domingo, 29 de noviembre de 2009

CAPITULO V 18. Emboscada "EL POTRERO"

18. Emboscada "El Potrero" Distrito Morán Estado Lara
Por los meses de Abril y Mayo de 1965 al TO-3 llevaba a cabo la OPERACIÓN contra-bandoleros, INFANTE DE MARINA (F) VÍCTOR RAMÓN MENDOZA y para ello el DESTACAMENTO URICA contaba entre sus unidades con una Compañía de Fusileros del BI Mariño Nº 52, la cual tenía su PC en HUMOCARO BAJO y cuya misión era la localización, persecución y destrucción de las bandas armadas que actuaban en la zona.
El FRENTE DE BANDOLEROS "SIMÓN BOLÍVAR" bajo la jefatura de GONZALO CASTELLANOS (versión de Alfredo Maneiro) o de TIRSO PINTO quien figura así en documentos emitidos por él mismo, era la organización de los irregulares que actuaban en la zona.
Dependientes de este frente figuraban los DESTACAMENTOS "REINALDO GARCÍA" Y "FELIPE FERMOSO LINARES", los cuales integraban la denominada BRIGADA 21 al mando del bandolero RAMÓN PARÍS ALDANA.
En HUMOCARO BAJO estaban el PC de la compañía del BI 52 al mando del TENIENTE ADELMO JIMÉNEZ y dentro de sus cuadros contaba con el SUB-TENIENTE ABELARDO ESTRADA VALE (Comandante de un Pelotón).
Ambos Oficiales durante su permanencia en el área se dedicaron, entre otras cosas, a hacerse de amistades con ciudadanos civiles de la zona, sobre todo damas (campesinas lugareñas y otras que venían de la ciudad). Era notoria su asistencia a fiestas donde hacían gala de sus cualidades musicales, su vivacidad y su habilidad para hacerse conocer.
El Subteniente Estrada Vale mantenía un romance con una enfermera que vivía en el Olivo, llamada Juanita, quien a su vez era muy amiga de Rosa María (mujer y bien formada) amante o compañera de un bandolero llamado DIEGO MONTES.
El 25 de abril de 1965, se presentó en el Comando del TO-3 (en EL TOCUYO), El CAPITÁN RAMIREZ PIÑERUA y por casualidad allí se encontró a ESTRADA VALE, su amigo personal, le aconsejó que tuviera cuidado y que se dejara de sus andanzas con algunas damas de la zona, lo cual era notorio, y él tenía pleno conocimiento de ello; pero Estrada le manifestó que era imposible que le pasara algo, porque sus paisanos los campesinos larenses eran sus amigos y eran incapaces de causarle algún daño, cuan equivocado estaba, desconocía que apenas le quedaban dos días de vida.
El Capitán RAMIREZ PIÑERUA bastante preocupado e intrigado al mismo tiempo, se retiró a su PC y cuando pasaba por EL OLIVO su vehículo se accidentó, montó su seguridad y envió de regreso al comando del TO al otro vehículo para solicitar ayuda, un soldado observó que por un camino se acercaba una mujer, el Capitán la interceptó y entabló conversación con ella presentándose como un Sargento de Tropa, comenzó a murmurar y a despotricar de los Oficiales, ella tomó confianza (era Rosa María la confidente de Juanita) y le manifestó que conocía al TENIENTE ADELMO JIMÉNEZ y también al SUBTENIENTE ESTRADA VALE, por cierto que este último le había dicho que había pasado para el TO a buscar la ración del personal y que al regreso las pasaría buscando para llevarlas a HUMOCARO BAJO.
Con esta información el capitán RAMIREZ PIÑERUA, de inmediato llamó por radio al Comando y pidió con urgencia un helicóptero para que lo trasladara al mismo. Una vez allí solicitó ante el Comandante la presencia del Sub-teniente ya mencionado y delante de él y todo su Estado Mayor lo reprendió y le hizo del conocimiento lo que estaba pasando y le recomendó que se fuera en el helicóptero a llevar la ración para su PC. Sin embargo Estrada tuvo suficiente poder de convencimiento ante el Comandante del TO y su Estado Mayor y logró imponer su criterio de irse en los vehículos, para ello sacó como argumento que estas damas eran colaboradoras del Teatro de Operaciones, tal como lo demostraban las listas que reposaban en la Oficina del G-2, y por lo tanto merecían una atención por ese hecho.
El 27 de abril de 1965 en horas de la mañana salió del PC del TO-3 (EL TOCUYO) rumbo a HUMOCARO BAJO una comisión al mando del SUBTENIENTE ABELARDO ESTRADA VALE, con el fin de llevar la ración del personal de tropa del BI Mariño Nº 52.
Cuando el vehículo (una camioneta ¾ modelo M-37B1) pasaba por el sitio conocido como "EL POTRERO", fueron emboscados por un grupo de bandoleros al mando del bandolero CARMELO MENDOZA GONZÁLEZ (a) COMANDANTE FAUSTINO PARRA, durante la acción los soldados no tuvieron tiempo de reaccionar por lo sorpresivo de la misma, el fuego por parte de los bandoleros fue nutrido y en el sitio de la emboscada murieron el SUB-TENIENTE ESTRADA VALE y 6 soldados, otros 3 i/t resultaron gravemente heridos, quienes murieron posteriormente.
Esta operación la denominaron los bandoleros, "OPERACIÓN DE CASTIGO RAMÓN MORÁN", campesino muerto en un enfrentamiento con una patrulla del Ejército.
De allí se llevaron diez Fusiles Automáticos Livianos, (FAL) con sus respectivas fornituras y cacerinas, una Pistola Gran Potencia (PGP), dos granadas de fusil y Bs.7000 de la ración de la tropa.
A continuación se inserta la versión sobre la emboscada: que el bandolero Simón Antonio Rodríguez presentó en una declaración que le fuera tomada por el G-2 (Oficial de Inteligencia) del TO-3:
“... A fines de Abril emprendimos una marcha para "El Potrero", el grupo de guerrilleros que emprendieron la marcha eran: comandante José Carmelo Mendoza (a) "Capitán Yoraco", Rafael Octavio Martoreli Perdomo (a) "Emilio", estos elementos eran los comandantes de la primera y segunda escuadra respectivamente. Esta marcha duró aproximadamente cuatro días al llegar al Potrero acampamos en un lugar llamado El Caño, un poco retirado de ese sitio. De allí salió una comisión de cuatro elementos, compuesta por José Carmelo Mendoza, Rafael Octavio Martorelli Perdomo, Alirio y Cataño.
Esta comisión era con el propósito de explorar el terreno para la emboscada. Los antes nombrados regresaron ese mismo día para reunirse con toda la gente y dirigirse de nuevo para el sitio indicado, ese día no se llegó a realizar la operación debido a que al bandolero Yamuri se le escapó un disparo y con esto llamó la atención del campesinado. Continuamos la marcha y ubicamos el sitio apropiado para la emboscada y a la vez, el Comandante José Carmelo Mendoza, en compañía de Alirio, bajó hasta la carretera y colocaron una carga explosiva (minas) para dejarla lista para el momento oportuno.
Al día siguiente todo el grupo bajó hasta la carretera en espera de los camiones y en posición de tirador emboscado; Diego, era el encargado de hacer la señal si era un solo camión, el comandante Carmelo Mendoza estaba encargado de hacer explotar las minas y Rafael Octavio Martorelli Perdomo era el encargado de empezar el fuego. Al llegar el camión al objetivo se efectuó la operación tal cual como estaba planeada, las minas no explotaron, en este caso Martorelli Perdomo empezó el fuego en compañía de los demás combatientes, seguidamente todo el grupo se lanzó hacia la carretera y por orden del comandante Carmelo Mendoza, los heridos siguieron en el camión, quedando los muertos en el mismo sitio, efectuamos la retirada y al estar subiendo se escucharon unos disparos, llegamos al mismo sitio (El Caño) y antes el comandante Carmelo Mendoza colocó unas granadas en el camino. Después de todo esto emprendimos el regreso para los Pocitos”.

Esta es una de las emboscadas más emblemáticas, por lo sangrienta, que sufrió el Ejercito venezolano, durante su lucha contra la subversión. Este lamentable evento sirvió como caso de estudio en las escuelas de armas y servicios, en la Escuela Militar y en los equipos móviles de instrucción para el entrenamiento del personal militar, especialmente los Oficiales y SOPC, quienes llevaban la responsabilidad de liderizar esa lucha.
Entre los bandoleros que realizaron esta emboscada se encontraba RAFAEL OCTAVIO MARTORELLI PERDOMO, quien fuera Oficial egresado de la Escuela Militar de Venezuela en 1959, dentro de la Promoción “Mariano Montilla” y posteriormente desertor para incorporarse a las bandas armadas castro-comunistas que azotaron al país durante los años sesenta. Esta circunstancia de tratarse de un ex-oficial, no sirvió de nada para evitar que esta emboscada fuera tan sangrienta, con el resultado de un Oficial y 9 individuos de tropa cobardemente asesinados, mientras cumplían una misión de tipo administrativo.
Otro de los bandoleros, fue quien fungió de jefe de la emboscada, se trataba de CARMELO MENDOZA, quien fue entrenado en explosivos en CHINA COMUNISTA, fue el inventor de las granadas de mano rudimentarias TG-1 (Toribio García 1). Fue el responsable del incendio a la empresa SEARS sucedido en Caracas en 1962

De esta emboscada se pueden hacer las siguientes consideraciones y reflexiones:
a) El SUB-TENIENTE ESTRADA VALE, al igual que su Comandante el TTE. ADELMO JIMENEZ, por su condición de larenses conocedores del terreno y de la gente de la zona, brindaron una extrema confianza a los habitantes y moradores de Humocaro Bajo y sus alrededores, en especial a las damas, quienes fueron los elementos fundamentales que fungieron como correos y como informantes de vital importancia de los bandoleros sobre las actividades que estos Oficiales y sus Tropas, llevaban a cabo en su rutina diaria, tanto operacional como administrativa. En función de esa familiaridad y confianza nunca se imaginaron y en especial ESTRADA VALE, que entres sus amigas se encontraban algunas que servían a los intereses de los bandoleros. El resultado de esta laxitud le costó su propia vida y la de nueve de sus fieles soldados.
b) Nuevamente el incumplimiento de las Directivas de seguridad estaba presente, en esta oportunidad no se cumplió con la disposición de que los desplazamientos en carretera deberían hacerse al mínimo con dos vehículos.
c) Es incomprensible la actitud del Oficial al mando del TO, para el momento. No logró imponer su autoridad y se dejó convencer con los argumentos del Subteniente Estrada Vale, a quien le costó la vida el exceso de confianza en los lugareños y sus amoríos con la enfermera Juanita. Tampoco atendió a las recomendaciones del Capitán Ramirez Piñerúa, quien era un avieso y experimentado soldado, conocedor de la zona y con amplia experiencia en operaciones anti-subversivas.
d) El factor sorpresa fue determinante, no hubo tiempo ni oportunidad de que los soldados utilizaran las granadas de mano que llevaba, ni de establecer una base de fuego, ni mucho menos una reacción con decisión contra el ataque de los bandoleros.
e) Los bandoleros lograron su principal propósito en esta emboscada, obtener armas y municiones al igual que dinero.