martes, 16 de marzo de 2010

CAPITULO V 32 Emboscada "Pueblo Nuevo de La Sierra"

32. Emboscada realizada por bandoleros a un pelotón del BI Girardot 32 en "Pueblo Nuevo La Sierra" el día 8 de junio de 1968.
Durante los meses de mayo y junio de 1968 se encontraba el BI Girardot Nroº 32 a la orden del TO-5 cumpliendo misiones contra bandoleros en la zona de la Sierra de Falcón.
A partir del 6 de junio de 1968 en Pueblo Nuevo de La Sierra jurisdicción del Distrito Zamora se encontraba la compañía "U" al mando del Teniente Eliseo Capaul Rivero e integrada por otro Oficial y 64 soldados. Se tiene conocimiento que en esta Sierra operaba el bandolero Ramón Elegido Sibada (a) Magoya al mando de un grupo de campesinos que se le habían sumado.
Se tenía informaciones de las actividades de los bandoleros en la zona y constantemente estaban saliendo comisiones de patrullas, para rastrear la zona y también para la búsqueda de nuevas informaciones. En una de esas comisiones salió el Subteniente Sandoval Reverón hacia San Antonio a fin de verificar la presencia bandoleros en el sitio.
Como resultado de la operación se llevó detenidos a una gran cantidad de campesinos, muchos de ellos inocentes, y les decomisó unos burros los cuales utilizó para cargar los equipos de los soldados, adicionalmente era sumamente severo en los procedimientos en campaña por lo que se ganó el odio de la población rural de la zona y esta singular conducta marcó su fatal destino.
Las unidades que sistemáticamente habían venido ocupando el PC de Pueblo Nuevo, establecieron como rutina buscar todos los sábados la carne al caserío San Pablo y era un paso obligado para la comisión designada, la población de Pueblo Nuevo de la Sierra, debido a que la ubicación del campamento así lo exigía, de tal manera que todos los movimientos eran vigilados y chequeados por los colaboradores de los bandoleros, cuyo número era bastante crecido en ese pueblo.
Por otra parte, las informaciones que proporcionaban los lugareños eran muy escasas, porque no veían con agrado la presencia de las tropas, a las cuales prácticamente eran consideradas como sus enemigos, la situación era explicable sobre la base de algunos abusos y excesos que varios Oficiales y SOPC, cometieron con la población.
Casi siempre las tropas una vez que realizaban un movimiento motorizado, al llegar cerca del Pueblo Nuevo, se sentían seguros y dejaban a un lado las medidas de seguridad que adoptaban durante el trayecto; además, las tropas de la compañía "U" estaban recién llegadas al TO y no tenían experiencia combativa.
El día 8 de junio de 1968, dos días apenas de haber llegado, en horas tempranas salió para el caserío San Pablo la acostumbrada comisión integrada por nueve soldados embarcados en un Jeep M-38ª1 ¼ Ton y una ambulancia y ¾ ton., al mando del Subteniente Ricardo Ernesto Sandoval Reverón, con el objeto de buscar abastecimiento de carne para el personal de tropa de la Compañía, lo cual como se indicó, se hacía todos los sábados.
La comisión se cumplió en su primera parte y cuando venían de regreso llegando a Pueblo Nuevo de la Sierra, como a unos 600 metros aproximadamente, fueron emboscados por un grupo de bandoleros presumiblemente al mando del Ramón Elegido Sibada (a) Magoya. La acción fue tan sorpresiva y violenta que en el sitio murieron en el acto el Subteniente Sandoval Reverón y dos soldados, resultaron heridos gravemente seis soldados, de los cuales dos murieron posteriormente en el Hospital Smith de Coro. Los soldados que viajaban en el primer vehículo, aunque heridos hicieron frente a la situación, pero se les dificultaba disparar hacia el sitio donde se encontraban los bandoleros, por lo tupido de la vegetación.
Al oír los disparos el teniente Capaul Rivero, montó al personal que tenía en el PC, en los camiones y se dirigió al sitio de la emboscada, al llegar, los bandoleros ya se habían dado a la fuga. Dejó un pelotón con la misión de que trasladaran a los muertos y los heridos hasta la ciudad Coro y emprendió con el otro pelotón una persecución que duró cuatro días, pero sin resultados positivos.

Fue otra emboscada bastante sangrienta, que nuevamente enlutó a hogares venezolanos, que veían como a sus hijos los asesinaban inmisericordimente y no había una voz que se preocupara por los derechos humanos de los militares que eran victimas de las acciones de los bandoleros. El análisis que hicieran los cuerpos de investigación del COC y del Teatro de Operaciones indica entre otros los siguientes aspectos:

a) Según informaciones obtenidas, se llegó a la presunción de que esta emboscada fue una venganza de alguna parte de la población de Pueblo Nuevo de la Sierra, contra el Subteniente Sandoval Reverón ya que en anterior oportunidad había mantenido un comportamiento abusivo contra los campesinos.
b) Extrañamente, a pesar de que la situación para ese año era bastante comprometida y la lucha anti-guerrillera todavía estaba en plena acción, este personal se movilizaba por las carreteras y caminos de la zona con extrema confianza, fue una vulnerabilidad detectada y muy bien estudiada por los bandoleros para plantear la emboscada. Los bandoleros ya había concluido en que cuando las tropas regresaban a su campamento antes de llegar a Pueblo Nuevo bajaban la guardia en señal de que ya había pasado el peligro dejando a un lado las medidas de seguridad.
c) Los bandoleros eran especialistas en la observación de las peculiaridades de las unidades y en los detalles rutinarios eran a los que mayor atención prestaban, pues en ellos radicaban sus éxitos y efectivamente la rutina desde tiempo atrás, en que se convirtió la búsqueda de carne los días sábados fue un detalle al cual supieron sacarle provecho para su criminal acción.
d) Se determinó que la población de Pueblo Nuevo en un alto porcentaje eran activos colaboradores de los bandoleros, muchos de estos eran oriundos y tenían sus mujeres y familiares allí. Este factor fue su gran aliado pues contaban con una red de información, correos, abastecedores y combatientes dentro del propio pueblo. Este fenómeno se debió en buena parte al adoctrinamiento que los bandoleros aplicaron e esta población aprovechándose de su rechazo hacia el Ejército, generado como consecuencia de las actitudes asumidas por algunos Oficiales en oportunidades anteriores contra esa población de campesinos.
e) El campamento estaba ubicado en un sitio cuya salida y entrada de las tropas, era continuamente observada en el pueblo por ser un paso obligado. La comodidad de estar cerca del poblado cobró con creces varias vidas, entre ellas la del Subteniente Sandoval Reverón.
f) Las tropas que actuaban en esos días eran inexpertas, relativamente recién ingresadas a filas y su entrenamiento en la lucha de contraguerrilas era deficiente, ya que apenas habían culminado su período básico de instrucción militar, de allí que la reacción en esta emboscada fue casi nula. Las tropas no fueron sometidas al entrenamiento especial de costumbre, el cual era un requisito para ingresar a los Teatros de Operaciones.