viernes, 2 de abril de 2010

CAPITULO VII 10.Emboscada "Hato El Terror" 16 de Diciembre de 1969

10. Emboscada “Hato El Terror” efectuada por el Destacamento Móvil del Frente Guerrillero “Antonio José de Sucre” a una Compañía del Batallón de Infantería Sucre Nº 51, en el tramo Carretero Crucero de Anaco-Aragua de Barcelona, Estado Anzoátegui, el día 16 de diciembre de 1969.

Para finales de 1969, en el área de responsabilidad del Teatro de Operaciones Nº 4 (TO-4), las unidades continuaban efectuando escudriñamientos, rastreos y velas con la finalidad de neutralizar a las bandas armadas, integrantes del frente guerrillero “Antonio José de Sucre”, que habían accionado contra las Fuerzas Armadas a través de emboscadas en las carreteras de segundo orden del Estado Anzoátegui, especialmente en el triángulo formado por las poblaciones de LA CEIBA, ANACO y ARAGUA DE BARCELONA.

Durante el mes de septiembre estas bandas armadas efectuaban sus actividades de búsqueda de información y logran conocer por medio de su extensa red, ubicada en los caseríos cercanos a estas poblaciones, los desplazamientos de convoyes y de las tropas a pié del personal del Ejército. Preparan un emboscada a efectivos del Batallón de Cazadores Francisco Carvajal N° 53 que efectuaban la Operación de “Origen y Destino” en las cercanías del crucero de Anaco y le causan serias bajas, entre ellas el Subteniente Verde Graterol.

En noviembre atacan a una camioneta de la Guardia Nacional resultando herido un efectivo, posteriormente efectúan dos emboscadas al Batallón de Infantería “Sucre” Nº 51 causándole seis bajas en total.

El Comando del Batallón de Infantería “Sucre” Nº 51, se habia movilizado desede SANTA ROSA hasta la población de Anaco, desde allí ordena el día 15 Diciembre al Capitán Ezequino  Rosas, que se traslade con su Compañía hasta la población de ARAGUA DE BARCELONA con el fin de relevar a una Compañía del Batallón de Cazadores, “Juan José Rondón” Nº 62, que había finalizado su período operacional y debía regresar a la Guarnición de CIUDAD BOLÍVAR de acuerdo a instrucciones del Comandante del Teatro de Operaciones N° 4.

Al día siguiente, en las primeras horas el Capitán Rosas reunió a los cuatro Subtenientes y ordenó el dispositivo listo del convoy para partir a las 07:00 horas, como en efecto lo hicieron. La columna de marcha fue organizada de la siguiente manera:

 Primer Vehículo: un jeep M-38 ; Subteniente Renato Aguilar Valdivieso y tres e/t.

 Segundo Vehículo: una camioneta ¾; un Oficial y doce e/t.

 Tercer Vehículo: Un jeep M-38; un Oficial y 3 e/t.

 Cuarto Vehículo: un camión M-35; 22 e/t.

 Quinto Vehículo: un camión M-35; 22 e/t.

 Sexto Vehículo: un camión M-35; 22 e/t.

 Séptimo Vehículo: un jeep M-38; un Oficial y tres e/t.

En total: 4 Oficiales y 87 e/t.

Mientras el Capitán Ezequino Rosas, Comandante de la Compañía utilizaba para su desplazamiento el vehículo de su propiedad.

A las 07:00 horas, del día 16 de Diciembre, tal como estaba previsto, el Capitán Ezequino Rosas inicia el movimiento desde la población de ANACO con destino a ARAGUA DE BARCELONA.

A las 07:10 horas, el convoy llega el CRUCERO DE ANACO y continua la marcha motorizada, sin mayor contratiempo. El Capitán Rosales se había distanciado considerablemente del convoy y por supuesto no ejercía ningún control sobre su unidad.

Después de haber recorrido 17 km desde el CRUCERO DE ANACO y estar a 32 km de ARAGUA DE BARCELONA, en las inmediaciones del HATO “EL TERROR”, son objeto de una emboscada tendida por un grupo de 6 a 8 bandoleros, desde la parte norte de la carretera, ubicado detrás de una cerca de alambre de púas de cuatro hilos, a escasos ocho metros de la vía y ocupando un frente de unos 50 metros; el terreno les permitía disparar a cualquier sitio del frente que ocupaban, con buena visibilidad y campos de tiro, a pesar de que la vegetación era de abundantes guatacaros, cujíes y el terreno totalmente aplanado.

Ante lo sorpresivo de la emboscada, dirigida específicamente al Jeep que iba a la vanguardia del convoy, con armas automáticas (FAL 7,62 una ametralladora AK-10 y escopetas), el Subteniente Renato Abdón Aguilar Valdivieso reaccionó con fiereza junto con los soldados que ocupantes de la camioneta 3/4 toneladas, saltando del vehículo y disparando su fusil en ráfaga. Posteriormente saltó la cerca alambrada con el personal de tropa y continuo disparando hasta copar al enemigo de tal manera, que por un momento bandoleros y tropas se confundieron en un solo grupo en el mismo sitio donde los primeros estaban apostados, librándose un corto pero feroz combate, siguiendo de inmediato la búsqueda de los otros bandoleros que lograron escapar, el Subteniente Aguilar Valdivieso procedió a perseguirlos, pero a raiz del fragor del combate, no se percata de la presencia de un bandolero que se encuentra herido al cual le pasa por un lado y el irregular logra disparar certeramente un tiro de escopeta sobre la espalda del valeroso Oficial que cae mortalmente herido.

En el combate muere el Distinguido Jesús Rafael Salazar y resultan heridos cuatro, Soldados José Elías Silva herido de bala en una pierna y dos Cabo 2º y un soldado con traumatismos en el cuerpo al lanzarse de los vehículos. Asimismo mueren tres bandoleros y es capturado otro. Dos Oficiales reunieron sus pelotones e iniciaron la persecución hacia el norte, pero no lograron localizar a los bandoleros por la pérdida de los rastros. El otro Oficial recogió al Subteniente Aguilar Valdivieso y a los Soldados heridos, llevándolos al Centro Asistencial de Aragua de Barcelona que le quedaba más distante que el Hospital de la Móvil, ubicado en Anaco adonde fueron llevados posteriormente. Cuando el Capitan Ezequino Rosas, llegó al sitio ya todo estaba consumado.

El valeroso Subteniente Renato Aguilar Valdivieso muere desangrado a consecuencia de las heridas a la altura del occipital y de la espalda producida por guáimaros de escopeta calibre 12.

La muerte de Renato Aguilar Valdivieso, se suma al haber de asesinatos a manos de los bandoleros de la izquierda alzados en armas en los años sesenta, con ella se cierra el capitulo correspondiente a esta década, que viene a dar paso al proceso de pacificación de los alzados y al perdón de sus pecados de los setenta, adelantada por Caldera.

Este triste suceso dejó en tela de juicio la actitud del Capitán Ezequino Rosas, el hecho de trasladarse en su vehículo particular y separarse demasiado de la columna lo alejó del ejercicio del Comando de la Unidad motorizada, la cual ser sometida a la acción de los irregulares hubo de ser controlada por los Oficiales que viajaban en los diferentes vehículos. La responsabilidad del traslado de la Compañía era de exclusiva responsabilidad del Capitán.

El Comando del Batallón Sucre, también tuvo su cuota de responsabilidad al permitir lo prohibido por el Comando del Teatro y por el COC, es decir, existía la prohibición expresa para el personal militar de no movilizarse en vehículos particulares, mientras se estaba en misión operacional.

El Subteniente Renato Aguilar Valdivieso, por una apreciación errónea de sus jóvenes compañeros, tal vez por la confusión del momento, fue llevado a la medicatura de la población de Aragua de Barcelona que contaba con menos recursos médicos y además, estaba a mayor distancia que el hospital de la empresa Petrolera “Móvil”. Lamentablemente pagó con su vida ante su demostración de arrojo y valentía. Aguilar es otro de los tantos héroes asesinados por la subversión castro-comunista, en su memoria poco o nada hizo la democracia y menos ahora cuando muchos de los que apagaron su vida y la de otros mas, están disfrutando de las bondades y saboreando las mieles del poder en el gobierno revolucionario de Hugo Chávez Frías, quien para ese año 1969 era un imberbe joven y estaría adoctrinándose en las filas del comunismo



3 comentarios:

Pedro dijo...

Con respecto al subteniente fallecido Aguilar valdivieso, quiero comentar que en honor a su valentía la II promociín de oficiales de Reserva del Ejercito del año 1991 lleva su nombre.

LOS CINCO DE LINEA dijo...

Totalmente cierto, el Stte. Aguilar Valdivieso fue un Oficial valeroso, que rindió su vida en defensa del sostenimiento del sistema democrático. Fue vilmente asesinado por la guerrilla castro-comunista, muchos de cuyos integrantes hoy disfrutan de las mieles del poder y estan en la linea de destruir y acabar con la Fuerza Armada que los vencieron en aquellos años, y ese hecho para ellos es imperdonable.

EDGAR GUEDEZ dijo...

CON HONOR INFORMO QUE FORMO PARTE DE ESA PROMOCION....