sábado, 3 de abril de 2010

CAPITULO VII 11. Emboscada "El Cocuy" 1° de Noviembre de 1972

11. Emboscada “El Cocuy” efectuada por el Destacamento Móvil del Frente Guerrillero “Antonio José de Sucre” a una escuadra del Batallón de Cazadores “Pedro Zaraza” Nº 2 en el tramo Carretero Onoto-Santa Fe, Estado Anzoátegui, el día 1º de noviembre de 1972.

Finalizó la década de los sesenta y se abrió un margen de cierta inactividad de los bandoleros, quienes ya estaban sometidos en su mayoría al proceso de pacificación; ese receso de acción duró tres años, los Teatros de Operaciones bajaron un poco la presión sobre los irregulares, pero se mantuvieron en alerta y a la expectativa conduciendo operaciones en todo el territorio nacional.

Para 1972 se reanuda la violencia por parte de grupos anárquicos de bandoleros, El día 01 de noviembre de ese año el Destacamento “Niquitao”, a/o del TO-4 se encontraba realizando la “Operación Pulpo” en las márgenes del RÍO UNARE, CARRETERA ZARAZA-LA FRAGUA, MÁRGENES DEL RÍO IPIRE, CARRETERA LAS CAMAZAS-EL CAÑO DE LA NEGRA Y CARRETERA ZARAZA-SAN JOSÉ DE UNARE. Esta operación se inició el 271800OCT72 y debía finalizar el 021630NOV72, con la finalidad de capturar y neutralizar a doce bandoleros del Destacamento Móvil, perteneciente al Frente Guerrillero “Antonio José de Sucre”, de quienes se tenía la información precisa que estaban delinquiendo en la zona.

El día 010700NOV72 el Comandante de Batallón Zaraza Nº 12, Unidad que operaba en el eje carretero ZARAZA-LA FRAGUA, y cuyo Puesto de Comando se encontraba en San Pablo, ordenó al Teniente Vinicio Ortegano Bautista, Oficial de Transmisiones (*) de la unidad, que se trasladase hasta un sitio denominado ANA-126 (**)  e intentara establecer contacto con una compañía que estaba operando y con la cual no se había establecido comunicación, desde el inicio del operación.

La comisión al mando del Teniente Ortegano Bautista salió el 010730NOV 72 con ocho e/t en un vehículo 3/4 equipado con transmisores - receptores y con un jeep ¼ TON. Armado con una ametralladora AFAG cal 7,62 mm., que les servía de escolta. El personal estaba distribuido de la siguiente manera:

 Camioneta M37B1, ¾ TON: el Oficial y el conductor, en los asientos delanteros y 4 e/t en la parte posterior (dos radio-operadores y 2 escoltas).

 Jeep de ¼ TON M38-A1: un conductor y dos e/t, operadores de la ametralladora AFAG.


Cuando la camioneta regresaba al PC en San Pablo, fue atacada a la altura de El “Cocuy” por elementos armados, emboscados por la parte este de la carretera, sufriendo heridas leves de bala el Oficial y el soldado conductor, quien logró continuar su avance hasta detenerse dos kilómetros más adelante, para luego ser evacuados por un ciudadano que transitaba en ese momento con su vehículo particular. El jeep equipado con la ametralladora, quedó detenido en el sitio de la emboscada a merced de los bandoleros, sus ocupantes, presas del miedo y de la confusión, al ver que el otro vehículo había continuado en veloz carrera, se vieron obligados a abandonarlo de inmediato y a buscar abrigo, sin hacer uso de dicha ametralladora y de sus armas individuales. El tirador de la ametralladora AFAG, no tuvo oportunidad de dispararla ya que durante el trayecto iba distraído leyendo una novela de vaqueros.

Aproximadamente cuatro minutos después de lo sucedido, se presentó en el sitio el Coronel Comandante del TO-4, quien sin ninguna precaución ante lo sucedido procedió a realizar las investigaciones iniciales, siendo a su vez atacado por los bandoleros, quienes de inmediato se dieron a la fuga sin lograr mas resultados que el hostigamiento hacia ambas comisiones; el Coronel encontró a un lado de la vía, el vehículo de ¼ TON abandonado con la ametralladora sin haber sido usada y ningún rastro del personal militar, una novela de vaqueros y algunas muestras de que habían resultado algunos heridos.

Un poco más tarde fue localizado en las inmediaciones del suceso, un soldado herido de bala, a quien de inmediato procedió a evacuarse hacia el hospital más cercano, mientras Unidades de refuerzo iniciaron la persecución de los bandoleros, quienes por los rastros y material encontrados en el sitio, pertenecían al Destacamento Móvil del Frente Antonio José de Sucre. En el lugar de la emboscada no hubo bajas por parte de los irregulares y fue incautado material de propaganda y algunos alimentos enlatados.

Posteriormente a través de la Inteligencia del Teatro se tuvo conocimiento que esta fue una emboscada de entrenamiento para los irregulares, entre ellos habían nuevos hombres recientemente incorporados y necesitaban de experiencia practica para sus propósitos de continuar con sus actividades delictivas. Ya para el momento el norte de la subversión habia dejado la inspiración ideológica y se habían convertido en bandas de delincuentes con la apariencia de guerrilleros revolucionarios.

La intensidad de las operaciones antisubversivas había disminuido a consecuencia del proceso de pacificación que se estaba adelantando, las unidades progresivamente iban disminuyendo su frecuencia operacional en los teatros de operaciones, sin embargo quedaban reductos que se mantenían en actividad y su propósito fundamental eran mantenerse vigentes a través del pillaje y de la acción propagandística pudieran resultar de sus acciones. Esta emboscada no presentó las sangrientas características de las otras, sin embargo, surtió su efecto y se llevó a cabo gracias al conocimiento que los bandoleros poseían de las unidades militares que todavía operaban, algunos de sus aspectos mas resaltantes observados por los investigadores son los siguientes:

a) A pesar de las informaciones confirmadas de la presencia de bandoleros en la zona, la unidad emboscada no estaba adiestrada para esta misión, además pertenecían al pelotón de transmisiones y su actividad no era específicamente de combatientes sino de apoyo de comunicaciones. Se determinó que el personal encargado de la seguridad del convoy viajaba distraído inclusive el tirador de la AFAG leía una novela de vaqueros.

b) Ninguno de los integrantes de la Unidad emboscada  viajaba en la posición en guardia y mucho menos tenían sus fusiles cargados listos para reaccionar.

c) Después de caer en la emboscada, el vehículo donde viajaba el Teniente Ortegano escapó de la acción pero dejó abandonados al resto de los integrantes de la comisión que viajaban en el Jeep.

d) El miedo se apoderó de la comisión y los soldados que quedaron atrapados bajo el fuego de los bandoleros, no pudieron reaccionar adecuadamente, solo se limitaron a ocultarse y tratar de salvar sus vidas.

e) El vehículo donde viajaba el Oficial tenía instalados los medios inalámbricos, suficientes para informar inmediatamente al Comando Superior pero no lo hizo.

f) Ningún superior caracterizado de los participantes, emitió orden alguna durante, ni después de la emboscada.

g) Todo el personal emboscado era orgánico del Pelotón de Transmisiones y no estaba preparado psicológicamente para la acción y el Teniente Ortegano Bautista no tenía ninguna experiencia en operaciones contra-subversivas.

h) El personal del convoy no portaba granadas de fusil ni de mano, como dotación especial.

i) Hubo violación a la disposición emitida en las directivas de seguridad que ordenaban que la organización del convoy en desplazamiento de vehículos se hiciera con tres vehículos como mínimo.

j) Según informaciones obtenidas con anterioridad, se tenía conocimiento de la presencia de bandoleros en el área, de la entrada al área de unas cajas de armamento dejadas en la cercanía del lugar, por un vehículo de la UDO y de la disposición de que se dictaran cursos a nuevos bandoleros y que efectuasen emboscadas como prácticas de lo aprendido en la teoría. Estas informaciones no fueron tomadas en cuenta para motivar las medidas de seguridad.

k) El Comando del Batallón Zaraza, fue poco celoso en la supervisión de las medidas de contrainteligencia y seguridad y no se percató que la Unidad de transmisiones ha debido llevar una escolta para que cumpliera con su misión.

 
(*) El actual Oficial de Comunicaciones se denominaba Oficial de Transmisiones



(**) En las salas de operaciones de los TO y en las de las unidades a su orden, se empleaba un código especial cartográfico que concentraba un determinado numero de cuadriculas de los mapas, en una cuadricula mayor con una designación especifica. Esta medida tenía la finalidad de mantener el secreto de las operaciones, ya que los irregulares tenían medios de escucha de las comunicaciones militares en el área de operaciones de los TO.