupo participa en las elecciones de 1963, por decisión del Consejo Supremo Electoral, con la denominación de AD.-oposición y AD-gobierno, que respaldó la candidatura de Raúl Leoni; se eliminó la tarjeta blanca y el Consejo Supremo Electoral determinó que aquel que obtuviera más votos recuperaría dicho color, por ello Leoni tuvo que competir con una tarjeta negra. También había sectores de las Fuerzas Armadas que todavía desconfiaban de Betancourt, por ello se sucedieron varios intentos de golpe de Estado de sectores militares reaccionarios. Era tal que por diversas divisiones de AD, el dominio de la Cámara de Diputados pasó a manos de la oposición y el Gobierno apenas mantenía una mayoría precaria en la Cámara del Senado. 
El movimiento obrero, especialmente el sector petrolero, estaba pasando progresivamente al control de la izquierda; Betancourt lo reprimió creando la Sotopol, aparato paramilitar de AD, que ocasionó la muerte de dirigentes políticos petroleros. El movimiento estudiantil era dominado por las juventudes del MIR y el PCV.Tampoco escapaban a ese empuje los gremios profesionales.
Todo este cuadro descrito era el de una sociedad que luchaba por una democracia impregnada de justicia social, sociedad en la que el desempleo ya era un problema importante y la marginalidad crecía. Venezuela ya estaba urbanizada, con una correlación demográfica que concentraba las grandes mayorías de población en las zonas urbanas y suburbanas; en este cuadro político, social y económico descrito, en el que las contradicciones políticas principales estaban en las ciudades y el campesinado pesaba mucho-amén de ser dominado por Acción Democrática- la izquierda venezolana cometió el grave error de abandonar las ciudades e irse a la montaña. Fueron tantos los yerros que, incluso, en un momento determinado decidió la disolución organizativa del movimiento estudiantil que controlaba, Julio Escalona, Jorge Rodríguez (padre) y Alfredo Maneiro tienen la responsabilidad principal de ese error. Ello explica por qué el movimiento estudiantil cayó en postración y en la indiferencia durante tantos años.
Pero el desarrollo de la lucha armada no fue producto de una decisión que en un momento dado adoptaron. Aunque hay dirigentes-ex militantes del PCV-que afirman que el Congreso Nacional de ese partido  en 1961 en el Palacio de los Deportes sí se tomó una decisión del tal naturaleza. Yo difiero de esa opinión, porque en todo caso lo que se aprobó fue una política cortoplacista que combinaba las acciones armadas urbanas con la organización de un golpe cívico-militar para un triunfo que derrocara a Betancourt rápidamente; todo ello en detrimento de la lucha guerrillera rural, cuyos incipientes focos guerrilleros no contaron con el apoyo político y logístico suficiente, ya que su existencia era utilizada más bien por ambos partidos como un elemento  atemorizante.
La lucha armada estaba condenada al fracaso desde sus inicios, era inviable, porque se dio en el contexto de una coyuntura política en la que el pueblo aspiraba a profundizar la democracia. Ya se había aprobado en 1961 una Constitución respaldada con tan gran consenso político, que había parlamentarios comunistas y miristas la firmaron precisamente en ese contexto político, el MIR le propuso al pueblo nada menos que la “dictadura del proletariado”. En el ánimo popular no se había agotado la esperanza, los partidos tenían credibilidad: tampoco se habían iniciado la ineficacia y la corrupción que luego carcomieron el proceso democrático. Una vez Betancourt, ya es presidente, al referirse a este problema dijo que “la democracia venezolana tenía algunas verrugas”,
El MIR y el PCV junto con otros dirigentes y militantes de URD habían constituido dos organismos para integrar los esfuerzos revolucionarios, sin disolver los respectivos partidos, pues en el fondo la rivalidad entre el MIR y el PCV por la vanguardia del movimiento revolucionario. Esa realidad le hizo mucho daño al intento revolucionario.
Se había constituido el Frente de Liberación Nacional (FLN)-organismo político que elaboró un programa revolucionario de corte marxista-leninista-y un organismo armado denominado Fuerzas Armadas de Liberación Nacional,FALN (MAYO 4, 1962).
La propaganda armada consistía en realizar acciones sensacionales cuya noticia diera la vuelta al mundo, de modo que se conociera la lucha armada venezolana. Entre ellas, el secuestro de Alfredo Di Stefano, futbolista del Real Madrid que vino a Venezuela a realizar algunos partidos. La acción la dirigió la UTC del MIR encabezada por Máximo Canales- hoy el conocido pintor Paúl del Río Canales-. Fue retenido unos días, no se pidió ningún rescate monetario y luego lo liberaron sin daño alguno. La noticia fue mundial y Di Stefano incluso dio unas declaraciones sobre lo bien que lo habían tratado que había sido y el romanticismo que apreció en aquellos jóvenes que lo secuestraron.
También fue secuestrado el buque Anzoátegui de la Compañía Anónima de Navegación, liberado en puerto brasilero. En esta acción, también de UTC del MIR, participaron Rómulo Niño y Máximo Canales. Una UTC del PCV llevó a cabo otra acción espectacular. El Gobierno francés había prestado al Museo de Bellas Artes varias obras de pintores famosos como Picasso y Dalí, que se conoció como “La exposición francesa”. Pues bien, una UTC del PCV un buen día se robó todos los cuadros, que valían una gran fortuna. Escándalo sensacional. A los pocos días la UTC devolvió intactos los cuadros de “La exposición francesa”. También noticia mundial.
El error estratégico de enfrentar una democracia con la lucha armada se sumaron otros. Igual que en algunos procesos revolucionarios de otros países-Filipinas o China para citar sólo dos-se dio la desviación militarista. Los militantes de ambos partidos que estaban en aparato armado comienzan a creerse más esforzados y sacrificados que los que estaban en la dirección partidista; luego es típico que cuándo cierta anarquía o rebeldía y se tilde de cómodos a quien se ocupaban de la lucha legal que todo proceso revolucionario debe saber combinar, en lo cual dieron un gran ejemplo vietnamistas.Primero en su lucha anticolonial contra Francia y más tarde en la lucha de liberación nacional ante la intervención norteamericana. También Mao Tse Tung le tocó dirimir y derrotar esta desviación China cuando  sentenció “el partido dirige el fusil”. Esta desviación de América Latina tuvo sus teóricos. Regis Debray, en su libro Revolución dentro de la Revolución afirmó que “ quienes luchan en las ciudades constituyen la pequeña burguesía de todo movimiento revolucionario”.
El cortoplacismo llevó a los errores de dilapidar el fructífero trabajo de penetración en las Fuerzas Armadas, ejecutando dos acciones militares, para colmo de coordinación, porque nadie entiende porque el “Carupanazo” y el “Porteñazo” se dieron en el lapso de un mes y no actuaron conjuntamente el 4 de mayo de 1962.Estos errores permitieron a Betancourt limpiar las Fuerzas Armadas y liquidar nuestro trabajo de penetración. Los derrotados fueron a las cárceles, oficiales de alta graduación incluso; a otros sospechosos Betancourt les envió al exterior como agregados militares de nuestras embajadas.
De esta desviación provino el error más costoso de esa etapa, que es obligatorio hoy ha salido a relucir en algunas campañas electorales, cuando se ha pretendido atribuirle a Teodoro Petkoff la autoría de dicha acción.
Guillermo García Ponce-hoy director  diario oficialista Vea, para la época secretario militar del PCV propuso en el Buro Político de su partido la acción, con el propósito de desarmar a los guardias nacionales que protegían a las familias-mujeres y niños en su mayoría-que los domingos viajaban en ese tren que hacía un recorrido hasta un sitio de recreación denominado El Encanto, cerca de Los Teques.
El Buró Político del PCV analiza y rechaza al acción argumentando que si no se lograba sorprender a las guardias podría generarse una balacera, con la consecuencia de muchos heridos, tanto de guardias como de civiles.
Guillermo García Ponce, penetrado hasta los huesos por la desviación militarista y aventurero, desechó la argumentación de la Dirección Nacional Ejecutiva del PCV y tildó de vacilantes y cómodos a sus integrantes y ordenó al aparato armado ejecutara la acción.
Sucedió lo que se temía, los guardias nacionales no fueron sorprendidos. Cuatro guardias nacionales muertos, seis heridos de consideración entre ellos dos niños que afortunadamente los otros heridos de bala no fueron graves.
Betancourt aprovechó al máximo el grave error cometido. Desde hacía ya un tiempo Rómulo Betancourt presionaba a Copei y a Caldera para ilegalizar al MIR al PCV; Caldera se oponía. Le indignaba a Betancourt que el MIR y el PCV al mismo tiempo realizara acciones armadas tuvieran periódicos y parlamentarios que las justificaban. El Gobierno le dio gran publicidad, con mucho ceremonial, al entierro de los guardias nacionales. Al mismo tiempo, Betancourt ordenó una inmensa redada represiva y los parlamentarios del PCV y el MIR fueron detenidos en sus casas, violando su inmunidad parlamentaria que les otorgaba la Constitución; fueron llevados al Cuartel San Carlos.
Una vez presos el Congreso Nacional realizó el proceso para allanarle la inmunidad. Caldera no tuvo argumentos para oponerse y apoyó al Gobierno, que también procedió  a ilegalizar al MIR y al PCV, mediante una decisión de la Corte Suprema de Justicia que adoptó, o inventó, una figura jurídica denominada “inhabilitación” para tratar de disimular lo que en realidad era una ilegalización de los dos partidos.
Betancourt procedió con celeridad en su acción represiva, pese a que tanto Gustavo Machado como Domingo Alberto Rangel declararon en la prensa nacional el repudio de los dos partidos a la acción realizada.
A ese grave error del 28 de septiembre de 1963, el movimiento revolucionario le añadió otro que le dio la puntilla al proceso subversivo: su postura frente al proceso electoral en diciembre de 1963 para elegir al sucesor de Rómulo Betancourt.
La tensión política era enorme. Betancourt se sostenía en el poder pero con un elevado costo político. Si bien logró que su compañero Raúl Leoni le sucediera se evidenció una merma del 49% con que él había triunfado a 31% que obtuvo Leoni.
Jóvito Villalba hizo la campaña electoral más cuestionadora del régimen. Había roto el Pacto de Punto Fijo y pasado a la oposición, lo que dio lugar al gobierno llamado “ La Guanábana”-AD y Copei-, antesala del bipartidismo posterior, Jóvito Villalba proclamaba en sus discursos incendiarios que si Leoni ganaba, el país “arde de punta a punta”. Es decir, era el candidato más próximo a la izquierda.
La izquierda en vez de apoyar a Villalta –la tesis mas aconsejable-según Héctor Pérez Marcano. Lejos de ello, no sólo no lo apoyó, sin que además se dedicó a sabotearle la campaña electoral. Proclamamos una línea de “abstención militante” y decidimos boicotear las elecciones por la vìa armada. Para el denominado “plan 9-0 de boicotear las elecciones por la vía armada… Los cubanos depositaron en las playas  de Falcón un importante lote de armas, y municiones-hasta cañones sin retroceso había-que servir para el boicot armado. El PCV responsable de la operación, no recogió a tiempo las armas, que fueron descubiertas por un pescador quien dio el dato al Ejército, el cual la incautó y se hizo la denuncia con el escándalo publicitario correspondiente.
La tesis de Domingo Alberto Rangel pese a ser derrotada en el seno del MIR tuvo repercusión en PCV, que desarrolló una discusión similar. La mayoría del Buro Político logró aprobar en un Comité Central clandestino realizado en 1965, la línea de la “paz democrática” presentada de una manera ambigua en cuanto a su respaldo a la lucha armada ya que en realidad implicaba una táctica de repliegue para abandonarla paulatinamente y recuperar la legalidad.

JRGG.