martes, 30 de marzo de 2010

CAPITULO VII 3. Emboscada "El Naranjal" 12 de Noviembre de 1968

3. Emboscada efectuada por el Frente Guerrillero “Antonio José de Sucre”, a un Pelotón del Batallón de Cazadores “Coronel Francisco Carvajal Nº 53”, comandado por eL Teniente (FAC) Andrés Moreno Uribe, en el cerro las Tarimbas del Estado Sucre, el día 12 de noviembre de 1968.

Durante el segundo semestre del año 1968, el Comando del TEATRO DE OPERACIONES N° 4, cuya sede estaba en COCOLLAR, ESTADO SUCRE, inició operaciones de escudriñamiento y rastreo en su área de responsabilidad, haciendo hincapié en la zona sur del ESTADO SUCRE y este del ESTADO ANZOÁTEGUI, motivado a una información recibida, procedente de la ciudad de CARACAS sobre la existencia y funcionamiento de una posible escuela de bandoleros, cuyos responsables estaban dentro del Frente Antonio José de Sucre.

El Batallón de Cazadores “CORONEL FRANCISCO CARVAJAL N° 53” fue comisionado para conducir operaciones sobre esos sectores específicos, por la cual el Comandante del Teatro Operaciones se reunió con el comandante de esa unidad y le informó detalladamente sobre la situación y sobre los datos existentes en el Teatro sobre las actividades de los bandoleros.

El día 30 de octubre de 1968, el comandante del Batallón de Cazadores ordenó al Capitán Crispin Rodríguez Álvaro que con su compañía, ubicada en el caserío “LOS MANGUITOS”, cerca de la población de SAN ANTONIO DE MATURÍN, iniciará operaciones desde su ubicación hacia el suroeste del ESTADO SUCRE.

El Capitán reunió al Subteniente Nilson Noruega y al Subteniente FAC Andrés Moreno Uribe a las 17:00 horas y les explicó las operaciones que desde el siguiente día se lanzaría, estos iniciaron los preparativos para dar cumplimiento a su misión.

A las 20:00 horas se recibió la información del Comando del Batallón sobre un encuentro que tuvo lugar en las inmediaciones de la población de BERGANTÍN, exactamente en la quebrada de Macanillar, donde resultó herido el Subteniente Henry Mundial  G y muerto el Cabo 2º Elio González y el resto del personal se había extraviado durante la persecución de cuatro bandoleros.

El Comando del Batallón ordenó al Capitán, que preparara uno de sus pelotones para ser trasladado en vehículos desde LOS MANGUITOS hasta BERGANTÍN, con el fin de localizar y reunir al personal de tropa extraviado y para efectuar la persecución de los bandoleros. De inmediato se hicieron los preparativos y dos horas después (22:00) salía el subteniente  Noruega , designado para cumplir con esa misión, hacia el sitio de los sucesos.

La circunstancia hizo que cambiara lo que estaba previsto y el Capitán se vio precisado a realizar los ajustes correspondientes, se reunió nuevamente con el Subteniente (FAC) Andrés Moreno Uribe y le asignó la misión de efectuar las operaciones hacia la zona que anteriormente se le había ordenado al subteniente Noriega.

Como estaba previsto, para el día 31 de Octubre de 1968, el Capitán y el Subteniente iniciaron la “Operación Escuela” ordenada por el Comando del Batallón. El subteniente (FAC) Moreno inició su desplazamiento a pié sobre el itinerario definido, después de haber efectuado interrogatorios informales a los pobladores de los caseríos y haber obtenido informaciones positivas acerca de los bandoleros que se encontraban en la zona, procedió a ordenar y ejecutar operaciones de inteligencia en el sector, las cuales finalizaron el día 10 de noviembre.

Durante el día 11 de noviembre hizo un análisis de las operaciones de inteligencia y de los interrogatorios acentuados hacia los pobladores de los caseríos, para luego continuar su avance al siguiente día, hacia la zona donde las informaciones indicaban que posiblemente estaría el área de entrenamiento de los bandoleros.

El día 12 de noviembre reinició el desplazamiento al llegar cerca de las dos primeras casas del caserío EL YUNQUE a las 10:00 horas, observó a dos  elementos armados y vestidos con camisas caqui y pantalones verde oliva. Inmediatamente dispuso del pelotón en posición de ataque y abrió fuego sobre los irregulares, quienes lograron huir. Como resultado fue capturado un campamento con abundante material subversivo, prendas de vestir y copiosa bibliografía de Lenín y Marx, además de ser detenidos seis ciudadanos que habitaban las dos casas y quienes presumiblemente fungían como colaboradores de los bandoleros. El subteniente (FAC) Moreno Uribe comunicó directamente al Comando de Batallón sobre la novedad, ya se le imposibilitó establecer comunicación con el Comandante de la Compañía, con los medios de comunicaciones que disponía.

Después de haber recogido el material incautado, inició la persecución de los dos bandoleros, pero el Segundo Comandante de la Unidad, que venía en un helicóptero hacia la zona, lanzaba granadas a los dos irregulares que huían en veloz carrera. En vista de que las granadas caían cerca del pelotón, el Oficial detuvo su marcha y se comunicó por radio con el personal del helicóptero, informándole que le iban a causar daños a su unidad, mientras esto ocurría los bandoleros lograron escapar y desaparecieron de la vista de los tripulantes del Helicóptero y del Subteniente Moreno Uribe.

Al alejarse la aeronave, el Subteniente continuó la persecución hasta las 17:00 horas; Llegó a una casa en la montaña de disponía de un amplio patio para secar café, ubicado exactamente al frente del cerro Las Marimbas, allí hizo alto a la persecución y dispuso su personal para confeccionar la cena, designando el personal que iba a buscar agua y leña debía hacerlo pero sin su armamento el cual deberían dejar en la mencionada casa, mientras 2 soldados vigilaban a los ciudadanos detenidos y el resto del personal se disponía a descansar de la larga caminata.

El Subteniente (FAC) Andrés Moreno Uribe, cansado y fatigado por la larga jornada, se sentó en el centro del patio de secar café, para respirar con un poco de tranquilidad y reflexionar sobre los acontecimientos que venía protagonizando con sus hombres; como presagio de muerte, algo le indicaba al Distinguido Agapito Hernández, (ranchero del pelotón), que su Comandante corría grave peligro en el centro de ese patio cafetero, sin vacilar le hizo ver al Oficial que esa ubicación era peligrosa por tener a escasos 30 mts, un cerro en forma de herradura. Moreno Uribe no vio con agrado esta sugerencia, se molestó, lo interpretó como una falta de respeto del Distinguido y le ordenó en señal de sanción, la ejecución de algunos movimientos de educación física, proceso que al iniciarse simultáneamente, se escuchó un disparo y el Subteniente caía tendido en el piso del macabro patio, llevándose las manos a la frente.

El Subteniente Moreno Uribe, había muerto instantáneamente, no había nada que hacer, allí entregó su vida, víctima de la bala asesina y artera disparada por otro venezolano que había tomado el camino equivocado de la subversión. Después de este disparo se escuchó un nutrido fuego de armas automáticas, por la cual el Sargento Segundo Luis José Centeno, el Distinguido Agapito Hernández y otros cinco e/t buscaron abrigo y comenzaron a repeler el ataque, dos de ellos cayeron heridos, mientras que algunos de los soldados que estaban buscando agua y leña, lograron protegerse y otros corrían hacia la casa a buscar sus fusiles, algo que no consiguieron porque fueron objeto de impactos en sus cuerpos. De un disparo le quitaron el fusil al Sargento Segundo Centeno, reemplazante del pelotón, pero no se amilanó y tomó otro de los compañeros caídos, y siguió disparando hacia el enemigo. Los bandoleros comenzaron a gritarle a los soldados que se rindieran, a lo que el Sargento Segundo Centeno les contestaba, que bajaran por ellos si querían y si tenían el coraje suficiente para hacerlo. Los bandoleros comenzaron a bajar con el fin de rematar al personal de tropa. En ese momento, el Sargento Segundo con el Distinguido Hernández, comenzaron a disparar, obligando a los irregulares, a buscar abrigo. Los dos valerosos combatientes lanzaron granadas de mano y de fusil y los bandoleros al verse repelidos con tanta fiereza por sus oponentes, no les quedó otra alternativa que emprender la retirada.

Como resultado de esta acción resultó muerto el Subteniente (FAC) Andrés Moreno Uribe y heridos siete soldados y tres ciudadanos de los que estaban detenidos. Fueron mas bajas que fueron sumándose a las que venían sufriendo las FUERZAS ARMADAS NACIONALES, en aquel período sangriento en que sumieron al país las bandas armadas castro-comunistas, con el fin ultimo de obtener el poder a través de la lucha armada.

El Sargento Segundo Centeno se comunicó con el Capitán Crispin Rodríguez Álvaro y le informó sobre los hechos ocurridos y este a su vez lo hizo al Comando del Batallón, quién ordenó a los pilotos del helicóptero trasladarse hasta la zona de los acontecimientos a fin de evacuar a las bajas, lo cual se logró al siguiente día, motivado el mal tiempo que reinaba en la zona, mientras tanto Centeno asumía el liderazgo de su pelotón y junto con sus compañeros le aplicaron las curas y los primeros auxilios a los heridos.

Las informaciones posteriores arrojaban que los bandoleros que habían atacado esta patrulla pertenecían al Frente Antonio José de Sucre, liderizados por Julio Escalona, Carlos Bentancourt y Ortiz Bucarán.

En esta oportunidad la victima fue un Oficial de las Fuerzas Armadas de Cooperación (FAC), hoy Guardia Nacional, quien estaba al mando de un pelotón de cazadores del Ejército, esto se explica porque para la época, los Subtenientes de la Guardia Nacional, obligatoriamente debían pasar un año en las unidades de Infantería o Cazadores del Ejército, como medida para reforzar los cuadros profesionales necesarios para empeñarse en la lucha contra la subversión. Esta emboscada dio lugar para algunas consideraciones como las siguientes:

a) El Subteniente Moreno Uribe, dio una excelente demostración de profesionalismo, su condición de Oficial de las FAC, no mermó para nada su actuación se adaptó y se amoldó a las tácticas de lucha antisubversiva, lamentablemente fue víctima de los bandoleros, cuando mayor interés demostraba por el cumplimiento de su deber y en la misión que tenia asignada.

b) El pelotón estaba exhausto, llevaba trece días de intensa persecución, ya había establecido un primer contacto con los bandoleros y se mantenían a relativa corta distancia de ellos, pero no lograban darle alcance, visto que ellos tenían un mejor conocimiento del terreno que las tropas. Al llegar a la casa de la hacienda de café, vieron una oportunidad para descansar un poco y esto les llevó a bajar la guardia y descuidarse, al tal punto que algunos soldados se alejaron de su armamento orgánico y esto es un error fatal en operaciones antisubversivas.

c) La aplicación del castigo físico al Distinguido Agapito Hernando, distrajo la atención del Subteniente y más aun su negativa de aceptarle su sugerencia para que abandonase el patio de café, lamentablemente le costó la vida.

d) El sitio seleccionado para acampar el pelotón no fue el más adecuado, pues su ubicación le daba ventajas a los bandoleros para observar los movimientos de las tropas y para actuar contra ellos, mediante un ataque furtivo.

e) El bandolero que efectuó el disparo, era un excelente tirador, pues a una distancia considerable logró impactar en la frente del Subteniente Moreno Uribe, se especulaba que pudo haber utilizado un fusil con mira telescópica, pero esta hipótesis no se pudo comprobar.