viernes, 2 de abril de 2010

CAPITULO VII 9. Emboscada "El Tomate" 30 de Noviembre de 1969

9. Emboscada “El Tomate” efectuada por el Destacamento “Hildemaro Ruiz” del Frente Guerrillero “Antonio José de Sucre” a un Pelotón del Batallón de Infantería “Sucre Nº 51”, entre Caicara de Maturín y San Félix Estado Monagas el día 30 de noviembre de 1969.

Para Noviembre de 1969 aun continuaba operando en la jurisdicción del Distrito CEDEÑO del ESTADO MONAGAS, el Batallón de Infantería Sucre Nº 51, adscrito al Comando del Teatro de operaciones N° 4.

En estas zonas se tenían suficientes evidencias de que por parte de las bandas armadas, actuaba el Destacamento Hildemaro Ruiz comandado por GABRIEL PUERTA APONTE, responsables de una serie de hechos delictuosos en contra de la población y de varias acciones armadas contra las unidades militares que operaban en su contra. Este grupo mantenía un modus-operandi de actuar que caracterizaba por la forma como improvisaban para planificar y ejecutar las emboscadas, por el uso de las escopetas y por su carácter violento y sanguinario.

El 30 de Noviembre de 1969, el  Estado Mayor del TO-4, cuya sede era Cocollar, se encontraba reunido haciendo una apreciación de la situación y analizando los últimos hechos acaecidos que se graficaban en la carta de situación del área operacional; mientras tanto en el Puesto de Comando de SANTA ROSA a las 06:30 horas, el Teniente Luis Efraín Flameo Tedesco, Comandante de la Compañía del Mando y Servicio del Batallón Sucre, ordena al Subteniente José Sagitario que organice un convoy con tres vehículos tácticos y que con ellos se dirigiera a la población de San Félix de Maturín, con el fin trasladar al Coronel Juan Fuentes Milano Primer Comandante del Batallón. El Oficial se le presentó al Mayor Víctor Arriaga Ascanio y éste le ordenó que ampliase los efectivos hasta 20.

El convoy llegó a la población de San Félix de Maturín a las 11:10 horas y el Oficial, al presentársele al Capitán Comandante de la Compañía, este le informó que el Comandante Fuentes había regresado a Maturín y por lo tanto ya no era necesario su traslado hacia el Puesto de Comando; en ese momento una torrencial lluvia obligó a que la comisión pospusiera el regreso hasta tanto mejorasen las condiciones climatológicas, lo cual ocurrió a las 15:00 horas.

En el tramo carretero entre SAN FÉLIX y CAICARA, en el lugar conocido como “El Tomate”, la carretera presenta una pendiente aproximada de 10% con taludes cortos a ambos lados de la vía, la vegetación existente en el sitio es tupida la cual dificulta el movimiento a pié; al lado izquierdo, a lo largo de la vía se extendía una cerca de alambre de púas de cuatro hilos; al inicio de las subidas existe una carretera de tierra y a la izquierda se interna en la maleza una pequeña quebrada. Detrás de la cerca existe una explanada con dos casas rústicas habitadas por algunos campesinos.

Cuando el primer vehículo del convoy sobre sobrepasó la subida de “El Tomate”, desde la maleza situada al izquierda del mismo, se oyó un disparo de escopeta acompañada luego por una ráfaga de FAL, ante la alarma el Subteniente Sagitario saltó del vehículo disparando una granada de fusil hacia el lugar desde donde procedían los disparos inmediatamente hizo una ráfaga de fusil.

El Sub-Teniente se dirigió al Cabo 2º José Francisco Pire Arcano, un veterano combatiente, ordenándole que le cubriera su movimiento con fuego, mientras se desplazaba en dirección hacia el lugar de los disparos, y una vez que lo logró se dirigieron hacia la casa que se encontraba a unos 700 m del sitio de los hechos; el Cabo se percató que desde la casa nuevamente les hacían disparos; tendidos en el piso y aferrados al terreno, iniciaron un intercambio de disparos con los irregulares, situación que cesó luego de un breve tiempo.

El Oficial regresó y le ordenó a un Cabo 1º que con su Escuadra continuara la persecución de los bandoleros y él ayudado por dos Cabos 2º, procedió a recoger dos soldados heridos en el encuentro y los enviaron al hospital de PUNTA DE MATA; posteriormente se presentó el Capitán y tomó el comando del convoy mientras el Subteniente con dos escuadras continuó la persecución de los bandoleros durante las veinticuatro horas subsiguientes, sin lograr resultados positivos, ni información alguna sobre los bandoleros atacantes.

Los análisis realizados sobre esta emboscada en el Comando del Teatro de Operaciones arrojaron los siguientes resultados:

a. A pesar de estar en conocimiento de la situación operacional, la Sección de Inteligencia, se mantuvo un tanto descuidada con la difusión de la información y de la inteligencia producida, hacia los escalones subalternos, la muestra mas evidente fue que el Subteniente Sagitario no estaba al corriente de la situación operacional, omisión esta que facilitó la acción sorpresiva de los irregulares.

b. Las redes de comunicaciones tanto de la Compañía, como la del Comando del Batallón, reflejaron un deficiente funcionamiento y precisamente no funcionaron en el momento de la emergencia.

c. Persistió el mismo problema de la falta de adoctrinamiento de los soldados y su poca pericia en el combate por tratarse del personal de la Compañía de Mando y Servicios, cuyas actividades eran de apoyo logístico del Batallón, por lo tanto la reacción ante el ataque no fue contundente

d. La persecución fue tardía, esta circunstancia permitió ganar tiempo a los bandoleros en su huida.