martes, 16 de marzo de 2010

CAPITULO V 35 Emboscada "Loma Larga"

35. Emboscada “Loma larga” realizada el día 01JUN72 a una Comisión de Inteligencia por el grupo de bandoleros que comandaba “Magoya”
Las actividades continuaban en el Teatro de Operaciones Nº 5, el cual conducía operaciones contra bandoleros en su jurisdicción y tenía dentro de las unidades participantes al Batallón de Cazadores Páez Nº 71.
Un pelotón, de esta unidad (el cual reseñamos en el caso anterior), había sufrido una emboscada el día 29 de Junio en el Tesoro presuntamente a manos del bandolero (a) Magoya, lo que obligó al comando del TO-5 el inicio de operaciones de inteligencia para ubicar al grupo de bandoleros que estaban actuando en la zona.
El día 30 de junio de 1972 el comando del TO-5 ordenó una comisión de inteligencia en un vehículo civil para ir a la zona de "Cararapa", Río Tocuyo, Los Taturos, Moroturo, Santa Inés y para ello se designaron dos Guardias Nacionales, un e/t y un ciudadano adscrito al TO-5, todos ellos de la Sección de Inteligencia (G-2).
Su misión era: obtener información sobre la ruta seguida por los bandoleros que habían atacado al pelotón del BC-71, sitios que frecuentaban, personas de colaboraban con ellos, sitio de donde estaban sus heridos, etc.; se les recomendó que lo mejor era tomar la vía Duaca y entrar por Cambural-Las Casitas para informarse en Los Taturos y en Moroturo y de acuerdo a esa información, que era valiosa para el momento, deberían dirigirse hacia Santa Inés para poner al tanto de los datos recabados al Comandante del Batallón de Cazadores Páez, continuar luego hacia El Palmar y El Tesoro lugares que eran los más importantes por ser los sitios donde hubo los últimos encuentros.
La comisión salió del PC Yumare el 010520JUL72; según consta en el informe del Guardia Nacional Navas, el Guardia Nacional Martínez Castillo, quien conocía bien el área por haber desempeñado comisiones similares anteriormente, convenció al conductor Juan Bautista Galíndez de que era mejor trasladarse por la vía Cararapa-Santa Inés que era la más corta, y efectivamente lo era, pero también la mas riesgosa. Por tal motivo no siguieron por la vía Duaca, sino que entraron por Boquerón en Caño Negro y siguieron hacia los sitios de las emboscadas de los días 28 y 29 de junio de 1972.
Aproximadamente a las 10:00 horas, subieron la cuesta de Loma Larga; el Cabo 2º Caz. Juan Agustín Hurtado avistó unos individuos, a quienes creyó que eran soldados cazadores porque estaban uniformados como tales; alertó a Galíndez quien detuvo el vehículo, momento en el cual se dio cuenta que eran los bandoleros y fueron ametrallados por dos de ellos que estaban de centinelas a los lados de la carretera, mientras otros cuatro comían en la bodega del ciudadano Pedro Ángel Suárez.
A consecuencia de los disparos resultaron muertos instantáneamente el Guardia Nacional, Ramón Alfredo Martínez Castillo y Cabo 2º Caz Juan Agustín Hurtado y herido gravemente el ciudadano Juan Bautista Galíndez, quien logró salir del jeep, tomó dos granadas y corrió por el lado izquierdo diciendo que estaba herido.
Mientras esto sucedía, salieron cuatro hombres de la bodega que estaba al lado derecho de la carretera, tres vestidos de cazadores y (a) Magoya que andaba con una franela amarillenta, color tierra, como sucia, todos disparando contra el Jeep y contra el Guardia Nacional Ramón Antonio Navas, quien había salido ileso y corría para el monte. Los bandoleros remataron a Galíndez con una ráfaga en la cara. El Guardia Nacional Navas corría y sentía los disparos que le caían en los pies, posteriormente lo bandoleros huyeron, pero antes trataron de encender el vehículo con resultados negativos, cuando todo cesó, el Guardia Nacional Navas se dirigió al Jeep y constató que todos sus compañeros estaban muertos. Fue a la bodega y pidió ayuda al bodeguero y éste se la negó, entonces buscó la forma de llegar al PC de Yumare para informar sobre la novedad.
Lo bandoleros se llevaron cuatro granadas de mano de tipo ofensiva y dos pistolas PGP. Fueron identificados los siguientes bandoleros Ramón Elegido Sibada (a) Magoya, José Dolores Suárez Perdomo (a) Bigo-Medina-Bigote y Julio Chirinos (a) El Cabito.
El bandolero (a) Magoya, se había convertido en el principal enemigo de las tropas que operaban en la zona del TO-5, continuaba en sus andanzas y era necesario neutralizarlo, sin embargo este objetivo no se logró del todo. Los informes sobre este suceso en Loma Larga, que reposaban en los archivos del TO-5 sobre esta emboscada indicaban lo siguiente:
a. La comisión tomó la ruta no prevista en la orden que originalmente se le había impartido. Este cambio de ruta que comprendía los sitios por donde había tenido lugar la emboscada al pelotón de Lagonell Lanz, no era la más adecuada para que un vehículo de inteligencia ya conocido por el grupo Magoya, las siguiera, pues era muy factible que fuera detectado, además era un blanco lucrativo para sus propósitos. Los análisis al respeto dieron como conclusión que de no haber ido esa comisión por esa vía, posiblemente los bandoleros pudieran haber tenido un encuentro con las tropas, pero esta vez con un dispositivo de tres pelotones emboscados que esperaban el avance de los bandoleros, mientras otras unidades los acosaban en una persecución siguiendo su misma ruta .
b. No hubo reacción por parte de la comisión, tal vez debido a la sorpresa y la confianza del personal de que los bandoleros aún no podrían haber llegado a esa zona. La sorpresa fue tal que el Guardia Nacional sobreviviente apenas tuvo tiempo para correr y salvar su vida.
c. Los bandoleros trataron de confundir, haciéndose pasar como soldados cazadores y los Guardias no los identificaron mediante el uso del Santo y Seña.


Como se puede observar los objetivos estratégicos de la lucha armada, estaban claros, para ello existía un plan muy bien diseñado para la toma del poder, una vez que la revolución saliera triunfante al mismo estilo de Cuba. A su vez el gobierno de Raúl Leoni, entendió la posición y las intenciones de la guerrilla castro-comunista y a través de las Fuerzas Armadas Nacionales, logró dar una respuesta estratégico- militar apropiada, que culminó mas adelante con la derrota político-militar de los movimientos subversivos y el acogimiento de un buen numero de los alzados, a la política de pacificación adelantada en los años del primer gobierno de Rafael Caldera.