domingo, 29 de noviembre de 2009

CAPITULO IV "EL PROCESO SUBVERSIVO EN EL OCCIDENTE DEL PAIS"



El BI “GIRARDOT”, el BI “PIAR”, los BATACAZA “PAEZ”, “MUÑOZ” Y“ CRUZ CARRILLO”, con Unidades de las FAC, cerraban mas y mas el cerco sobre el IRACARA, desde PUEBLO NUEVO una batería de Artillería disparaba hacia la SIERRA y el “Muerto” iba de pieza en pieza fustigando a los sirvientes de las mismas, un tiro corto y uno largo, pero ni uno en las cuevas pintadas con piedras que brillaban al amanecer

1.- los Evangelios bautizan a los bandoleros.
En capítulos anteriores se describe que a partir del año 1958 a raíz de la caída del GENERAL MARCOS PÉREZ JIMÉNEZ y las elecciones que llevaron al poder al Presidente RÓMULO BETANCOURT, nuestro país se vió implicado una vez más en incidentes de carácter subversivo, como consecuencia del gran interés en la toma del poder por parte de los grupos castro-comunistas que para esa época operaban en Venezuela, utilizando para tales propósitos la insurrección armada, lo cual no es otra cosa que la interpretación dialéctica de la filosofía y de la doctrina de los países socialistas y comunistas, cuyas directrices se originaban en Moscú y se transmitían a través de su reciente adquisición en el Occidente, es decir el gobierno cubano, cuyo efecto virulento se extendió hasta los países circunvecinos en la América Central y América del Sur, esta última con su bastión principal Venezuela, por una serie de razones geopolíticas y geoestratégicas, entre otras por ser el país más norteño del sur del continente..
En el tercer trimestre del año 1961, el gobierno conoció por primera vez la intención de la toma del poder por medio de las armas de los grupos extremistas, que no eran otros más que los disidentes descontentos por no haber logrado su objetivo inicial en su participación para el derrocamiento del régimen dictatorial en 1958. Este propósito estaba dirigido hacia la creación de numerosos grupos guerrilleros en las zonas rurales de Venezuela, y con ello propiciar una guerra similar a la que le permitió la toma del poder a Fidel Castro en Cuba; para ello se iniciaron con las excursiones de estudiantes hacia las zonas previamente escogidas para la actividad de guerrillas, con el objeto de ir efectuando los reconocimientos del terreno y al propio tiempo, lograr las relaciones con el campesinado y con ello tratar de ganar su apoyo y futuro respaldo.
En los primeros días de Enero de 1962 la alta dirigencia del Partido Comunista de Venezuela, (PCV) escoge a DOUGLAS BRAVO, hombre experimentado en la resistencia contra el régimen anterior, para que se traslade al oriente del país con instrucciones de iniciar los preparativos para crear un Frente Guerrillero en las montañas del TURIMIQUIRE.
El 24 de enero de 1962 el Ministerio de la Defensa tiene informaciones sobre actividades irregulares en la zona y ordena una comisión de reconocimiento integrada por elementos del Batallón de Infantería Mariño Nº 52 y FAC, (Guardia Nacional), lo que da como origen a la OPERACIÓN TURIMIQUIRE, la cual arroja resultados y evidencias palpables que certificaban las actividades subversivas rurales que se avecinaban con gran fuerza en un futuro inmediato; como resultado de la operación se capturan dos elementos vestidos con atuendos militares y se detienen nueve personas por su presunta participación en las actividades subversivas. Fueron capturados numerosos documentos, aparatos de comunicaciones, prendas militares y se descubrió un terreno para aterrizaje de helicópteros y zona de lanzamiento de abastecimientos por medio de paracaídas.
Mientras tanto, DOUGLAS BRAVO se dirige a la SIERRA DE FALCÓN por orden del Secretariado Nacional del PCV (POMPEYO MÁRQUEZ, JOSÉ FARÍA, GUSTAVO MACHADO, GARCÍA PONCE) para cumplir con la resolución de crear el frente JOSE LEONARDO CHIRINOS, utilizando los núcleos que se estaban formando en la zona con los campesinos, los cuales estaban constituidos más que todo con familiares y parientes suyos; estos núcleos campesinos ya estaban funcionando previamente a su llegada, prueba de ello es la OPERACIÓN JUDIBANA ordenada por el Ministerio de la Defensa, a raíz de la captura el 20 de febrero de 1972 por la DIGEPOL, (antigua policía política del Estado), de un vehículo Jeep en las cercanías de SANTA CRUZ DE BUCARAL, en la ruta hacia el caserío de AGUA LINDA, el cual trasportaba implementos de comunicaciones, municiones, equipos para vivac, cartas de la región, brújulas y literatura sobre guerrillas; y el 28 de febrero de 1962 el SIFA (Servicio de Información de las Fuerzas Armadas), detiene a un correo de los bandoleros el cual portaba en sus alforjas el primer plan de operaciones en forma, y de lo cual anteriormente no se tenía noticia alguna; el referido plan lo habían denominado “PLAN CAURIMARE” en cuyo contenido comprendía un conjunto de instrucciones para la ejecución de numerosas acciones subversivas en la SIERRA DE FALCÓN, tales como captura de puestos de las FAC, cuarteles de policía, prefecturas y puntos vitales de la región.
Para neutralizar sus propósitos, el Destacamento Falcón abrió la operación “JUDIBANA”con el Batallón de Infantería Girardot N° 32 en conjunto con las FAC, logrando con las declaraciones de los moradores de las zonas, identificar a los cabecillas de la acción, y como resultado del mismo fueron detenidos diecinueve individuos implicados en actividades subversivas. Además, se capturó numeroso armamento, material de campaña, munición y explosivos.
El 15 de marzo de 1962, en la hacienda LOS EVANGELIOS, propiedad de uno de los Bravo, se funda el FRENTE JOSÉ LEONARDO CHIRINOS, integrado por Douglas Bravo y siete campesinos entre ellos: el “negro” BRAVO, MIGUEL NOGUERA Y ARCADIO PÉREZ; días después llegan TEODORO PETKOFF, el CHEMA SAHER y JUAN ARENAS; más tarde se incorporan RÓMULO VALERO, BALTASAR OJEDA NEGRETE, DOMINGO URBINA y muchos campesinos de la región de Falcón.
El FRENTE JOSÉ LEONARDO CHIRINOS, llamado así para recordar al esclavo que se sublevara en Macanilla cerca de Curimagua, Estado Falcón, contra los españoles; es el grupo que adquirió mayor fama entre otras cosas, por haber sido el primero organizado cronológicamente y tener sobre él, la figura y el manto casi legendario de DOUGLAS BRAVO, quién lograra gran prestigio y fama entre los campesinos y dentro de la misma organización subversiva.
El macizo Falconiano, llamado también la SIERRA DE FALCÓN, fue el área de operaciones de este frente abarcando los DISTRITOS BOLÍVAR, FEDERACIÓN, PETIT y una parte menor de los DISTRITOS COLINA y MIRANDA; región ésta cuya tradición bélica crece durante la Guerra Federal, a la sombra de su caudillo el General Falcón y precedida por la intentona del Generalísimo Francisco de Miranda, en su desembarco desafortunado en la Vela de Coro. Esta tradición ha dado puerta de acceso para los revolucionarios con herencia e inclinación hacia la sublevación y por ello la guerrilla en este caso particular encontró un ambiente favorable, para su desarrollo, sobre todo por ser su impulsador DOUGLAS BRAVO, oriundo del corazón de la Sierra y quien lograra imprimirle su sello característico y su personalidad, tal como se conoce en la Venezuela contemporánea.
Para el inicio, esta empresa cuenta con los servicios del médico HIPÓLITO ACOSTA, el ex-presidiario DOMINGO URBINA y EL CAPITÁN RETIRADO, ELÍAS MANUIT CAMERO, desertor del ejército y quién basaba su prestigio en el hecho de haber sido un miembro de las FUERZAS ARMADAS NACIONALES; este equipo será el que dará origen a la organización militar en dicho frente y los fundamentos para un pseudo Estado Mayor, el cual tiene la misión de coordinar todas las acciones y pero sobre todo, para satisfacer las ambiciones de poder y de mando de una gran cantidad de componentes de este frente. El proceso desde el inicio hasta el auge del frente tendrá tres etapas:
a. Primera Etapa
Se inicia entonces la etapa del “silencio”que era prácticamente un período de adaptación al medio geográfico y de acondicionamiento psicológico a la expectativa de lo que estaría por venir, para este frente la etapa de silencio fue muy breve, debido a que se conoció rápidamente su existencia y por lo tanto se inició la ofensiva por parte del Estado a través de sus Fuerzas Armadas con el apoyo de los cuerpos policiales, los cuales no estaban preparadas para combatir las acciones de los insurgentes, pues no existía la instrucción de esa especialidad de la guerra y mucho menos los textos y manuales técnicos para tales propósitos.
La población rural fue sorprendida por esta modalidad de lucha por el poder y estaba a merced de las acciones de captación seguidas por ambos bandos, lo que la hacía susceptible de plegarse temporalmente a aquel que tuviese mayor poder de coacción.
b. Segunda Etapa
Vino inmediatamente y consistió en el conocimiento de las formas de vida del campesino y su idiosincrasia y además, la captación del mismo para el conocimiento de la montaña, la forma de sobrevivir en ella y los “trucos” para sacarle el máximo provecho.
c. Tercera Etapa
Consistió en la actuación del guerrillero como tal, en las zonas pobladas utilizando el apoyo de las bases sociales para las acciones bélicas, en este caso su característica principal fue la puesta en práctica de las emboscadas a unidades militares y la toma de caseríos y pueblos por parte de pequeños grupos, acciones que se realizaban con el fin de lograr el mayor impacto psicológico posible en la población rural y también en la opinión nacional, a través de los órganos de prensa los cuales en su mayoría actuaban en forma sensacionalista, para responder así a intereses económicos y por otra parte satisfacer las inspiraciones ideológicas de periodistas y personalidades al servicio de fracciones políticas.

2. El Porteñazo
La influencia de la aparición de los grupos guerrilleros en el Occidente del país en las insurrecciones de Carúpano (el 4 de Mayo de 1962) y Puerto Cabello (el 2 de junio de 1962), demuestra que estos fueron actos de inspiración izquierdista sustentados por lo nexos existentes de los movimientos sediciosos con el PCV y el MIR; bajo el eslogan de un pseudo “progresismo” los miembros que lograron evadir el cerco tendido por las tropas leales al gobierno, pasaron a formar los grupos de guerrillas, con la finalidad de mejorar su posición de poder y también para superar las dificultades organizativas que se presentaban a mediados del mismo año.
Esta situación obliga al gobierno a inhabilitar mediante decreto de 10 de mayo de 1962 a los partidos PCV y MIR, por consiguiente, a partir de ese momento queda abierta la alternativa de la lucha armada para la conquista del poder por parte de la izquierda. A fines del primer semestre de 1962, los actos de inspiración terrorista se iban intensificando, mientras los logros de las operaciones militares realizadas hacían ver a los analistas de inteligencia, la falta existente de una organización coherente dentro de los grupos guerrilleros.
Por otro lado, se había detectado en ciertas guarniciones militares, el peligro de sublevación por parte de algunos sectores castrenses y de sus jefes, el gobierno en lo particular había sido enterado con días de antelación sobre los brotes y había adoptado cierto mecanismo defensivo, en especial los arrestos y los confinamientos en cárcel de los sediciosos y de sus posibles cómplices; sin embargo, a pesar de todos estos mecanismos puestos en práctica, el 4 de Mayo de 1962 en la Guarnición de Carúpano, un Batallón de Infantería de Marina y un Destacamento de la Guardia Nacional, al mando del CAPITÁN DE CORBETA JESÚS MOLINA VILLEGAS, se sublevan en armas, contando con el Apoyo del PCV y del MIR, ocupando la ciudad brevemente, ya que al día siguiente son detenidos, luego de que la sublevación fue dominaba por un Destacamento del Ejército, que fue enviado desde Caracas para tales propósitos, una vez sometidos los amotinados capturados fueron trasladados posteriormente al Castillo de Puerto Cabello denominado “El Libertador”.
Mucho más grave fue la insurrección ocurrida el mes siguiente durante el día 2 de Junio y siguientes, ocurrida en Puerto Cabello en la Base Naval Agustín Armario; esta insurrección fue capitaneada por el CAPITÁN DE NAVÍO MANUEL PONTE RODRÍGUEZ y secundada por el CAPITÁN DE FRAGATA PEDRO MEDINA SILVA y el CAPITÁN DE CORBETA VÍCTOR HUGO MORALES, quienes contaron con el Batallón de Infantería de Marina, y con un grupo de civiles, pero simultáneamente encuentra oposición en los cuerpos de marineros de los destructores surtos en la bahía y de el Destacamento de la Guardia Nacional, este último, comandado por el TENIENTE CORONEL JOSÉ EUSEBIO SUSARINI.
Durante el día del alzamiento la ciudad es ocupada por los insurrectos, quienes cuentan entre sus colaboradores a los civiles Germán Lairet, Luben Petkoff y el diputado Lugo Rojas del MIR, por otro lado son liberados los presos que se encontraban detenidos en el Castillo Libertador, de quienes se hizo hecho mención de que habían sido trasladados desde Carúpano luego de su detención como consecuencia del alzamiento de la Guarnición de esa misma ciudad; la noche del 3 de Junio la fuerzas enviadas para sofocar la sublevación logran someter a los rebeldes, quienes cometen una serie de errores tácticos y de control operacional, así, dejan a la ciudad en manos de unos 200 civiles e infantes de marina, todos fuertemente armados, esta situación trae como consecuencia que al final de la lucha se produzcan numerosos casos de muertos y de heridos como producto de los combates efectuados entre ambos bandos.
La guerrilla, que hacia la mitad de 1962, estaba en dificultades, se adueñó de los dos episodios para nutrirse en ellos, ya que fueron numerosos los civiles, soldados y marineros desertores, que sabiendo iban a ser detenidos posteriormente en sus residencias o en aquellos lugares que frecuentaban, tomaron la decisión de sumarse a los grupos guerrilleros y simultáneamente cargaron consigo con las armas y municiones que poseían durante las insurrecciones; por otro lado, con la ocasión de la inhabilitación de los partidos PCV y MIR estos quedaban en condiciones óptimas para operar y para poder apoyar a los grupos de bandoleros que se iniciaban en operaciones en las montañas de Falcón y del Estado Monagas, y por el hecho de que era en la clandestinidad, donde estos partidos estarían en la mejores condiciones para desarrollarse y para el despliegue de sus actividades.
Los disidentes no sólo llevaron consigo algunas armas sino especialmente sus conocimientos militares para ponerlos a la orden de la guerrilla, con el objeto de lograr su tecnificación, razón ésta por la cual la dirigencia de los ya proscritos partidos PCV y MIR aceptasen sin negativa, aunque con reservas, que varios de estos Oficiales ocupasen posiciones de altura dentro de las estructuras del movimiento insurgente, en las llamadas FALN, que como afirmara Pompeyo Marques ellas “nacieron” en Carúpano y Puerto cabello. Con este hecho significante, la guerrilla se afirma pero sin embargo, le es imposible el control de la zona donde actúa.
Es indudable que el fallido intento de Puerto Cabello el 2 de Junio de 1962 encabezado por el CAPITÁN DE NAVÍO MANUEL PONTE RODRÍGUEZ y el CAPITÁN DE CORBETA MEDINA SILVA, tendrá gran influencia en la configuración del frente JOSÉ LEONARDO CHIRINOS, debido a que los disidentes que lograron escapar con vida de la fuerzas de la GUARNICIÓN DE CARÚPANO y de la BASE NAVAL AGUSTÍN ARMARIO, fueron a engrosar el referido grupo subversivo. Para ello utilizaron la vía hacia Morón-Coro, la cual no estaba controlada por parte de las fuerzas gubernamentales. Esta posibilidad queda comprobada debido a la detención del diputado LUBEN PETKOFF, hecho que confirmó plenamente la influencia del comunismo castrista en la formación de las guerrillas que para el momento se estaban promoviendo con gran fuerza en el medio rural del país, sumándose a ello los miembros del Partido Comunista de Venezuela y los grupos no adeptos al gobierno presidido por RÓMULO BETANCOURT. Esta acción es condenada en forma categórica por todos los sectores nacionales, dando así inicio a la reacción contra los atropellos del comunismo que se venían sucediendo contra Venezuela y la intervención de CUBA como país protector de la subversión que sacudió al país durante la década del sesenta.

3.- Creación del Frente Simón Bolívar.
En los Estados Lara, Trujillo, Portuguesa y Barinas actuaba el FRENTE SIMÓN BOLÍVAR, creado a principios del año 1962, (se desconoce su fecha exacta), bajo la dirección de un joven descendiente de una acaudalada familia de la zona llamado ARGIMIRO GABALDÓN quien contó en esta empresa con LUNAR MÁRQUEZ, CÉSAR AUGUSTO RIOS, REINALDO GARCÍA Y OTTO CASTEJÓN, posteriormente se sumaron LINO DÍAZ “El Gavilán”, su hijo “El Gavilancito” y el traumatólogo larense HERNÁN CORTÉS MUJICA, quien posteriormente raíz de la muerte de Argimiro Gabaldón ocuparía el mando del referido frente.
A diferencia del FRENTE JOSÉ LEONARDO CHIRINOS, este grupo actuaba circunspecto a otra geografía y otros grupos humanos, allí encuentra un refugio natural en las montañas finales del macizo andino venezolano, los recursos de la zona son mas abundantes, las vías de comunicación son mas numerosas y en cierta forma mejores que las falconianas, notables son las diferencias sociales y de mentalidad en la zona, donde cada uno en su región comparte tradiciones diferentes y costumbres ancestrales que vienen desde la época de la colonia.
El DISTRITO MORÁN en Lara será el eje central de la acción de este FRENTE SIMÓN BOLÍVAR, allí se desarrollarán las más cruentas acciones y se convertirán en el sinónimo del mismo, sobre todo bajo la jefatura de ARGIMIRO GABALDÓN, hombre osado, hábil, voluntarioso y seguro de sí mismo, con un notable influjo sobre sus hombres y sobre los campesinos de la zona a quienes conocía muy bien, ganándose entre estos últimos el apodo del NIÑO ARGIMIRO, como aún comúnmente le recuerdan quienes le conocieron. En relación a este hombre se tejió una especie de leyenda, debido a su misma existencia efímera ya que apenas estuvo tres años en el movimiento guerrillero, su vida fue segada como consecuencia de un trivial “accidente”, muy discutido todavía, al “escapársele” un disparo al llamado COMANDANTE ZAPATA durante una reunión que tenían en EL HATO cerca de VILLANUEVA, algunos dirigentes del PCV y los comandantes guerrilleros de la zona. Sin embargo, en relación a esta muerte, existe la tesis muy discutible de que fue ordenada por la alta diligencia del PCV, para evitar la consolidación de un caudillo que en el corto plazo los iba a desplazar; y por otra parte, algunos conocedores de la materia sostienen que fue a causa de la lucha por el liderazgo, considerando que Argimiro era un advenedizo como comandante guerrillero, ya que ellos eran más antiguos y mas experimentados en la lucha armada, y por lo tanto, los indiscutibles y únicos jefes, y además, había que opacar su ya conocida fama, tal es el caso de que los campesinos de la zona le reconocían como el máximo jefe del movimiento insurgente, por sus indiscutibles virtudes de jefe, más no de político.
La primera actividad conocida del FRENTE SIMÓN BOLÍVAR fue ejecutada el 3 de abril de 1962, cuando fue tomado el pueblo de HUMOCARO ALTO, bajo la dirección de Argimiro y Lunar Marques, utilizando para ello algunos camiones del MOP, (antiguo Misterio de Obras Públicas), que habían incautado en el campamento de EL MOLINO cerca de HUMOCARO BAJO, donde dieron muerte a un funcionario de la DIGEPOL.
La movilidad de la columna de guerrilleros del FRENTE SIMÓN BOLÍVAR era mayor que la del FRENTE GUERRILLERO JOSÉ LEONARDO CHIRINOS en el Estado Falcón, debido a la topografía del terreno que así se lo permitía y por las conexiones a través de corredores naturales hacia los llanos y la zona central del país, esta situación le permite realizar acciones aisladas tales como ocupaciones relámpago de pueblos y pequeñas aldeas, establecimientos de campamentos como base logística y de operaciones y redes de enlace para controlar el territorio que en su mayoría estaba despoblado. Esta peculiaridad hace debilitar el FRENTE JOSÉ LEONARDO CHIRINOS y fortalecer el FRENTE SIMÓN BOLÍVAR, lo que obliga al ejército a buscar la forma de combatirlos más eficientemente, para ello, se crea en el año 1964 en la ciudad de EL TOCUYO el DESTACAMENTO ANTI-GUERRILLERO “URICA” (DESTOURICA) que más tarde se convertiría en TEATRO DE OPERACIONES NÚMERO 3; la misión de este destacamento era facilitar el control de las operaciones y permitir el empleo constante de las unidades del ejército en misiones anti-subversivas, proceso el cual a lo largo produjo sus frutos bélicos ya que permitió obtener el fracaso del movimiento guerrillero.
Por este frente desfilaron una gran cantidad de bandoleros tales como CARMELO MENDOZA, LINO DÍAZ, HERNÁN CORTÉS MUJICA, RAMÓN PARIS ALDANA, IVÁN DAZA, RÓMULO FERNÁNDEZ, RAFAEL SEGUNDO GUERRA RAMOS, TIRSO PINTO, BRAULIO PUERTAS, RICARDO NAVARRO, PEDRO CALEGIAS y ARGELIA LAYA entre otros.
Con la muerte de Gabaldón se produce la primera crisis en el FRENTE SIMÓN BOLÍVAR, al extremo que se convocaron reuniones con el objeto de definirle un nuevo rumbo. Una de ellas se produjo en el mes de noviembre de 1966 en CAMUNARE, ESTADO YARACUY, con asistencia de la mayoría de los bandoleros antes nombrados, incluyendo a NICOLÁS HURTADO BARRIOS, NERY CARRILLO, VARGAS MEDINA, FRANCISCO PRADA, LUBEN PETKOFF, FREDDY CARQUEZ, PARISCA MENDOZA y ADOLFO MEINHARD LARES, allí, como resultados de la reunión, se adoptaron las siguientes directrices: crear un nuevo partido distinto al PCV, reorganizar el FLN, reordenar el frente sustituyéndolo por la columna, esto dio como resultado la descentralización guerrillera con sede en Lara, en lo que se refiere a la estructuración del frente fue comisionado para tales propósitos el Comandante WILLIAM SEGUNDO INSAUSTI (a) Juan Fernández quien había estudiado Estado Mayor en PEKÍN Y VIET-NAM, en especial para que lo diseñara utilizando las técnicas de las doctrinas de MAO TSE TUNG; el hecho de estar el frente por debajo de su capacidad operativa, aunado al desembarco realizado por cubanos en Tucaras, fueron los factores que lo hicieron desmoronar, ya que uno de ellos, ÁNGEL FARIAS logró salir del país y rendir un informe de naturaleza deprimente en relación al estado de las guerrillas en Venezuela ante Fidel Castro, quién ordenó la suspensión inmediata de toda la ayuda que se le estaba prestando al movimiento. De aquí en adelante, se puede apreciar con claridad que el PCV abandona la lucha armada y se la deja exclusivamente al MIR, partido que a su vez va a organizar el frente que operaría en el bachiller y actuaría en la reconstrucción del FRENTE ANTONIO JOSÉ DE SUCRE en el ESTADO MONAGAS.
Explotando la circunstancia de la debilidad del movimiento subversivo en Lara el Ejército lanzó un conjunto de operaciones ofensivas contra los grupos irregulares, ocupando los campamentos a los bandoleros, efectuando actividades de acción cívica y utilizando al máximo la red de bases operacionales que habían sido instalados con anterioridad.
El golpe mas fuerte fue el asestado por el BATALLON DE CAZADORES CRUZ CARRILLO, el día 17 de abril de 1968 cuando en un encuentro ocurrido en el sitio conocido como CHUPULÚN ESTADO YARACUY, logran dar muerte a quince bandoleros de la columna de FREDDY CARQUEZ, entre ellos a cinco cubanos, de los que ingresaron por TUCACAS en 1966 con LUBEN PETKOFF.

4.- Frente José Antonio Páez.
El otro frente actuante en Occidente del país fue el denominado JOSÉ ANTONIO PÁEZ, de poca repercusión, tomó para sí parte del ESTADO BARINAS en los linderos con los ESTADOS MÉRIDA, TRUJILLO y PORTUGUESA, a él se le relaciona el conato de una tentativa que fracasó en LA AZULITA ESTADO MÉRIDA promovida por ALFREDO MANEIRO, (estudiante de la Universidad de Los Andes), por encontrar un ambiente social tan hostil que desapareció sin dejar huella.
El primer grupo se constituyó en Febrero de 1962, y el 2 de Marzo inicia su actividad, en las montañas de EL CHARAL bajo la dirección del ingeniero JUAN VICENTE CABEZAS (a) Comandante Pablo, conocido por sus importantes acciones de propaganda; sin embargo, este grupo no tuvo la importancia de los otros dos frentes mencionados anteriormente; después de CABEZAS, vino a dirigirlo FABRICIO OJEDA, personalidad relevante dentro de la izquierda pero que también tuvo una actuación efímera sin mucha importancia dentro del frente.
La falta de unidad de mando y la remoción constante de jefes originó una declinación en su organización que lo llevó casi al extremo de su total desaparición, hecho éste, que fue bien tabulado por las fuerzas anti-subversivas que lo combatían, obteniendo buenos resultados con pocas pérdidas.
Para fundar un apéndice del FRENTE JOSÉ ANTONIO PÁEZ en los llanos el Ingeniero JUAN VICENTE CABEZAS le ordena a FRANCISCO PRADA que envíe al ex-guardia nacional ANTONIO ZAMORA al ALTO APURE y formen al núcleo de lo que llamaron el FRENTE EZEQUIEL ZAMORA. La actividad del mencionado frente degeneró en el cuatrerismo y robo en los hatos de la región, valiendo esta circunstancia para no encontrar apoyo en el apacible llanero, quien no vio con agrado la presencia de estos bandoleros, quienes a su vez contaban con sus socios de COLOMBIA, los cuatreros que azotaban las llanuras del CASANARE.
A raíz de la detención de JUAN VICENTE CABEZAS, la detención de FABRICIO OJEDA y posteriormente la escisión del PCV, el frente José Antonio Páez y su análogo el frente Ezequiel Zamora, pierden vigencia y se desmorona su organización, gran cantidad de sus integrantes se suman a otros frentes.

5.- Acción Subversiva en el área urbana.
Con la creación de los frentes guerrilleros se pone en ejecución el gran plan subversivo a nivel nacional y se complementa con las acciones de terrorismo y sabotaje en el área urbana, dentro de estas ultimas, podemos citar el asesinato en cadena de policías uniformados en casi todas las ciudades del país, y en Caracas sobresalen las actividades del destacamento de sabotaje “LIVIA GOUVERNIER”, con gran repercusión propagandística y cuyo objetivo era desviar la atención que se mantenía sobre las zonas donde actuaban los frentes guerrilleros; a continuación se citan una serie de hechos protagonizados por el referido destacamento:
- Atraco de la Cervecería Caracas en Maiquetía.
- Atraco a Banco en Margarita.
- Atraco al automercado CADA en San Bernardino.
- Rapto al Coronel Chenault.
- Rapto al Coronel Smolen.
- Asalto a la DIGEPOL en Maracay.
- Asalto e incendio a la Misión Militar Norteamericana.
- Asalto e incendio al IPSFA.
- Rapto del futbolista Alfredo Di Stefano
- Asalto a la población del Hatillo.
- Asalto los Scouts de Venezuela.
- Asalto y atraco al Banco de Barcelona.
- Incendio de una fábrica de mecates.
- Asalto al tren de El Encanto.
- Asalto a las canteras del Este.
- Asalto y robo al Museo de Bellas Artes.
- Asalto a la Guarnición de Mamo.
- Asalto a la residencia del Capitán Garrido.
- Asalto a la identificación de Chacao.
- Atraco a la firma Adrianza.
- Atraco a los Helados Club.
- Asalto al auto mercado La California.
- Atraco al Liceo Luis Espelozin.
- Atraco al Banco de Guanare.
- Ametrallamiento de una patrulla policial en el Country.
- Asalto a un camión de los automercados CADA en el centro.
- Hostigamiento a Conejo Blanco.
- Atentado en la Residencia del Embajador Británico.
- Asalto a la firma Gestehtner.
- Asalto e incendio a la DUPONT.
- Colocación de bombas en la embajada de USA.
- Asalto al Concejo de Guerra.
- Asaltó la AMERICAN RADIO SHOP.
- Asalto a la población de San Diego de los Altos.
- Asalto la fábrica de CHICLET’S ADAMS.
- Hostigamiento a la CREOLE PETROLEUM CORPORATION.
- Atraco al colegio San Fernando.
- Asalto a la Policía Militar de las Mayas.
- Asalto y robo a la empresa OTACA.
- Asalto e incendio a SEARS.
- Secuestró del Barco Anzoátegui.
- Secuestro de un avión y su desvío a Trinidad.

6. El inicio del Ejército en la lucha contra las guerrillas.
Las FF.AA. por su parte, para los albores de 1961, participan en la lucha armada de naturaleza anti-subversiva, siendo ésta totalmente desconocida hasta aquel entonces, normalmente las unidades de infantería, de artillería, de blindados y de los servicios, dedicaban un gran porcentaje del tiempo para los efectos del entrenamiento de los soldados en aquellas tareas que le son típicas durante el desarrollo de una guerra convencional, así el BATALLÓN DE INFANTERÍA GIRARDOT publicaba semanalmente sus “cuadros semanales de instrucción” y los oficiales asistían a formación de las 06:00, para luego proceder a impartir la instrucción regular de las tropas y para la clásica de educación física.
Normalmente los días hábiles transcurrían entre la interposición de la instrucción contemplada en los programas del Plan de Instrucción del Ejercito, “P.I.E.”, el manejo de los morteros calibres 60 y 81 mm, del FN-30 y en las Compañías de Armas Pesadas las ametralladoras ZW-37, pero era dificultoso trasladarse a la SERRANÍA DE SAN LUIS para ejecutar un ejercicio nocturno a nivel Compañía y menos aún con apoyo de fuego de morteros, esto se debía al hecho de que la unidades tácticas adolecían de transporte automotor que les permitiese mantener entre un 30 o un 40% de movilidad, tal cual como lo son hoy en día, las unidades sólo contaban con algunos camiones de bagajes (camiones de estacas), que normalmente cumplían funciones administrativas y cuando había necesidad de trasladar al personal para los períodos de campo o para la instrucción de tiro, como en el caso del personal de tropa del BATALLÓN DE INFANTERÍA VENEZUELA, en los LLANOS DE MONAY, ESTADO TRUJILLO, había necesidad de apelar a los camiones del MOP o del MSAS, quienes los facilitaban en la medida de sus posibilidades.
Para aquel entonces, es de comprender que la unidades hacían una mayor vida de guarnición que de campo, raros eran los Oficiales que conocían otros pueblos en el ESTADO FALCÓN que no fuesen CORO, LA VELA, DABAJURO, pueblos que como se comprende estaban a horcajadas sobre la carretera Falcón-Zulia; pero adentrarse hacia la SERRANÍA DE SAN LUIS, conocer con detalles y formalmente a los pueblos de la Sierra, conocer de sus costumbres era algo que difícilmente ocurría. Igual situación acontecía para el grupo de los Oficiales que normalmente formaban los cuadros de mando de las Unidades del Ejército, no solamente en el ESTADO FALCÓN sino en todo el territorio nacional.
Se piensa que no hay mal que por bien no venga, este aforismo se acerca bastante a la realidad, sobre todo a la geográfica y a la nacional, ya que si no hubiese sido por el surgimiento de las guerrillas y por todos aquellos avatares y sacrificios que nuestros Oficiales y Tropas tuvieron que sufrir, no fuese posible hoy hablar de VILLANUEVA, HUMOCARO, EL CEPO, EL POTRERO, CABURE, PUEBLO NUEVO DE LA SIERRA, ARAGUA DE MATURÍN, CARIPE, etc.
Repetimos acá de nuevo, que para los años de 1959, 1960 y principios del 1961 la Guerra Subversiva era desconocida como sistema de guerra para las FUERZAS ARMADAS DE VENEZUELA, y probablemente mientras un Oficial dictaba una clase de armamento a su pelotón a las 16:00 hrs. de un día cualquiera en un aula del CUARTEL JUAN CRISÓSTOMO FALCÓN de la ciudad de CORO, simultáneamente DOUGLAS BRAVO, junto con DOMINGO URBINA y LUBÉN PETKOFF entrenaban en un campamento de guerrilleros en la Sierra de Iracara a los nuevos combatientes que habían sido reclutados por la BRIGADA URBANA “JOSÉ LEÓN GÓMEZ” en el recinto de la UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA; en síntesis, mientras el BATALLÓN DE INFANTERÍA GIRARDOT, continuaba sus programas de rutina en cuanto a sus actividades de instrucción y de administración de los servicios en Guarnición, los bandoleros hacían lo propio en la sierra falconiana, para embestir con fiereza a las unidades de las Fuerzas Armadas Nacionales.
Al frente y hacía el fondo, la Sierra iba tomando un color grisáceo oscuro, con tonalidades semejantes a aquellas con las cuales se visten severas las nubes de agua en los cielos otoñales durante los días de lluvia y de grandes tormentas, nadie supo interpretar lo augurios que las pitonisas del tiempo iban tejiendo en la madeja de lo inconmensurable y en el lienzo que da a la realidad ribetes entornados con la leyenda de lo factible y de lo desconocido, era el dios Marte que afanoso hurgaba entre las entrañas de los pueblos de la Sierra, para hacer con sus manos una pira donde inmolar en el altar de la guerra, los designios que depara el supremo hacedor a sus pueblos y a sus hombres.
Cuando aparecen los primeros brotes subversivos se hace imperativo para las FF.AA el prepararse adecuadamente para lucha que estaba ya casada, en especial para la guerra de guerrillas y para la guerra de naturaleza psicológica, para ello se envían algunos Oficiales y elementos de tropa a la ZONA DEL CANAL EN PANAMÁ a efectuar cursos de guerra en selva, que ya se empezaban a dictar en Venezuela, en su mayoría, bajo la dirección inicial y bajo el asesoramiento del equipo de Guerra Especial del Ejército Norteamericano, el cual fuera reemplazado posteriormente por el excelente EQUIPO MÓVIL DE INSTRUCCIÓN DEL EJÉRCITO VENEZOLANO, que tuvo a su cargo gran parte de la instrucción impartida a los numerosos Batallones de Cazadores que surgieron para enfrentar el flagelo de la subversión armada.
Lo descrito anteriormente pone de manifiesto que al inicio de la asonada subversiva, el personal, tanto profesional como de Tropas, de las FF.AA se encontraba sin ningún tipo de entrenamiento, ni instrucción y menos aun contaban con la experiencia que los capacitase en esta clase de guerra “sui géneris”, en su forma de desarrollarse y de operar, en especial en el medio rural; por tal motivo, en los primeros meses se organizan grupos de Oficiales y de Tropas que reciben los cursos, pero a pesar del rápido entrenamiento impartido sólo contaban con su alto espíritu combativo. Con las arengas que se les impartía en lo relativo al deber patriótico, se les hacía ver que se luchaba por mantener incólumes los valores patrios tradicionales, que se debería destruir al enemigo castro-comunista que se había atrevido a hollar nuestro suelo con su planta insolente y se les inculcaba que la existencia y el crecimiento de las guerrillas ponían en peligro la misma sobrevivencia de la institución armada.
Estos aspectos comentados anteriormente se vieron comprobados posteriormente durante el desarrollo de los acontecimiento de las primeras operaciones llevadas a efecto por el BATALLÓN DE INFANTERÍA GIRARDOT 32 en la SERRANÍA SAN LUIS; así al recibir las primeras informaciones sobre la presencia de los bandoleros que operaban en la Sierra, se procedió a realizar la movilización de la unidad hacia la misma, hecho que se cumplió con todo el ritual que demanda al proceso de Estado Mayor, iniciándose con la misión, talvez con alguna que otra apreciación de situación, en especial en la parte de inteligencia, y la columna se organizó con una Compañía de Fusileros a la cabeza de la misma, adoptando su correspondiente punta de vanguardia, su grueso etc, para organizar el convoy la Gobernación aportó algunos vehículos disponibles del MOP, los cuales se utilizaban frecuentemente para el movimiento de los obreros que salían a reparar calles o a efectuar mantenimiento de carreteras. Como se comprenderá, estos vehículos y los de bagajes orgánicos del Batallón, no eran los más indicados para tales menesteres, ni menos para efectuar una marcha motorizada de aproximación hacia el enemigo y en este caso particular, de un enemigo con características inequívocas de guerrillero instaurado en la Sierra.
Por otro lado, los vehículos por ser viejos se iban accidentando a lo largo de la carretera y los Oficiales se veían en la necesidad de montar sobre los disponibles una cantidad de soldados que excedían a la capacidad de la fuerza y de la potencia de los motores, ya cargados con la fatiga del uso continuo a lo largo de años de empleo en diferentes tareas de transportación; por lo tanto, en el caso de emboscadas sobre las columnas motorizadas, los soldados no contaban con protección alguna y como se encontraban amontonados sobre los mismos, en caso de una acción furtiva del enemigo, no podían ni siquiera bajarse en un tiempo prudencial de reacción, para establecer una base de fuego y la formación de un equipo de reacción, de acuerdo las normas establecidas para operar en contra-emboscadas.
Las Compañías que llegaban a los supuestos sitios donde se habían detectado los grupos guerrilleros, se organizaban siguiendo los lineamientos generales que dicta la doctrina de infantería, o sea reunión en un área de concentración, despliegue de los pelotones, apreciaciones rápidas de la situación, elaboración e impartición de la Orden de Operaciones e iniciaban el ataque en condiciones como es de suponerse, para hacer frente a un enemigo establecido y organizado en un terreno debidamente acondicionado y equipado para la conducción de una operación ofensiva, el hecho de operar con dos pelotones al frente y uno en reserva, con desplazamientos de abrigo en abrigo, en dirección a un supuesto objetivo que se había determinado que estaba enfrente, en dirección a la SIERRA DE IRACARA, traía como consecuencia que las tropas se agotaban al término de unos 1.000 mts., sin llegar a obtener resultado favorable alguno, se supone que los bandoleros veían cuando las tropas iban subiendo por LAS TABLAS en dirección al caserío de LAS PEÑAS y habrían tomado ciertas medidas como serían las de retirarse rápidamente hacia las cuevas con sus correspondientes puestos.. puesto 1, puesto 2, puesto 3,etc.
Existen acuciosos investigadores bibliográficos que se preguntan, que como fue posible que el enemigo existente a lo largo de la SERRANÍA DE SAN LUIS, no hubiese hecho grandes emboscadas con resultados favorables, imprevisibles y que hubiesen causado grandes pérdidas en personal, equipo y armamento al BATALLÓN DE INFANTERÍA GIRARDOT. La respuesta se puede dar en los términos de que las guerrillas probablemente estaban para ese entonces en la fase primera es decir en la de “silencio”, en otras palabras, para ellos en aquella oportunidad de los primeros movimientos motorizados del BATALLÓN DE INFANTERÍA GIRARDOT, no estaban dadas las condiciones favorables, ni históricas, ni coyunturales que les permitiese iniciar la guerra en su forma del brazo armado.
En PUEBLO NUEVO DE LA SIERRA se emplazó una Compañía de Infantería del BATALLÓN DE INFANTERÍA GIRARDOT, reforzada con un Pelotón (+) más, de la Compañía de de Armas Pesadas, y este Pelotón tenía instaladas en batería sobre una explanada que se encuentra detrás del campamento e instalaciones permanentes que sirvieron posteriormente de acantonamiento y vivac al BATALLON DE CAZADORES JOSÉ CORNELIO MUÑOZ y de otros Batallones de Infantería, y Cazadores, 6 piezas de morteros de 81 mm., Lanzacohetes 3.5” y unas 4 ametralladoras ZW-37, en posición de apoyo de fuego para los movimientos de las Unidades de Infantería que salían a operaciones de reconocimiento de ruta; por otro lado, los soldados salían efectuar reconocimiento con el casco de acero y fibra puestos, con su equipo de campaña colocado en sus espaldas, como es lo normal en un soldado infante, y algunos tenían como dotación de armamento individual el FISA (Fusil Individual Semi-automático) otros el clásico que FN-30 ya que el FAL con culata enteriza de madera, apenas estaba llegando al país y no había sido dotado a todas las unidades del Ejército.
Por ese entonces el Comandante de esa Unidad fue reemplazado por otro Oficial, quien había realizado previamente un curso de Combate en Selvas, pero no de Guerra y Irregular, curso que se dictaba la ciudad de Panamá, a este Oficial le apodaban “el Caribe”, éste inmediatamente empezó a reorganizar y a entrenar tanto el personal de Oficiales como el de Tropa en las tareas del combate en selvas, así estableció una base de operaciones y administrativa en el Cuartel de CORO y envió una Compañía ya entrenada en combate en selva hacia PUEBLO NUEVO DE LA SIERRA, esta Compañía a diferencia de las que le precedieron, no tenía un cuartel fijo, ya que constantemente tenía que vivaquear en carpas en los alrededores de CABURE, LA CRUZ DE TARATARA y PUEBLO NUEVO DE LA SIERRA, su objetivo primordial era entrenarlos en el conocimiento de la zona y en la capacidad de movilidad y de despliegue necesarios en las operaciones en selva.
El cambio de método de empleo de los tropas de la región montañosa de la Sierra de San Luis, a través de entrenamiento en las tareas típicas del combate en selva, vino a mejorar la actuación de las unidades acantonadas en ese medio geográfico de naturaleza difícil.
Ya para los albores del año de 1962 son aligerados los equipos utilizados por el personal de Tropa, así durante las operaciones de escudriñamiento se observaba que sólo portaba el casco de fibra y ya se les había dotado el nuevo fusil, FISA también denominado Simón Bolívar, fabricado por encargo y diseñó elaborado por el Servicio de Armamento de M.D. a la fábrica de armas de Bélgica.
Durante la Operación “Judibana”, se envían dos Compañías de Fusileros del B.I. GIRARDOT 32 a las cercanías de SANTA CRUZ DE BUCARAL, estas Compañías se encontraban acantonadas en PUEBLO NUEVO DE LA SIERRA, por lo tanto tenían que desplazarse desde ese pueblo en dirección de CABURE, ZAZARIDA, SAN LUIS, LA CRUZ DE TARATARA y bajar a CHURUGUARA, para llegar a SANTA CRUZ DE BUCARAL; la columna fue organizada contando con algunos refuerzos de Tropas de Infantería de Marina y de la Guardia Nacional; al mando de “el Caribe” el convoy se detiene cerca del caserío “Duvisi” y en la explanada se monta un campamento para establecer un vivac.

7.- “El Caribe” se luce durante la Operación “Judibana”.
Sobre una cartelera extendida se encontraba una carta del ESTADO FALCÓN en cuyo tercio interior se podía leer (Este mapa ha sido editado por la oficina de levantamientos geográficos de la compañía “SHELL”de Venezuela), al frente del mapa se encontraba una mesa de madera que permitía que el brazo izquierdo del “Caribe” se apoyara, mientras que el derecho asía un puntero de madera y con él indicaba el sitio exacto donde se encontraba acampanado el BATALLÓN DE INFANTERÍA GIRARDOT 32 a su mando, con la Compañía de infantería de Marina y el Pelotón de la Guardia Nacional que le habían sido asignados en refuerzo; a lo largo del río PARAPATOY dirigiéndose al grupo de Oficiales presentes exclamó, ...se va con su compañía el Teniente “Jacinto” hasta llegar a las cercanías del RÍO TOCUYO en EL JUCAL, vas cruzar a la izquierda en dirección de SANTA CRUZ DE BUCARAL, donde nos encontraremos; el grupo del subteniente “Margarito” con dos Pelotones se dirigirá por la SERRANÍA DE MAPARARI y en dirección a SANTA CRUZ, el Capitán “la avioneta” con su Compañía recorrerá la región de RIO TOCUYO en dirección de SANTA CRUZ y el Teniente de Fragata “Bustamante” se constituirá con el personal a su mando en reserva el Batallón, el Teniente “Gilberto”con un pelotón de la Guardia Nacional, montará diferentes alcabalas a lo largo de la ruta DUVISI, SANTA CRUZ y el caserío de LA TASA.
“Ahora señores a operar” exclamó el “Caribe” se le nota contento, no es verdad, comentaba “Juancito” a “Fidel” este le contestó oras... Pues... ... no ves vos que es su primera operación importante que va a montar, con tal que no salga juyendo del monte pal pueblo.. uyuyui... que pensaría la superioridad... cállate Fidel mira que el comandante te esta mirando..
Continua comentando el “Caribe”... ya que cada uno de ustedes tiene en sus manos una copia de la orden, el S-3 les dará mayores detalles de la zona una vez que termine mi exposición. Algo importante, recuerden que el enemigo está oculto en la zona de PARAPATOY, son muchos y han sido entrenados en la guerra del monte durante mucho tiempo por DOUGLAS BRAVO Y MANUEL CAMERO, procuren no detenerse en este “cachicameo” de las ordenes de patrulla dadas por escrito, a objeto de que las tropas no se retarden en el movimiento, primero vamos a darles duro, a destruirles sus campamentos y sus refugios. Mis amiguitos, el trabajito es duro.
El comandante se quedó viendo hacia la serranía, hacía bastante calor, y estaba sofocante el ambiente, de su frente corría un pequeño hilo de sudor que continuamente se secaba con un pañuelo que por su exquisito bordado y la policromía de sus colores, parecía que se lo habían regalado en Maracaibo, la tierra que lo vio nacer y en donde dio sus primeros pasos, sus botas de paracaidista con un cierre de un lado, sobresalían del borde inferior de la carpa de campaña y hacían contraste con la tierra amarillenta rojiza y con las tunas, los cujíes y los cardones que se extendían, dando contorno claro a sus oscura y alta humanidad.
Para mis queridos subtenientes advenedizos en este tipo de jaleo, comenta el “Caribe”, les tengo un consejo, en esta jaiba hay que andar con los ojos como un dos de oro, no se me descuiden, mucho guillo con los flancos, no me dejen ningún chaparro sin escudriñar... y Dios los libre de que sus hombres se enteren de que es tan cansaos... de que les dio “culillo”cuando les hagan los primeros tiros... recuerden que los errores acá se pagan en una sola moneda... “La muerte”... y la pelona acostumbra a esconderse detrás de cada árbol, entre el mogote que hay arriba de las colinitas... no me vayan pensando en las novias que tienen allá en LA VELA o en CORO, por que los bandoleros se la van a borrar de un solo pepazo.
De esta forma continuó el Caribe con sus arengas y con sus consejos, fastidiando a los noveles Oficiales, a veces con chistes mordaces, pero que en el fondo no era otra cosa que una manera de comunicarse el superior con el subalterno y una forma de preocuparse por sus hombres, haciéndoles ver con antelación, los hechos en los cuales podrían incurrir si no mantenían una conducta de combate bien cimentada en sus reflejos condicionados y la rapidez de la acción, a la hora de enfrentarse en armas con los bandoleros ocultos en algún lugar, cerca de SANTA CRUZ DE BUCARAL.
Ya saben “mis primitos” Comandantes de Compañías, realizarán todos sus desplazamientos a lo largo de la ruta indicada, no quiero ver ningún vehículo en el área, cumplan fielmente con todas las instrucciones que contiene la Orden de Operaciones, con los anexos de las transmisiones, a propósito... allá el Oficial de transmisiones, ¿cual es el santo y seña para el día de hoy?,... Cabure y Catire mi comandante... okey...; hay que salir al aire con los radios bien sintonizados... recuerden las proseñas para comunicarse... nada de eso... aló... aló... yo soy “Pepe Cero” y cada una de las Compañías, Pepe uno hasta Pepe cuatro, que es el Pelotón de la Guardia Nacional... Pepe cero.. Pepe cero.. habla Pepe uno... lleven sus antenas de campaña si es posible lleven algún medio alterno de comunicaciones... cuidado con los perros... cuando se acerquen a una casa, los perros malditos son los primeros compañeros que le avisan a los bandoleros de nuestra presencia.
“Fidel” lucía una calva incipiente y “Margarito” pensaba en ese momento en donde poder echar unas manita de barajas o pegarle a una partidita de dominó, no querían nada con el acostumbrado enjabonamiento que les daba el Caribe a sus Oficiales, en todas las ocasiones.
Al menos una vez al día “el Caribe” le gustaba reunir a sus Oficiales y normalmente unos instantes antes de realizar cualquier operación, o para iniciar cualquier movimiento, así fuese a pié; insistía en los detalles, y se refería con prolija minuciosidad a la forma como cada uno debería de actuar y se valía de ello para mantener el espíritu combativo en su máxima expresión.
“El Caribe” se había ganado la simpatía de todos sus Oficiales y de sus Tropas. A veces le quitaba una escudilla a un soldado y el mismo se servía y comía de la sopa que se repartía durante el rancho a las Tropas, en la formación del comedor, con ello lograba formar en sus hombres un gran espíritu de cuerpo y a los oficiales les inculcaba la responsabilidad en la tareas que tenían que realizar; por otro lado, era severo con los descuidos en el armamento y en el cumplimiento de las órdenes que daba frecuentemente, inclusive de manera verbal, no podía ser de otra manera ya que era el ave que cuidaba de sus polluelos y que protegía del gavilán protervo y criminal que se ocultaba allá enfrente en cualquier recodo del camino, en cualquier lugar de los bosques.
“El Caribe” se había convertido en el nervio central de la instrucción, gustaba de conducir personalmente la mayoría de los ejercicios, aunque estuviese que tratar momentáneamente a sus Oficiales como soldados, en la cancha de obstáculos era el primero que lograba atravesarla, disparando desde la cadera con el FISA no pelaba al pote colocado a horcajadas sobre la punta de un palo de alguna cerca de alambre.
Normalmente el Oficial de municiones se le quejaba del consumo de munición y de las dificultades que en el punto de distribución de BARQUISIMETO le planteaban, cada vez que ocurría en la búsqueda completamiento de la carga básica y para el amunicionamiento necesario, en operaciones no era un jefe que todo lo concentraba a su alrededor ya que siempre permitía el uso de la iniciativa entre sus cuadros subalternos.
Por lo tanto “el Caribe”, exigía mucho, pero también daba, en los “Saraos” que en oportunidades se daba en la casa de algún vecino de PUEBLO NUEVO, era el animador natural y espontáneo, nunca se le olvidaba el cumpleaños de alguno de sus Oficiales, para ello tenía amenazado al S-1 en caso de que no se lo recordase con tiempo.
Las exigencias de “el Caribe” no se detenían en las carpas del campamento o en su cancha de reacción, llegaba mucho más lejos, solía decir, el Oficial que por disposición de la superioridad sea trasladado para realizar un curso debe ganarse el primer puesto, si no es así, no los quiero ver más por esta Unidad, no me agrada en absoluto el fracaso, ni aquí en el monte, ni en el aula.
Al día siguiente, antes de que las Compañía se pusiesen en marcha, volvió a entrevistarse con los Comandantes de Compañía y les dijo, no mando a nadie para EL CHARAL al norte de SANTA CRUZ, a menos que sea un caso de urgencia, creo que no tenemos suficiente personal para tales propósitos y no quiero operar con las unidades agregadas. En caso de que tengamos que realizar una persecución, la conduciré con la Compañía de reserva, si es posible sin la ayuda aérea, con esos mosquitos en el aire el enemigo se va a desperdigar entre la montaña y no vamos a cumplir con la misión.
A las 05:00 horas del 20 de febrero de 1962, se le dio comienzo a la operación “Judibana”, cada Comandante de Compañía inició su marcha sobre su zona de operaciones y en dirección a SANTA CRUZ DE BUCARAL como el objetivo final.
La carpa del centro de comunicaciones casi hervía, mil mensajes que se recibían continuamente, uno para Pepe cero, otros entre Pepe uno y Pepe tal, a las 10 y 10 de la mañana, se le acerca el Oficial de comunicaciones, el teniente “Cuevas” a todo correr al “Caribe” y luego de adoptar la correspondiente posición fundamental y de dirigirse con el clásico “permiso mi comandante” le comunico el siguiente mensaje: .... en la radio esta Pepe 1 que quiere comunicarse urgentemente con Ud., voy enseguida responde el Caribe, como una bala corre desde su Puesto de Comando y se dirige hacia la carpa que servía como centro de comunicaciones para toda la red del Batallón, toma el micrófono y contesta... Pepe uno... Pepe uno... Pepe uno habla con Pepe cero, transmita su mensaje... Pepe cero, habla Pepe uno… a las alturas del “Jucal”, cerca de una hondonada que hace cruzar la quebrada “la cocuiza” con el camino real, el Primer Pelotón tuvo un encuentro con dos bandoleros, que murieron al producirse el intercambio de disparos, más adelante capturaron un campamento en un bosque que contenía 8 hamacas colgadas, había un fogón recién humeante, en una pequeña cueva se detectaron alimentos, medicinas y propagandas, el bandolero tenía en sus manos un documento con el cual se expresa la forma de operar de las bandas, espero sus instrucciones ... recibido su mensaje Pepe uno, avísame cuando hayas llegado a SANTA CRUZ DE BUCARAL y recaba todo lo encontrado en la incursión al campamento... Terminado ...Pepe cero entendido.... Terminado.
Este fue el bautizo de fuego de la gran Unidad Táctica como lo era el BATALLÓN DE INFANTERÍA GIRARDOT, su comandante se inflaba en sus pulmones y sus ojos le brillaban, era la exteriorización de su contento... el delirio que da al guerrero los primeros sorbos de la victoria en los campos de batalla.
Al atardecer todas la unidades se habían desplegado y habían cumplido con las tareas impuestas en el plan de operaciones; “el Caribe” fue controlando toda la operación desde su Puesto de Comando y uno a uno fueron llegando a la entrada de SANTA CRUZ DE BUCARAL, primero “Juancito”con su Compañía por la vía del Jucal, luego “Margarito” que le correspondió el sector de la Sierra de Mapararí y finalmente “la Avioneta” por la serranía de Toruro; en medio de un gran explanada, terrenos que utilizaban los muchachos en el pueblo para jugar Béisbol y Fútbol, para pegar carreras con caballos que montaban en pelo; se reunieron los Oficiales y cada uno de los Comandantes de las Compañías, uno a uno fueron dando parte de los hechos acaecidos durante la jornada cumplida. Así la compañía de “Juancito” tuvo tres encuentros y logró capturar un campamento y 5 bandoleros, entre ellos tres muertos en acción; “Margarito”, 8 bandoleros que se rindieron cuando fueron cercados por dos pelotones, ya que se encontraban almorzando algunos y otros descansando en chinchorros, en el momento de ser sorprendidos por la tropa; y “Fidel” tuvo dos encuentros con dos columnas que se desplazaban en dirección de TORURO hacia LA TAZA, en los cuales, luego de un intercambio de más de una hora de disparos se rindieron seis bandoleros, huyendo el resto hacia las montañas.
Al anochecer el Caribe toma su radio y se comunica con su superior en Caracas, del otro lado de la línea le contesta el General Briceño Linares... Habla el General Briceño Linares Ministro de la Defensa... diga su mensaje comandante, “el Caribe” con sus botas de paracaidistas, toma la posición fundamental, luego de dar el clásico taconazo... Mi general... cumplo con informarle que mi Unidad el BATALLÓN DE INFANTERÍA GIRARDOT 32, ha llevado a efecto una página brillante durante el día de hoy, luego de haber destruido a los bandoleros que operaban en la serranía y zona cercana a SANTA CRUZ DE BUCARAL... la operación Judibana fue todo un éxito, se destruyeron 4 campamentos de los bandoleros y se capturaron entre vivos y muertos 19 bandoleros, además de sus armamentos, documentos y de copiosa propaganda impresa... Bueno comandante felicíteme a su unidad... y espere nuevas instrucciones... Entendido mi General... terminado.
Aquella noche no pudo dormir “el Caribe”, sobre su cama, con sus botas puestas iba recordando las palabras del General intercaladas con los mensajes que le iban reportando cada uno de sus Oficiales, a cada rato llamaba a su ordenanza y le decía soldado tráigame un café, luego enciéndame un cigarrillo, llámeme al oficial de personal, llámeme al segundo comandante, llámeme a los comandantes de compañía, cuando todos estuvieron reunidos afuera de la carpa y luego que el Mayor Segundo Comandante constató que estaban completos los Oficiales entró a la carpa del Comandante del Batallón, para informarle que estaban listos para la reunión para la cual los había citado, cual no sería sus sorpresa al encontrarse con que “el Caribe” estaba largo a largo y roncaba en el más feliz y profundo de los sueños, que pueda disfrutar un dichoso humano luego de una larga y cansadora pero hermosa faena, como había sido ese día de duro batallar.

8. Douglas Bravo es sorprendido por el Caribe cerca de Santa Cruz de Bucaral
A propósito de la Operación Judibana, comentaba DOUGLAS BRAVO en “Conversaciones con Douglas Bravo”:
“para los comienzos de febrero de 1962, la guerrilla continúa creciendo con apoyo campesino y urbano. Se incorporaron RÓMULO VALERO,, estudiante de medicina; BALTASAR OJEDA, quien tenía apenas diecisiete años, y muchos campesinos del lugar. Un mes después llegó DOMINGO URBINA, pariente del General Rafael Simón Urbina, fugado mediante un plan que llevó a cabo el partido. Pusimos en práctica un programa de exploración, organización y de adiestramiento. Decidimos no librar combates hasta tanto no adquirir ciertas experiencias; sin embargo, fuimos descubiertos; DOMINGO URBINA estaba en PUEBLO NUEVO para incorporarse a las guerrillas. Mientras llegaba el enlace, se escondió en una quebrada cercana, pero allí lo vió un policía. Organizaron una comisión y le entraron a balazos, no hubo ninguna desgracia que lamentar. La presencia de Urbina alertó al gobierno, hicieron preso a un campesino llamado IGNACIO SÁNCHEZ, a quién torturaron salvajemente hasta delatarse el sitio donde estaba nuestro campamento. El día en que el delator subió guiando el Ejército sorprendieron a “CHEMA” SAHER y otros tres hombres nuestros que bajaban a reunirse con un grupo de campesinos. Fueron hechos prisioneros y trasladados a CORO. Esto confirmó al Gobierno la existencia del frente guerrillero; inmediatamente hubo una movilización en torno a la zona, estableciéndose un cerco militar. En ese momento yo marchaba rumbo a Curimagua, en Macanilla, el famoso caserío donde se alzó José Leonardo Chirinos. Allí me debía esperar Pompeyo Márquez para una reunión. Cuando llegué no lo encontré a él, sino a ALCIDES HURTADO y ANTONIO JOSÉ URBINA (“Caraquita”), enviado por el Buró Político. Me enteré de los preparativos para la rebelión de Carúpano. ALCIDES HURTADO era el secretario general del partido en Falcón y “Caraquita” el jefe de toda la retaguardia del frente guerrillero acordamos que Urbina se uniera a las guerrillas mientras Alcides regresaba a CORO al trabajo político.
El 19 de febrero de 1962, de Macanilla nos pusimos en camino hacia la hacienda LOS EVANGELIOS cerca de SANTA CRUZ DE BUCARAL, nuestro campamento sorpresivamente fue atacado por el Ejército. Los soldados habían tomado el trapiche de la hacienda. No los vimos. La inexperiencia nos jugó una mala pasada, mientras estábamos en SANTA CRUZ DE BUCARAL reunidos con ALCIDES HURTADO Y ANTONIO JOSÉ URBINA, el Ejército, después de sorprender a “CHEMA SAHER”, avanzó sobre SANTA CRUZ DE BUCARAL y atacó a la guerrilla, donde estaban TEODORO, DOMINGO URBINA, RÓMULO VALERO y otros, disolviendo a nuestra gente y haciendo algunos prisioneros, todo esto lo ignorábamos.
Desde el Trapiche cerca a SANTA CRUZ DE BUCARAL, los soldados abrieron un fuego nutrido contra nosotros. No nos quedó más remedio que contestar los disparos desordenadamente y retirarnos. El Gobierno tuvo dos bajas: un muerto y un herido. MARIÑO venía a la vanguardia y pudo salvar la vida milagrosamente. En el tiroteo se extraviaron BALTASAR OJEDA y MARIÑO. Yo me retiré junto con URBINA, marchamos varios días para reencontrarnos con el resto de la guerrilla. “Caraquita” iba desarmado y casi descalzo; sin embargo, mostró siempre un gran valor. Caminamos hacia la FILA DE IRACARA, observando las huellas de la Tropa del Gobierno, que estaba movilizada cubriendo una amplia zona, logramos localizar a algunos extraviados y reconstruimos los contactos con los campesinos. Con ayuda de la Tía Chila, enviamos de regreso a “Caraquita” a CORO; su misión era cubrir la retaguardia urbana. A los pocos días reorganizamos nuestros efectivos, al encontrarnos con TEODORO, DOMINGO URBINA y otros que se habían retirado del campamento de LOS EVANGELIOS después del ataque del Gobierno. Durante ese ataque del día 20 de febrero de 1962 tuvimos dos muertos y diecisiete combatientes capturados posteriormente.
El grupo que se había quedado en el campamento los evangelios libró dos combates contra el Gobierno. Uno en el propio campamento cuando le cayó encima el Ejército y otro al día siguiente, durante la persecución que les hicieron. Apenas tuvimos una baja: Un pintor, NAPOLEÓN PIZZANI, quien resultó herido. Después del ataque en el trapiche, logramos reagrupar a toda nuestra gente, acordamos que TEODORO bajara a Caracas a reunirse con la dirección del partido para trazar los planes posteriores, ese mismo día nos enteramos de la sublevación de PUERTO CABELLO.

Aquellos combates eran las primeras experiencias de lucha guerrillera para todos nosotros. Por supuesto, comenzó a ponerse a prueba nuestra incipiente preparación. Para algunos, principalmente los que provenían de las ciudades, la experiencia fue bastante dura, comenzaron las dificultades propias del medio físico: Problemas para abastecerse, movilizarse, contar con una retaguardia segura y un amplio apoyo de masas. Por otra parte debido a la concepción que privaba en el partido, la guerrilla era una forma de lucha bastante secundaria y no se les prestaba suficiente ayuda y apoyo nacional. Aparecieron en algunos núcleos guerrilleros síntomas de desmoralización. A esto contribuyó mucho el debilitamiento general que provocaron las derrotas de CARÚPANO Y PUERTO CABELLO. Cuando se inició el FRENTE JOSÉ LEONARDO CHIRINOS, éramos más de treinta guerrilleros. En el momento en que TEODORO baja, descendimos a quince efectivos.”
El “Caribe”, sin saberlo puso en jaque a los cuadros mas importantes de los bandoleros para ese momento y dio inicio formal a la verdadera lucha anti-subversiva, que luego con el pasar de los años, lograría el triunfo militar que permitió el proceso de pacificación adelantado en el primer gobierno de Rafael Caldera.

9.- Se prende la guerra en Falcon y en Los Llanos.
Después de la creación de los frentes JOSÉ LEONARDO CHIRINOS por DOUGLAS BRAVO y del FRENTE SIMÓN BOLÍVAR por ARGIMIRO GABALDÓN, viene un período más o menos largo, denominado el de la preparación de la base social y de la consolidación del aparato militar, período que como se comprenderá, era indispensable para poder iniciar cualquier actividad de naturaleza bélica; simultáneamente con las primeras acciones y los resultados obtenidos de la Operación “Judibana”, las FF.AA. proceden a la activación del DESTACAMENTO ANTIGUERRILLERO FALCÓN, el cual estuvo organizado por un Comando, y un conjunto de Unidades, tales como el B.I. GIRARDOT 32, una compañía del BATALLON DE INFANTERIA DE MARINA URDANETA, dos pelotones de la Guardia Nacional y Unidades de Reconocimiento de las FUERZAS AÉREAS VENEZOLANAS.
Su primera operación y empleo como Destacamento Anti-guerrillero fue en la Operación “Judibana” de la cual hablamos extensamente en el sub-capítulo anterior, en el también hemos hecho referencia que esta Operación fue concebida y organizada con la finalidad de incursionar y capturar a los primeros grupos de bandoleros que se encontraban operando en la SERRANÍA DE SAN LUIS en el ESTADO FALCÓN, esa Operación se origina del análisis del documento que se decomisara al enlace de los grupos de bandoleros, el cual llevaba el nombre de PLAN “CAURIMARE”, documento que delineaba en su contexto las dos posibilidades de lucha, el “inmediatismo” y la “larga lucha”, o sea, la lucha guerrillera mediante la cual en Venezuela era posible instaurar un régimen de tendencia comunista en el lapso perentorio de dos años, o la continuación por otros medios, al mismo objetivo de la lucha para la toma del poder político con el sistema socialista, como un estadio intermedio y finalmente al comunismo como un estadio superior.
Otro de los objetivos intermedios era hacer fracasar a las elecciones del año de 1963 mediante acciones de sabotaje y con ello crear un clima que permitiese la inseguridad a nivel nacional.
Hemos hecho mención en el sub-capítulo anterior, que la OPERACION JUDIBANA y su desarrollo operativo, dió como resultado la localización de numerosos campamentos establecidos por los bandoleros, en especial en las cercanías de Santa Cruz de Bucaral además de la captura de 16 bandoleros y la muerte de tres en acción.
Por informaciones provenientes del ESTADO YARACUY, se detecta la presencia de bandas armadas en la zona vecina a la población de AROA, lo que origina que se organice y ejecute la OPERACIÓN LIMA AZUL, al final de la cual, se captura un campamento luego de un encuentro con los bandoleros, en el mismo muere un bandolero y son hechos prisioneros nueve, entre ellos tres cubanos, amén de sus armas y de sus equipos.
Estas acciones de naturaleza guerrillera obligan a la creación del DESTACAMENTO URICA, con sede de su PUESTO DE COMANDO en EL TOCUYO ESTADO LARA, Destacamento que tendrá como misión contrarrestar las actividades subversivas de los bandoleros integrantes del FRENTE SIMÓN BOLÍVAR.
Simultáneamente con la creación del DESTACAMENTO URICA, los bandoleros intensifican sus acciones mediante la toma de pueblos como el caso de la toma de HUMOCARO BAJO el 3 de Abril de 1962, el incendio a los depósitos del MOP ( MINISTERIO DE OBRAS PUBLICAS) en el sector de LOS MOLINOS, cercano a HUMOCARO BAJO, así como incursiones a caseríos y haciendas de la región. Integraba el FRENTE SIMÓN BOLÍVAR para esa fecha ARGIMIRO GABALDON, LUNAR MARQUÉS, CÉSAR AUGUSTO RÍOS, CARMELO MENDOZA, TIRSO PINTO, LINO DÍAZ (EL GAVILÁN), HERNÁN CORTÉS, MUJICA y otros bandoleros quienes fueron los responsables directos como ejecutores de las acciones arriba mencionadas.
Para el mes de Febrero de 1962, en los ESTADOS BARINAS, MÉRIDA, TRUJILLO y PORTUGUESA, comienza a actuar otro frente, bajo las órdenes del ingeniero JUAN VICENTE CABEZAS, secundado por Fabricio OJEDA, ANTONIO ZAPATA, LUNAR MARQUÉS, ANTONIO ZAMORA, estos sujetos inician un conjunto de secuestros a ganaderos en especial en la región de YUMARE y EL CHARAL y tienen dos encuentros con patrullas del Ejército; el Ejército ordena que se inicie la “OPERACIÓN ARAURE 1” durante el transcurso del mes de Agosto de 1962, al mando del teniente coronel “Pomeren” con el BATALLÓN DE INFANTERÍA PIAR y Unidades del REGIMIENTO DE CABALLERÍA AMBROSIO PLAZA, esta Operación permitió que se capturasen diez bandoleros, armas y equipos; posteriormente aparece en la región de YUMARE el bandolero RAMON ELEGIDO SIBADA (A) MAGOYA, quien secuestra a ganaderos y realiza reuniones cerca del pueblo de MARÍN.
A raíz de la puesta en práctica de estas dos operaciones el Comando guerrillero del FRENTE SIMÓN BOLÍVAR, le ordena al bandolero ANTONIO ZAPATA, activar una extensión del frente con responsabilidad de áreas sobre los Llanos de BARINAS y APURE; esto con la finalidad de aliviar la presión que el Ejército venía efectuando sobre los Frentes Guerrilleros, tanto del ESTADO FALCÓN como los ESTADOS LARA y TRUJILLO, hecho que se confirmó, ya que el DESTACAMENTO URICA se vió en la necesidad de activar un PUESTO DE COMANDO ALTERNO en LA MARQUESEÑA, ESTADO BARINAS y fue necesario empeñar algunos BATALLONES DE INFANTERÍA entre ellos el B.I. RICAURTE 21, algunas unidades de la Guardia Nacional y de los Escuadrones de Reconocimiento de LA FUERZA AÉREA VENEZOLANA.
Las actividades de este Frente al que Zamora le colocó el nombre rimbombante de JOSÉ ANTONIO PÁEZ, degeneró en acciones de abigeato y de asaltos a Hatos ganaderos, como lo fue al de EL CEDRAL de los FUENTES GILLY y al UVERITO de la Sucesión RAMÍREZ Y GONZÁLEZ y de otros menores, así como también con la toma de pueblos, las cuales se convertían en atracos y hurtos generalizados; de estos hechos hace memoria el mismo ex-guardia nacional ANTONIO ZAMORA, en su pasquín “MEMORIA DE LA GUERRILLA VENEZOLANA”, frente que organizó con la incorporación a la columna, de unos siete abigeos y de llaneros llamados bajo engaño, con la promesa del reparto de botín luego cada fructífera incursión.
Transcribimos algunos fragmentos de su pasquín, ...
“tiramos la travesía sobre la costa del ARAUCA, ahí fue onde tuvimos el primer encuentro, más o menos por ahí como en Agosto, fue el primer encuentro que yo tuve en el ESTADO APURE, porque yo le decía a los muchachos que primero que mas nada yo lo que quería era hacer un conocimiento bastante del terreno, pa’ después empezá a combatir.
Más adelante dice: llegamos ahí, estamos un día, ese día fue más o menos como a las 10 de la mañana, que estamos nosotros comiéndonos una becerra, (por cierto habíamos matao una becerra ese día) asada, cuando nos llega un campesino allá avisarnos que viene la guardia y entonces yo les digo a ellos...
- No hombre chico, que como no, esa guardia que viene seguramente me va a llegá hasta el hato.
Un hato que estaba cerca, no saben que ellos nos venían persiguiendo por el rastro e los caballos ¿ves? pero ellos no sabían que éramos guerrilleros, creían que éramos cuatreros. Era la confusión que había entonces y que llegaron al hato y vieron al humo donde estábamos asando la res, ya los vamos a envainar...
- Mira Ramoncito, anda y le das un vistazo a los caballos vete con un compañero anda y repara los caballos mira que la guardia está ahí cerca. No sabes si esos carajos por si acaso vienen por aquí y nos pueden quitá los caballos. podemos tené una vaina aquí...
Entonces así fue, cuando Ramoncito se asomaba para allá, ve la guardia que nos está amarrando los caballos. Viene acá inmediatamente a pasarme la novedad. Me dice:
-¡Zamora, chico! ¡la guardia nos tiene los caballos agarraos!
le digo yo: ¿como va a ser, chico?
-Entonces le digo a Venta y a ellos les digo:
- Miren, compañeros la guardia aquí... los caballos de nosotros no se montan la guardia. aquí tienen que montarse bien a plomo con nosotros, . pero nosotros no nos vamos a dejá quitá esos caballos.
- Cuando le estoy diciendo ahí esa broma, les dije:
- Bueno, acomodémonos
Les di orden que nos atrincheráramos y que nos acomodáramos pa salí a combatí, cuando veo que vienen dos guardias nacionales... así venían avanzando, pero como ahí el monte es muy angosto, me queda un caño aquí atrás, un caño hondo. Y ahí, pa’ allá pues, una sabana. Y es una cejitas e’ monte. más o menos como decir una filetica e’ monte, y es puro espinos guaicales, que son guaicas. Entonces ellos venían de la sábana pal’ monte, y nosotros estábamos en el montecito, ahí les digo yo:
-¡Déjalos quietos que entren!
Entonces me dentró un guardia cerquitica... ¡lo disparo! y abrimos fuego todos. Y empezamos a gritá:
- ¡Están cercaos!: ¡ríndanse!
¡Y tal cosa! ¡Y grito con esos guardias! Los guardias se asustan y salen corriendo, y se salen pa’ la sabana. ¡Fíjese usté. Ellos eran catorce, catorce guardias nacionales según me informaron, el señor del hato que los había visto. Después que nosotros tamos ahí, que salen pa la sabana, empieza la balacera y cosa. Cuando ellos se van a montar en un caballo, le maté el primer caballo. El guardia cayó, pero no fue a él que le pegué, si no al caballo. Entonces quedan de pié, están de a pié ahí ellos corriendo en esa sabana pelaíta, ¡y nosotros plomos con ellos!, entonces le digo yo al indio:
- Encarámate en esa mata -en una mata e totumo que había-, pa’ que tú con la carabina estés un francotirador ahí pues, que yo me voy con Ramoncito y otro muchacho a seguí la guardia en la sabana.
Entonces como hay un pajonalito, un cochinal, un pasto un poquito más grande, ahí se habían escondido tres guardias. Estaban quietecitos ahí. Y otro se había encaramao en una mata e’ chaparro pero nosotros no lo habíamos visto, ni a éstos, los que estaban acá escondíos. Vimos nada mas lo que iban corriendo. Pero nosotros nos entretuvimos porque conseguimos las armas ahí, Y sombreros de la guardia y to eso lo habían dejao regao pues,¡el desbarajuste! Nos pusimos a recogé las armas y cosa. Y nosotros riéndonos de la cosa. Entonces voy caminando pal pajal, cuando siento que nos tiran un rapagón, la “polvacera” descargó toda la cacerina el carrizo, pero no nos pegó. El hombre está muy asustao, pues. Por eso es que dicen que el que tira con miedo no pega. (ríe).
Ahora entonces el indio lo ve de onde salen los disparos, “un indio muy fino”. Porque eso es verdad, que ese hombre pegaba mucho. De una vez, desde arriba del totumo le pegó un tiro con la carabina y le pegó en la cabeza al guardia. Le tumbó todo lo que es cabeza de un tiro “e carabina” ¿Ves?
Llego yo y le quitó el arma al guardia, al muerto. Entonces seguimos buscando, estábamos completamente despreocupados. Teníamos una confianza porque nosotros en realidad, nos emocionamos tanto de ver que estábamos avanzando, y yo pues, más contento todos los días de que estábamos rescatando armas y haciendo unas operaciones que en realidad... ¡Sigo palante!. Cuando veo un guardia atrás, quietecito. entonces a ese le disparé yo, le tiré un rafagón y le pegue en una pierna. El guardia dijo a dar gritos ahí, que no le terminara de matar. Entonces llegué yo allá. Voy allá. Por cierto que el guardia que era conocido mío, que era de los que habían estao conmigo anteriormente, cuando yo estaba en aquello. Un guardia viejo cuando me ve, me tira el brazo. Me dice:
- ¡Mi llave, no me mate!, -me dice-
- Entonces le digo yo:
- ¡no, hombre, chico nosotros no matamos a nadie rendío.
- Nosotros no somos criminales, pa’ empezá.
Entonces me dice:
- Mire, mi sargento, ¡caramba!., yo hubiera sabido que Ud. era el que andaba por aquí, ¡yo no hubiera venío!. -Y cosa
- Le digo:
-Bueno, entonces está bien, chico okey, mano. Vamos a agarrarlo.
Y lo llevamos pa’ unas maticas e chaparro; Le dije:
-No te preocupes, vale, que yo te voy a curá. Yo te voy a curá.
Le quitamos las armas y las cosas y lo llevamos pa’ una mata e’ chaparro y nos pusimos a curarlo. No saben que onde estamos curando a este.
- ¡En la pata e la mata!, esta un guardia encaramao arriba, pero está muy amontonao, completamente amontonaito, tapao de unas hojas (Ríe), de unas hojas de chaparro, tapaíto así que parecía un monito. y no lo habíamos visto y el M2 lo había dejado guindao en el gancho e’ chaparro, que había levantao la rama, ¿ves?, hay lo tenía guindao.. Cuando estamos en eso, -le pico la ropa y tal, pa ‘ curarlo bien-
- Yo miro a sí, ¡veo el guardia! Bueno, entonces me arrecuesto a la mata e’ chaparro así, muy tranquilo como que si no lo había visto.
- Le digo yo Ramoncito:
¿Qué te parece a ti si conseguimos otro guardia por aquí?
-¡Me lo deja a mi! -me dice Ramoncito. ¡ si vemos a otro, me lo dejas a mi, porque ese si lo voy a matar yo!.
Le dije:
-Sí, hombre, chico! donde lo veamos, okey, tu lo dispararas.
- ¡Y el guardia oyendo!. yo era por echar broma, ¿Ves?, por tenerlo más asustao. Pero Ramoncito no sabía que era que estaba viendo al hombre, pues. Entonces me le recuesto a Ramoncito y lo toco así, y le digo:
-Mira pa’ arriba, pero disimuladamente, le digo callaito.
Cuando miran pa arriba así, vio al guardia. Entonces nos ponemos a conversar los dos ahí:
-¡No jo, chico! ¡ojalá que consiguiéramos otra vez la guardia por aquí! ¡Por que éstos carajos se fueron!. Creían que nos iban a quitar los caballos. Pero el que conseguimos por ahí lo vamos a tené que raspá.
Y estamos echando cuentos ahí, riéndonos y tal. Cuando le digo yo al guardia:
- mira chico, ¡bájate de ahí, de esa mata!.
Y le toco así la mata.
- ¡Bájate de ahí! Cuando le estoy dando así en la mata, el hombre todavía parecía que estuviera dormío, no sentía nada. Le dije:
- mira, chico, voy a contar tres y llevo dos y medio para que se baje de la mata... porque lo voy a bajar de arriba (Ríe).
Entonces el guardia de una vez lo que hizo fue, ¡caramba!
- No, no me vaya a matá que yo me bajo!. okey,
De una vez se bajó el guardia.
-¡ Estoy rendío! – cosa.
Entonces lo requisamos y tal. Le digo yo, por echarle broma al guardia le digo:
- Mira, súbete arriba y nos bajas esa arma que dejaste arriba.
- Chico, yo no me voy a ir a subí
- Yo no la subí, Tu la subiste y tienes que bajarla, tienes que bajárnosla a nosotros
Por echarle broma. Se subió el guardia pa’ arriba y nos bajo el M2, tranquilo, le dije:
- Agárralo por el lao de la cacha y nos la pasas. Y así nos lo pasó. Entonces nos pusimos a hablar con él y tal, a explicarle pues, nuestra lucha.
Después que estuvimos ahí, le digo yo a estos:
- Bueno, muchachos, nos vamos.
Dice el indio Venta:
- Mile, camalita -él me decía así- yo dejándole maceta aquí a hombre, a guardia. Porque cuidarlo al otro no comiendo zamuro.
(Ellos hablan así, ese es el son de ellos). Entonces le dije:
- Sí, hombre, anda le cortas unas maticas pa’ que se las deje pa’ que espante los zamuro, pa’ que no les vaya a comer el muerto.
Nos fuimos, si. Arrancamos y nos fuimos pal carrizo.
- Entonces si! ¿Usté sabe cuanto tiempo duró la guardia pa’ llegá allá?.
- Tres días pa’ llegá donde estaba el herido! El herido se murió sangrao..
Después me dijeron que se había gangrenao y se murió a los tres días. Tanto tiempo de estar herido. Porque ahí no llegaron hasta que no bajaron paracaidista y toas esas cosas y los helicópteros y toa esa broma pa’ poder llegar allá.
De aquí empezamos a caminar nosotros. Hay un sitio por ahí que se llama La Estacada, ¿ves? Eso es más centro, en el alto Apure, como por ahí. Yo quería irme por ahí por qué me interesaba bastante. Que habían unas partes montañosas. había más o menos unas galeritas del río a Arauca por ahí. Entonces a mi me interesaba mucho conocer eso. Nos vamos para allá, pa’ la estacada. Por ahí duramos como tres meses. No realizamos ahí ningún combate, sino que también haciendo el mismo trabajo social onde llegábamos primero para después....
Ahí le digo a los compañeros:
- Bueno, compañeros, ya es tiempo que empecemos a combatir, realmente. ¡A operar!
Entonces empezamos a operar a tomar los hatos de los Ricos, los latifundios, a hechá broma por ahí
.

10." Ahí viene el Niño Argimiro”
Desde EL TOCUYO se desplaza hacia el poblado de GUARICO una carretera asfaltada de calzada angosta y con muchas curvas, depresiones y altibajos, a la derecha a lo largo de la explanada inmediata al TOCUYO, y contigua al río del mismo nombre, se elevan grandes sembrados de caña de azúcar, casi en la mayor parte del tiempo en sazón de cosecha, las casas aisladas de los campesinos se van graneando de lado y lado del camino, con sus techos de teja o de hojalata con sus caballos o mulas amarrados del tronco que sirve de sostén de la media agua que forma el techo en su desnivel superior, la casa en su mayoría es de tierra pisada, con una gran habitación que sirve de reposo a sus moradores, con sus hamacas colgando o con alguna cama hecha con ramas de árboles y trabilla de sisal, a un lado humea la leña seca ardiendo debajo de una olla de barro, que invita a la buena conversación, atrás alguna gallina y su correspondiente gallo, picotean el monte y algún gusano o insecto que se posaba sobre la misma, sus habitantes, María y Pedro, unidos en vida por el concubinato y ocho pequeños hijos, los cuales se pasean en edades de un año intermedio entre uno y otro. Pedro es un cortador de caña en una de las tantas haciendas que existen en el lugar.
Una vez abandonadas las estribaciones de los valles del río Tocuyo, la carretera empieza a ascender y serpentear por colinas y pequeños elevados, hasta penetrar y deslizarse sobre el muro de contención de la represa DOS CERRITOS, a partir de ahí, la vegetación se hace xerófila y arbóreas y se ven numerosos sembrados a lo largo de las pendientes y contra pendientes de las montañas, en su conjunto, da una tonalidad verde oscuro y los cerros parecen grandes carpas grisáceas-amarillas, con grandes parches rectangulares sembrados de cebollín, papa, melón o pimentón, la agricultura se ve afanosa en el quehacer de sus labradores y en un verdadero ambiente de prosperidad que se impregna por todos lados y lugares; al llegar a GUARICO, se nota la presencia de una pequeña población jubilosa, con sus casas viejas, pintadas en blanco o en azul, con sus puertas de madera con aldabas y con sus ventanas cubiertas de barrotes amaderados, los postes del alumbrado público dejan colgar sobre la calle los cables de la electricidad y el bombillo color de cocuyo, pende un reflector con textura de plato de peltre campesino, la gente se desplaza en burros o a caballo, con su cargamento de verduras y de maíz; más allá, pasa raudo un Jeep Toyota, manejado por un campesino con franela blanca y arriba de él, su folklórico sombrero de cogollo, la farmacia es botica, pastelería, venta de guarapo y de telas importadas del Japón, al final del pueblo, se yergue la plaza, con su iglesia gris, apuntaladas por una cruz de cemento y enfrente un botiquín (un bar) con un letrero sugestivo que dice “El último chance”....
Vamos llegando a la SERRANÍA DE MARÍA LIONZA, son cuatro cerros separados de la carretera que va hacia Villanueva, por la quebrada de GUARICO. Con sus aguas cristalinas, con su lecho y su remanso de color oscuro y surtido en helechos, patitos y de otras plantas acuáticas, las faldas están pobladas de numerosas plantas de café las cuales se esconden furtivas debajo de los grandes ceibos y bucares.
En verdad que es una serranía difícil de penetrar y densa en su vegetación, cualquier persona que se desplace por entre la maleza que la cubre, difícilmente se le puede observar, ni de cerca ni desde arriba, menos de la distancia que da a los caminos o a la que circunda, es un lugar hecho por la naturaleza para albergar a las personas que huyen de la justicia o a la que decida aislarse del mundanal ruido, romería de meditación o en el servicio que da al espíritu la paz de los retiros espirituales; estas montañas, no tienen caminos de penetración hechos por persona alguna, los caminos se hacen al andar y andar, y cuidando se gira de lado en la vereda, se ve atrás el surco de la maleza aplastada la cual delinea el camino que se deja al pisar. Son parajes con árboles sembrados por el tiempo, que se desplazan hacia el cielo como una oración ritual, y arriba, anida el pájaro campanero que canta con orquestada y desesperante tonalidad a lo largo del silencio imponente de la jungla, esto en la SERRANÍA DE MARÍA LIONZA, a sus pies, sobre una hondonada a horcajadas de una montaña pequeña pero larga, se extiende el poblado de VILLANUEVA.
ARGIMIRO GABALDÓN operaba entre GUANARE, BISCUCUY, CARACHE Y VILLANUEVA, su Puesto de Comando y la columna que comandaba, se encontraban en algún lugar escondido de la SIERRA DE MARÍA LIONZA, descrito anteriormente; posteriormente, con motivo del ascendiente que toma sobre sus camaradas, se erige en el líder natural de la BRIGADA 23 DEL FRENTE JOSÉ LEONARDO CHIRINOS, el cual a su vez, estaba comandado por el guerrillero LUBÉN PETKOFF. Era hijo del general RAFAEL GABALDÓN, con quien mantenía una continua correspondencia epistolar, y de quién recibió la afición innata hacia eso de guerrear; desde pequeño, seguía a su padre en las frecuentes correrías que como alzado realizaba en las montañas de TRUJILLO, tratando de combatir las tropas gubernamentales que frecuentemente enviaba el GENERAL JUAN VICENTE GÓMEZ para destruirlo o tratar de hacerlo preso.
Era delgado, enjuto de carnes, de mirada penetrante y profunda, tenía un tic nervioso en el párpado, en especial cuando hacía frente a algún problema relacionado con la conducción de las operaciones, tenía el don natural de agradar profundamente a la gente que lo rodeaba, se hacía ser simpático y familiar, recordaba con apellidos y nombres a las personas que en el pasado había tratado en diferentes sitios y circunstancias, y más aún, hacía referencia a sus bondades y a sus dificultades con claridad y de manera llana ; de allí surgió el hecho de que todas las personas que vivían en los poblados o campos en la zona en donde el se desplazaba, lo llamasen con cariño el “Niño Argimiro”, caminaba horas y horas sin mostrar ningún signo de cansancio y de tedio, siempre con una sonrisa a flor de labios, o un chiste sobre el compañero que le precede, o del que va en la cola de la columna, nunca dormía en un mismo sitio, ni bajo el mismo techo y tenía una facultad extraordinaria para premonitar sucesos, tales como encuentros con las unidades del Ejército o novedades que le ocurrirían a las cosechas o a las personas que vivían en los campos por donde él pasaba y se señoreaba, era muy bondadoso, se afanaba por el compadre tal, cuando caía enfermo, comportándose como un verdadero enfermero durante la gravedad y durante la convalecencia; realizaba los máximos esfuerzos para conseguir con los delegados agrarios regionales, los créditos agrícolas y las viviendas rurales de alguna comunidad, en una ocasión siendo dirigente comunal agrícola se presentó en la Prefectura de CHABASQUEN y se dio como detenido, hasta que resolvieran el problema de la distribución de tierras y de los créditos que se iban a otorgar en el asentamiento de LAS COCUIZA; en la tarde más de trescientas mujeres en su respaldo tomaron la Prefectura, obligando a la entidad gubernamental a disponer de medidas de emergencia para el otorgamiento de los créditos y de la distribución de las tierras; se cuidaba en extremo de su buen nombre y reputación, jamás se le vio tomar ninguna bebida alcohólica, ni fumar, ni enamorar a otra mujer que fuese diferente a su esposa con la que había contraído nupcias hacía once años.
El día 31 de Marzo de 1962 se encontraba ARGIMIRO GABALDÓN en el campamento en algún lugar de la montaña de MARÍA LIONZA, en la noche decidieron bajar el caserío de SANTA CLARA, cerca de la QUEBRADA NEGRA, donde acamparon en la casa del compadre Eloy, ya que el compadre previamente había congregado a unos treinta campesinos lugareños y venidos de PEÑAS BLANCAS, LAGUNETA y de LOS COCOS, con la finalidad de que conociesen al COMANDANTE ARGIMIRO y para que oyesen de sus propios labios, sobre el proceso revolucionario que se estaba llevando a efecto en la región, los campesinos quedaron asombrados de la visita y más aún de la presentación que de él mismo, hizo el camarada GASPAR; en la casa a la luz de una lámpara de seguridad “Fleishmán” se congregaron los campesinos y unos quince guerrilleros al mando de ARGIMIRO GABALDÓN, los campesinos quedaron embelesados con los sencillos planteamientos del comandante, lo cual fue realizado en el término de una media hora; en la charla, se les indicó sobre los objetivos que perseguían y sobre la necesidad del apoyo del campesino del lugar, para poder continuar con éxito el proceso revolucionario, al final de la charla, Gabaldón apuntaló si entre los presentes habían algunos que estuviesen en capacidad de dirigir políticamente la zona donde operaban, casi de manera espontánea, contestaron afirmativamente algunos de los campesinos presentes, Argimiro se dirige a ÁNGELA ZAGO, una guerrillera que conformaba el grupo, oriunda de BARQUISIMETO ¿Puedes tu dirigir la zona?, continua explicando que entre los nuevos planes tenía pensado trasladarse a otra zona y de que era necesario que la población de las inmediaciones de GUARICO nombrase sus naturales dirigentes, y por lo tanto, que esté en capacidad de continuar con los planes, tal cual los había llevado a cabo hasta la presente fecha, estos dirigentes deben ser capaces de mantener la red de solidaridad desde CARORA hasta CORO, que puedan continuar eficientemente el sistema operante del corretaje, que puedan reunir las células de los poblados locales y transmitirse entre sí los programas revolucionarios; comenta “EL CHOPITO”, uno de los guerrilleros allí reunidos, “Ah pues, comandante, una cosa es que uno no quiera que la compañera Ángela se vaya y la otra que se haya perdido el trabajo del lugar. ¿Verdad Compay, que sí podemos reunir tuitas esas cosas y toos esos recaos y decí quien pasa y quien es enemigo?, acto seguido intervienen algunos campesinos, tratando también de exponer sus ideas y al rato se había armado una verdadera Torre de Babel de conversaciones.
Un rato después, se levanta ARGIMIRO y ordena silencio, todos quedan callados y uno a uno se van sentando en las sillas, en los bordes de las camas, sobre los troncos, en las hamacas y otros optan por quedarse de pié; continua Argimiro, el compay Gaspar va a ser el dirigente político de los Humocaros, el compay Pedro de Guárico y tú Joseito en Anzoátegui y el viejo Elpidio será nuestro corretaje, entre nuestro puesto del campamento y al compay Pedro el de la bodega “La Valerana” en Villanueva, así que todos los aquí presentes les pido su mayor colaboración con los anteriormente nombrados y que cada uno de ustedes se conviertan en un combatiente más para nuestra causa y nuestra lucha, señores, hasta la presente fecha no hemos hecho ninguna operación militar que nos permita dar inicio a nuestras actividades armadas, porque considerábamos que necesitábamos complementar nuestro apoyo de parte de ustedes, y estar seguros de la integridad y de la solidaridad para con nuestra causa, ya conocerán del inicio de nuestra campaña bélica la cual será realizada en los días siguientes a nuestra presente reunión.
Todos los allí presentes a un solo grito gritaron “viva el niño Argimiro” y “viva la revolución”.
Las cosas en la casa del compadre Eloy no terminan así, y los muchachos de la juventud del caserío se presentaron con dos cuatros, un par de maracas, un arpa y el cantante VENANCIO LAYA el cantor del pueblo de LOS COCOS.
Dale que dale muchacha, dale pues, dale que dale muchacha, dale pues, una pareja se hace al centro bailando a lo zapatíao , dale a ese seis por derecho, que la tierra no come gente, poco a poco algunas parejas se van incorporando el baile; Urpia dolores, páseme esa vara para que vea al niño Argimiro como entrobaro el garrote enlomao, pa’ que vean como se baila asina de bravo en el Tocuyo p’al día de San Juan... compay páseme eso que quema el gañote pa’ echame un buche no mas... compay no le jale mucho al cocuy mire que amanece, como na’guaraa, no compay... yo no soy canapiare ni me jumo engatao...
Un campesino comenta maliciosa y candorosamente... no es veldá que la revolución va buena... fíjate que ya el comandante llegó aquí. Uno se sonrió pensando en lo difícil que es guardar las medidas de seguridad con un personaje como ese, con su forma de su ser personal, cosas con las cuales difícilmente puede pasar desapercibido, y con un caserío folklórico, que todo lo termina en parranda, tal como si fuese el día de todos los Santos. Ya los vecinos luego de esta celebración, ven complacidos a quien señalar ya como jefe y es de imaginarse el palabrero que armará la gente, luego de que todo haya concluido.
Desde el rancho se ve la carretera y quizá si no fuera porque esta tierra no es toda Venezuela y porque este pueblo reunido no es toda su población, el triunfo de la revolución se sentiría muy cercano, pero todo mundo conoce que la guerra como tal es un proceso lento y prolongado que no basta con ¡hurras! con ¡vivas! y con mucho entusiasmo, la revolución es la violencia, es la sangre, es el sudor de las lágrimas, es el dolor, es la angustia, es el hermano muerto y es el hijo preso en alguna cárcel pública, es el padre desaparecido o tal vez fusilado por alguno de los dos bandos en pugna.
A la mañana siguiente ARGIMIRO se reúne con RAMÓN PARÍS ALDANA (a) BELISARIO, con LINO DÍAZ (A) EL GAVILÁN, JOSÉ ANTONIO DÍAZ, (A) EL GAVILANCITO, (A) EL COMANDANTE ZAPATA y CARLOS LUIS FERNÁNDEZ (A) GASPAR, llovía torrencialmente y la quebrada de GUARICO bajaba con aguas de color guarapo de trapiche, rebosando las orillas y anegando uno que otro conuco dispuesto desordenadamente a lo largo de sus riberas, aderezado con el olor a tierra mojada cuando por doquier se eleva en forma de suave brisa de vapor blanco, sobre los contornos rojizos de la tierra húmeda y sobre el suave verdor del prado hecho flor, con arreboles de surcos enraizados en el contorno del cebollín, el tomate y de mil frutos, productos que brotan jubilosos de esas tierras fértiles y de esas praderas regadas con cantos y con esperanzas de un mejor mañana.
El dialogo entre Argimiro y (a) Belisario, refleja el interés de entrar en acción, la posesión de información confiable y además la confesión de poseer poca formación en el arte de la guerra, veamos entonces:
Ramón, estoy redactando una carta para mí Papa, el general Gabaldón, y quiero que la pases en limpio, ya que tú tienes una letra con excelente ortografía y la mía es pésima y tal vez no me la entienda, por tal motivo, en otras oportunidades me ha regañado el viejo, en esta carta deseo explicarle algunos asuntos de nuestra campaña, ya que tengo la ligera impresión de que las informaciones operacionales de la región que poseo, no son muy exactas y el si me puede ampliar las mismas, también me puede asesorar militarmente;
Acto seguido le entrega la primera parte que tiene hecha y la segunda comienza a dictársela,
...antes de comenzar con la segunda parte de mi carta, quiero que sepan los presentes que lo que diré además de su carácter secreto y del mayor sigilo para todos los acá reunidos, son los lineamientos para nuestra próxima actuación; la misma se constituirá en tres órdenes de operaciones, que llevarán a efecto nuestra columna en los días que nos siguen. Pienso iniciar nuestra actividad militar con la toma del campamento que tiene el MOP acá abajo en El Molino, será una operación tipo incursión, rápida y al ser concluida se iniciará una retirada violenta para tomar la población de Humocaro Alto.. Ustedes conocen que tenemos más de seis meses organizando nuestra zona de operaciones, que hemos consolidado nuestra base social con todos los campesinos y lugareños que habitan y trabajan desde Anzoátegui hasta Boconó, todos conocen nuestra misión a cumplir en esta región, en especial la dictada por el comandante Lubén Petkoff, nuestro comandante del Frente José Leonardo Chirinos al inicio y durante la formación de nuestra columna, libertar a nuestra región de la opresión del capitalismo criollo y destruir al actual gobierno, títeres del imperialismo americano para entronizar un verdadero gobierno que sea del pueblo, por el pueblo y para el pueblo;
todos conocen que el gobierno ha destacado una unidad mixta con su Puesto de Comando en el Tocuyo, sabemos que a eso lo llaman el Destacamento Urica con un Estado Mayor y Unidades del Ejército, de la Marina y de la Guardia Nacional, de efectivos variables; nuestros informantes del Tocuyo han calculado que en el campamento sobre la colina de la vela en la parte alta del Tocuyo han acampado unos 1500 hombres y que poseen efectivos dispersos por Fila de Tigre, en Villanueva, en el cerro de Las Lagunas y en Chabasquén; todos conocen al Teniente de la Guardia Nacional que tiene su puesto en Guarico, es buena persona y hasta ha jugado dominó algunos viernes en el botiquín “Polar”del mismo poblado con Carlitos Hernández acá presente.

Hoy es 1ro de Abril de 1962, pienso llevar a cabo la operación contra el campamento del MOP para el día 3 de Abril, o sea, pasado mañana, esa operación la dirigiré personalmente, para tales propósitos he redactado la siguiente “orden de operaciones”.

Las instrucciones las impartió ARGIMIRO GABALDON, en forma oral y haciendo una analogía con una Orden de Operaciones en el ámbito militar, traslademos esas instrucciones a una supuesta orden impartida con el objeto de entender mejor la intención de los bandoleros y los resultados obtenidos en la toma del campamento del Ministerio de Obras Públicas:

Serranía de María Lionza.
Comandancia de la Brigada 23.
Comando.
Ver mapa carretero de la móvil o croquis del área.

1. Organización de nuestra Columna
a. Grupo de Contención A.
Comandante Lino Díaz
Comandante Dimas
Comandante Marcos
Comandante José.
b. Grupo de Contención B.
Comandante El Gavilancito
Comandante Pedro
Comandante Matías
Comandante Aurelio.
c. Grupo de Incursión.
Comandante Argimiro
Comandante Samuel
Comandante Juan.
Comandante Alfredo
Comandante Ríos
Comandante Carmelo.
d Grupo Logístico.
Comandante Belisario
Comandante Alberto
Comandante Pompilio
Comandante Demetrio.

2. Fuerzas Enemigas.
a. Puesto policial de Villanueva con un comisario y nueve policías reforzarán en unos 3 cuartos de hora a las tropas del Tocuyo.
b. Tropas variables procedentes del Tocuyo quienes pueden concurrir al sitio del campamento del MOP en unos 50 minutos, creo que el puesto de la guardia de Anzoátegui puede también acudir al sitio aunque lo dudo.

3. Misión.
Nuestra columna atacará al puesto del MOP que ocupa actualmente en el lugar del campamento del Molino el día 3 de abril de 1962 a las 06.00 de la mañana, mediante una incursión violenta a sus instalaciones las cuales serán incendiadas y no replegamos a orden, con el objeto de iniciar nuestras actividades militares, con la toma de Humocaro Alto, en esta región larense.

4. Ejecución.
Nos desplazamos a las 02.00 de la mañana del mismo día hasta el sitio del Jobo, donde acamparemos y revisaremos nuestras armas y haremos las últimas coordinaciones antes de iniciar las operaciones, allí, el comandante Belisario tendrá listo el camión del compadre Sebastián, quien ha sido palabreado al respecto para que nos lo facilite y en el jeep del Dr. Colmenares, que será confiscado por Demetrio la noche anterior y puesto en el lugar de la reunión a las 05.30, partiremos hacia El Molino; a una señal mía nos bajaremos a unos 500 mts. en la explanada del Pozo, que ustedes conocen que está cercana al campamento y en la que los turistas dejan sus carros los domingos para pasar el día en las instalaciones recreacionales del parque del “Cucharo”.
a. Grupo de Contención A.
Avanzarán hasta la colina de acceso al campamento que está aún unos 300 mts más abajo del campamento y montará una emboscada a todos los refuerzos que se acerquen al lugar.
b. Grupo de Contención B
Montará una emboscada en el sitio de los vehículos para impedir que se acerquen a cualquier refuerzo proveniente de Villanueva o Anzoátegui.
c. Grupo de Incursión.
A mi mando penetraremos rápidamente en el campamento y someteremos al personal de obreros y de guardia que se encuentren en el sitio, Samuel y Juan deberán correr la gasolina del depósito central y procederán a incendiarla, cuando yo lo indique, Alfredo y Ríos revisarán los galpones en busca de armas y alimentos y con Carmelo amarran a los obreros de tal forma que no se puedan levantar y salir a informar de lo ocurrido a persona alguna, a la señal del “Jobo”, dispararán algunos tiros para intimidar a los presentes y a la señal “cesar” suspender el fuego, cuando les diga “noche” procederemos a retirarnos hacia el estacionamiento, donde el comandante Belisario tendrá los camiones con los motores encendidos y listos para nuestra retirada.

5. Instrucciones de Coordinación.
Ningún grupo de contención permitirá que los vehículos civiles se desplacen en ningún sentido, quedarán detenidos y en caso de movimiento de tropas o policiales, harán fuego hasta que hayamos terminado nuestra operación, el grupo de contención “B”, se retirará si se reunirá con nuestro grupo cuando oigan que cesen los disparos; si algún compañero es herido por arma o por cualquier otro incidente, el resto de grupo procederá a evacuarlo hacia el camión; en el Jobo se pasará revista de las armas y de las municiones y de las tareas especifica que deben cumplir cada quien durante la incursión.
A partir de ese momento estamos acuartelados en el campamento, por lo tanto se suspende cualquier permiso al personal y las actividades de corretaje.

Alguno de los protagonistas de estos pasajes por la SIERRA DE MARIA LIONZA, y las acciones ocurridas después, refiere el siguiente relato, que refleja el lado humano del movimiento guerrillero, las inquietudes y también una expresión romántica:
En el campamento de María Lionza atardecía cuando llegamos luego de haber caminado durante horas y horas desde el Jobo, lugar donde Argimiro dictó su orden de operaciones para el futuro asalto al campamento del MOP en el sector del molino, debajo de un gran ceibo se encontraba Morela, una combatiente, quien daba y daba vueltas a una inmensa olla, en cuyo interior se preparaba un hervido humeante de gallina, creo que era con bastante verdura y más allá, un tierno cabrito daba y daba vueltas en las manos de Juan, sobre un montón de leña seca, la cual chisporreteaba cuando la candela abrasaba los bachacos y otros insectos que habitaban en el interior de la madera, las lenguas del fuego acariciaban la piel del jugoso animalito mientras su carne se doraba lentamente al son de una tonada hecha con sonido del viento, y crujir de ramas y canto de aves escondidos en el bosque alrededor del fuego, que estaban acurrucados unas veinte personas, unos viendo sin estar mirando al lento vagar del fuego en la fogata, otras dormían con una pierna colgando perezosamente fuera de su hamaca, otros trazaban figuras caprichosas con una barra sobre el piso húmedo y llenos de hojarascas, de pronto, todos dirigen sus miradas a un punto del camino que da acceso por un cambural al sitio del campamento, y una inmensa alegría detiene todas las tristezas que hacen aún lado la modorra y la quietud de los presentes, era la mujer del comandante que se aproximaba, acompañada de un viejo camarada y Marcelo los seguía como elemento de escolta y seguridad del campamento, se le veía refunfuñando, no importa, la alegría que impartió a mis amigos nos hizo olvidar nuestro pensamiento.
Ella se llamaba Luisa, la acompañaba el menor de sus hijos Argimirito Gabaldón, era un bello pavito, con su pelo lacio, con su cara angelical y sana, con esa cara de chico campesino que puede saltar sobre quebradas, recorrer los cerros, subir trepando las matas de mango y más aún, puede cuidar de la joven y bella mamá. Luisa es así: sorprendentemente joven delegada de cuerpo, esbelta y tierna en su paso al caminar suave, toda es tranquilidad, muy comunicadora con todos los muchachos de la columna, muy simpática en el trato que realiza con todos y cada uno de nosotros, tenía que ser como debe ser la compañera de un comandante guerrillero claro que no era del grupo de las otras, del grupo de las que sólo se ejercen como compañeras de alcoba, en algún lugar del bosque, con cualquiera de nuestros compañeros; Luisa habla como una vieja camarada y suele preguntar sobre miles de cosas, hasta ese momento el comandante no ha llegado, más allá está hablando con un compañero otra camarada, es una señora simpatiquísima, creo que pertenece al comité regional de los Humocaros, ella se siente muy feliz cada vez que nos visita, en ocasiones le he oído comentar que ella y su hijo vendrán al frente como combatientes, a aportar su cuota para la revolución, siempre asegura que será a más tardar el mes de Julio del próximo año, solo espera que el chico se gradúe de bachiller para poder venirse con él, no me canso de imaginarme a la doña con su muchacho, con su uniforme y con su fusil, paseando nuestras tierras y peleando con nuestro zancudos y con los jejenes, esos bichitos que por millones nos devoran al atardecer. Yo creo que a lo mejor entre las familias burguesas habrán muchas señoras que al igual que ella si nos vieran, también pasaría a engrosar nuestras filas y a sumarse a nuestra causa y a nuestra de revolución, claro si las hubiese sería un escándalo para el honor de las familias encopetadas y pudientes; Lola ha dicho que la combatiente Morela se parece a la jefa de las milicias cubanas y además afirma que es muy bonita esto me gusta, de sensación de camaradería y de espíritu de cuerpo, pienso que no hay como estar en las guerrillas para ser querido, para que las mujeres se nos parezcan muy bonitas.
En la mañana vamos todos los camaradas a la quebrada, la cual en honor a la verdad y a los recién llegados, está rebosante de aguas cristalina y muy fría, la arena amarilla se ve al fondo del poso, con sus piedras redondas y blancas como si fuera unos blancos huevos de diferente aves, entre ellas se escurren los pececillos y corren presurosos a esconderse en el limo, y en el musgo, en la grieta en la medida que los pies de los presentes van penetrando en aguas y van enturbiando el fondo arenoso, fondo pintado con contornos de luz del sol y con el contraste verde que da a al musgo pedregoso, el paso de agua cristalina.
Nuestros uniformes lucen muy deslucidos y algunos están remendados, hace tiempo que no se nos dota de pantalones nuevos o semi nuevos, los que tenemos han sido capturados a los “verdes” después de algunos encuentros y de algunas emboscadas, todos se deshacen con el sudor, con el cansancio y con la larga espera... algunos camaradas tienen parches muy bien plantados y hasta les han sacado un filo dibujado que pasa sobre sus rodillas, son ropas de algunos compañeros que tienen la suerte se de tener familiares cerca, ya que los sábados por la mañana vienen “los pelaos” muchachos de corta edad, algunos son hermanos, otros son sobrinos y recogen sus ropas sucias, y se van presurosos por entre el bosque, con el paquete amarrado por los tubos de los pantalones, hecho un verdadero ovillo debajo del brazo, y el sábado siguiente vienen de nuevo como una romería, traen la ropa limpia, traen golosinas, traen pan casero y hasta dinero... los camaradas son bondadosos... no reúnen, comparten esas tonterías con los demás y todos reímos y nos miramos con sentimiento de hermano a flor del brillo, que irradian nuestros ojos.
Un compañero de las FUERZAS ARMADAS DE LIBERACION NACIONAL es algo así como un héroe, estoy conciente de que continuamente está arriesgando su vida por nuestros ideales y los admiro, casi se me olvido que nosotros para la gente que vive en la ciudad, somos unas clases interesantes, somos un mito, saben que acá en las montañas habitan los titanes fornidos al servicio del dios Marte, vestidos con la mirada y con la casulla verde, adosadas al sagrado espíritu que envuelve al misterio de la patria irredenta, con bastión de proeza que dice en su borde glorioso, el canto silencioso que tiene el color del laurel en la tarde y en la noche, de tumba fría y blanca bajo el techo de este cielo larense, plegado de estrellas y sentimientos. Llegó Argimiro, Luisa y él se abrasaron después de dos años sin verse, se apartaron un poco del grupo, de brazo cruzado sobre el hombro caminaron con pasos lentos y pausados hasta llegar bajo el frondoso follaje de una inmensa mata de mango, la cual se doblaba perezosamente sobre el marrón camino, el “pavito” fue con ellos, corrió con sus pies cortos, graciosos en sus movimientos, mirando al camino y observando al frente, con los brazos de niño arriba de su catire pelo y con su voz chillona infantil, balbuceando amorosamente la palabra papá... papá... papá. Calagia y Rafael quedaron cerca del comandante, más tarde improvisamos un nuevo campamento y se colgaron algunas hamacas para algunos compañeros que se nos iban a unir, al fin de la tarde al filo de la noche, he vuelto a penetrar mi interior mundo, sentado sobre le inquieta hamaca con olor de tierra mojada, con el aroma de las hojas húmedas por el agua y el viento, mis recuerdos iban tejiendo susurro de tiempo, la soledad es el templo maravilloso que forja el sentimiento, y cuando se torna en el, el amor de una mujer, van cayendo sobre el rostro como cascada de cabellos con la pasión troncado en una lágrima furtiva, y con las imágenes agolpándose en el pensamiento, tratando de colmar la ansiedad pintada en el recuerdo, se llama Morela, la conocí en Caracas, sobre un carro del teleférico, iba sentada a mi lado, leyendo una novela de Corín Tellado, era muy joven, no mas de diecisiete años, con su cabellera ondulada y profusa se que se batía bajo el impulso del viento que penetraba a través de las ventanillas del vagón, sus puntadas me hacían cosquillas entre mis dos ventanas de la nariz, y por ello a cada instante tenía que frotarla, pero en mi sentimiento no había el menor atisbo de protesta, era como un gesto de masoquismo, tal vez la distancia entre el amor y el dolor es corto y su frontera solo tiene sentido, en la medida que cada uno se siente inmerso en su deleite y en el tiempo que da del borde del sentimiento, el canto de una pasión recién acariciada
La mañana del día 3 de Abril, nos levantamos tal cual se había planeado, el último turno de centinela a las dos de la madrugada, empezó a despertar a todos los componentes de la columna “el diablo” todos en conjunto y cada unos por separado se fueron levantando y dirigiendo a un pequeño claro del bosque, donde una pequeña olla hervía con café adentro y Morela, estaba pendiente para pedir ayuda a dos compañeros a objeto de que volcasen su aromático contenido, dentro de la bolsa de tela que tenía preparada para tales propósitos y que pendía de tres palos clavados en el piso en forma de triángulo, en cuyo vértice amarrado con bejuco, se escurría la blanca bolsa de colar café, uno a uno fuimos haciendo cola y con algunos pocillos, vasos plásticos, totumas, y otros recipientes, se las arreglaban para poder disfrutar de una pequeña porción de tan aromática infusión.
Como a las tres y media cada uno de los comandantes del grupo Lino Díaz, Gavilancito, Argimiro, Belisario fueron organizando sus hombres, revisando su armamento, y contando su munición, poco a poco la columna se fue acumulando a lo largo del sendero y lenta y pausadamente fueron iniciando el andar; por sobre el camino de tierra, tomados de las manos de unos y otros, ya que la oscuridad era inmensa y no se veía ni al compañero que iba delante a veces, dábamos traspiés y perdíamos el equilibrio cuando tropezábamos con algún bejuco o con en el saliente de alguna piedra enterrada en el camino... caminábamos, ya el sudor empezaba a brotar de la frente y la mano se humedecía con el sudor del compañero delantero y la del que tomaba nuestra mano que iba a la zaga en el caminar, empezamos a cruzar la quebrada buscando los vados, ya se veía un paraje porque el alba se venía sobre nosotros, las piedras y la vegetación tomaban un color gris plomizo, con bordes ceniza, al menos veíamos por donde pisábamos y nuestro caminar era más seguro y firme, caminamos a lo largo de la quebrada buscando los pozos de abajo, era un ardid para no dejar huellas por donde pasábamos, pero nuestras botas se hacían pesadas y fastidiaban a la planta del pie, en cada bache que el agua hacía incursiones por dentro de la costura y junto con la fina arenilla se iban calando entre la piel y la zuela, provocaba sentarse al la vera del riachuelo y proceder a quitarse el calzado para extraer la arena y el agua y luego hacer lavar la bota con agua pura.
Hemos hecho alto en una pequeña explanada, viene corriendo Argimiro acompañado de Calagia y Rafael, se dirige a nosotros, “muchachos tenemos que detener la operación, tenemos que dar vueltas y esperar en el campamento hasta tanto haya un cambio en la situación operacional”... ¿que ha pasado comandante? le pregunta Gavilancito... “bueno... no estoy muy seguro...lo único es que... El teniente Agustín ha colocado una alcabala... una alcabala, allá abajo... Belisario se puso nervioso, el Teniente le interrogó que ¿que hacía con ese camión ahí? Él le contestó, que estaba esperando una carga de café que le traían unos campesinos al amanecer por el cual había pagado 480 bolívares, el Teniente le pidió que le mostrase el recibo y como es lógico no lo poseía... entonces les ordenó que lo llevase hasta donde estaba la carga, se adentraron por el monte... estuvo observando durante largo rato, y al final se oyeron algunas detonaciones de fusil y el Teniente con dos soldados que le acompañaban salió del bosque y se dirigió hacia la carretera, volvió y tomó de nuevo el mando de la alcabala que había montado.”


11. La Toma del Humocaro Alto, el 3 de abril de 1962
Tomado del panfleto “Pueblo y Revolución” del martes 14 de Abril de 1964
El día 3 de Abril se ha convertido en una fecha significativa para el movimiento guerrillero, venezolano. Hace dos años (3-4-62) el Destacamento Guerrillero “Simón Bolívar”, actualmente operando en las cercanías larenses, obtuvo su bautizo de fuego al tomar por asalto la población de HUMOCARO ALTO. Actualmente, cuando existen cuatro frentes guerrilleros estabilizados y con suficiente experiencia para resistir las embestidas y los cercos del enemigo, este sería un hecho corriente dentro de su trascendencia, ya que los pueblos tomados por las guerrillas en las diferentes regiones del país, pasan de la veintena, pero para aquel entonces esa acción tenía un valor especial: era el primer pueblo tomado por combatientes venezolanos guerrilleros.
Relatamos la forma como se tomó HUMOCARO ALTO, para finalizar enumerando algunas experiencias que se derivan de esa acción.
El 1 de Abril de 1962, el Estado Mayor del destacamento guerrillero “Simón Bolívar”, recibió del Comando Nacional Guerrillero, la orden de abrir operaciones. Tomando como base las observaciones que el servicio de inteligencia guerrillero había hecho en Humocaro y sus alrededores, se planificó la toma de esta población, encogiéndose la madrugada del 3 de abril como la hora cero.
A las ocho de la noche del 2 de Abril, efectivos del destacamento, al mando de los comandantes Lunar Márquez y Argimiro Gabaldón partieron hacia el campamento del MOP que se encuentra en la carretera EL TOCUYO-LOS HUMOCAROS, con el fin de incautar los vehículos que facilitarán el traslado de los combatientes hacia el objetivo.
En las cercanías del campamento, la guerrilla se fraccionó en dos columnas, una se encargaría de tomar la carretera en diferentes sitios, para así cubrir la retaguardia al grueso de los combatientes; la otra se encargaría de tomar las instalaciones del campamento. Se creía que ésta primera parte del plan se realizaría sin necesidad de utilizar las armas, pero una imprudencia del guachimán de guardia y la existencia de digepoles en el interior de las construcciones, determinó todo lo contrario. Después de un breve intercambio de disparos, fueron desarmados los digepoles y dominada por completo la situación. El resultado de la escaramuza fue un digepol muerto y un guerrillero levemente herido. Seguidamente se incautaron varios camiones y se inició la marcha hacia HUMOCARO ALTO. Los guerrilleros se distribuyen en los camiones, llevando la orden de guardar 500 mts. de distancia entre unos y otros, y de detener cualquier vehículo que viniera en sentido contrario.
Para llegar a HUMOCARO ALTO es necesario pasar por HUMOCARO BAJO. En este caso era sumamente peligroso, pues en esta última población existía un Destacamento de la Guardia Nacional con más de treinta efectivos y una numerosa dotación de policía municipal. Después de haber disparado para tomar las instalaciones del campamento del MOP, los guerrilleros corrían el riesgo de haber alertado a la guardia nacional, por lo tanto tenían que estar preparados para el caso de ser descubiertos (proceder a tomar esta población, lo que significaba un riesgo debido a la gran cantidad de efectivos gubernamentales que la custodiaban, sin embargo, era necesario correrlo), para ello se elaboró un segundo plan, que únicamente se pondría en práctica en el caso de ser descubiertos y obligados a entrar en combate.
Los camiones emprendieron la marcha hacia HUMOCARO ALTO; por el camino derribaron varios postes telegráficos, cortando de esta manera, las comunicaciones entre las dos poblaciones y EL TOCUYO, único sitio de donde podían recibir refuerzos inmediatos. Al divisar las primeras luces del poblado, cada combatiente tomo su puesto; tenían que camuflajearce, ya que de ser descubiertos, inmediatamente entrarían en combate, y sino, tendrían que pasar inadvertidos. Todo el mundo permaneciera alerta, cruzando la primera calle del poblado, luego la Plaza y la Prefectura, y por último la salida. Todo normal. La guerrilla había obtenido su segundo triunfo.
Después de alejarse lo suficiente, los camiones se detuvieron y uno fue atravesado y quemado en la carretera, con la finalidad de obstaculizar el paso, luego los guerrilleros iniciaron nuevamente la marcha, teniendo esta vez como objetivo HUMOCARO ALTO.
Para ese momento estaban divididos en tres grupos: El primero tomaría la entrada del pueblo, el segundo la salida y el tercero rodearía la plaza y tomarían el telégrafo y la Prefectura. Todo se realizó según lo planificado, el telégrafo fue tomado sin dificultades y un grupo, teniendo de antemano rodeada la Prefectura, se dirigió a ellas para detener a los policías de guardia; tocaron repetidas veces, los policías al parecer alertados dispararon hacia afuera negándose a abrir la puerta, esto sirvió de inicio a un cerrado tiroteo que se prolongó por más de una hora, al cabo de la cual los policías se rindieron y entregaron el armamento, quedando la población totalmente en manos del destacamento guerrillero. En el asalto a la Prefectura resultó un policía muerto. Los guerrilleros no sufrieron ninguna baja.
Seguidamente los guerrilleros se dedicaron a intercambiar ideas con la población y a comprar alimentos para abastecerse; en la Prefectura, la cual había quedado semi-destruida como resultado del ataque, fueron decomisados los dos Jeeps de la policía, y en las oficinas del MAC, otros cinco. Estos vehículos eran necesarios para emprender la retirada, ya que los camiones llegarían hasta la mitad del camino, donde la carretera se estrechaba demasiado.
A las 6 de la mañana, los combatientes se retiraron de la población. Por el camino detuviéronse varias veces para dirigirse a grupos campesinos que se habían concentrado en la carretera. A las once de la mañana abandonaron los Jeeps y penetraron en las montañas vecinas, llevando como equipaje más de 250 Kg. de comida. Esto motivó que la retirada fuera lenta, y la Guardia Nacional que el día cuatro había iniciado la persecución alcanzara en varias oportunidades a la columna guerrillera y sostuviera repetidos combates con ella. El más importante de estos fue el que realizó en el sitio denominado LAS PEÑAS, el día 6 de abril, el cual se prolongó desde las 4 p.m., hasta las 6 p.m.; y la guerrilla, después de haberle causado varias bajas al enemigo, se retiró dejando abandonada gran cantidad de comida. Durante este encuentro los guerrilleros no sufrieron bajas, únicamente se perdieron varios combatientes, debido al desconocimiento de esa zona por parte de la guerrilla.
Contra el Destacamento “Simón Bolívar”, fueron enviados, por sitios diferentes, más de 800 soldados, los cuales llevaban la misión de cercarlos y detenerlos. El día 13 de abril, fueron cercados y detenidos catorce guerrilleros, de los cuales cinco fueron fusilados por la “democracia representativa” de Rómulo Betancourt. Así terminó una de las acciones que más experiencia ha aportado al movimiento guerrillero venezolano. Sus aciertos fueron tomados para organizar otros núcleos guerrilleros, y sus errores siempre se tienen presente para no volver a cometerlos, y ambos figuran en el total de experiencias acumuladas en dos años de constante lucha guerrillera.
Pero lo fundamental de este relato lo constituyen las conclusiones que de él sacaremos a título de experiencia:
1. Las armas que el guerrillero posee para vencer a la superioridad numérica del enemigo y su debilidad relativa, son dos: El conocimiento exacto de la zona y la agilidad.
2. La guerrilla, antes de actuar, deben tener elaborado un plan estratégico mínimo, donde se tengan previstas soluciones para las situaciones difíciles que puedan presentarse. Poniendo énfasis en los cercos y las retiradas.
3. Antes de actuar, la guerrilla debe conocer perfectamente la zona, no dos o tres montañas, sino toda la región y tener suficiente abastecimiento concentrado, como para resistir largo tiempo sin necesidad de recurrir al exterior de la zona de operaciones.
4. Las retiradas deben efectuarse en grupos pequeños, ya que lo contrario dejaría una pista segura al enemigo.
5. Los campamentos de abastecimiento deben estar diseminados en toda la zona. Para su ubicación se deben tomar en cuenta las posibles vías de retirada que en un momento dado la guerrilla utilizará.
6. No se deben tener una o dos vías de abastecimiento únicamente ya que en estas serán cortadas por el enemigo fácilmente ellas deben existir en todas las direcciones y en todos los sitios posibles.
7. La guerrilla debe tener siempre un sitio seguro, adonde retirarse en momentos difíciles; en dicho sitio debe existir comida depositada de antemano y vías de comunicación, seguras, con el exterior de la zona cercada por el enemigo.
8. La guerrilla debe estar fraccionada en varios núcleos, para así tener la posibilidad de maniobrar y despistar con facilidad. Únicamente debe reunirse en grandes grupos, cuando vaya a realizar alguna actuación que lo amerite. Luego debe fraccionarse nuevamente.

12. Consecuencias Político Sociales de la Ocupación de Aldeas y Pueblos. (Tomado del Libro La Guerrilla Castrista en Venezuela, de Luigi Valsalice)
Acciones subversivas rurales para el año de 1963.
Las actividades más relevantes de las bandas armadas durante ese año se realizarán principalmente en el Estado Falcón las montañas de El Charal, las serranías que enlazan a los Estados TRUJILLO con LARA y YARACUY.
Las columnas de bandoleros en el Estado FALCÓN que estaban comandadas por DOUGLAS BRAVO, en EL CHARAL por el Ingeniero VICENTE CABEZAS, en el YARACUY por (a) MAGOYA, y en LARA por ARGIMIRO GABALDÓN; DOUGLAS BRAVO se desplazaba entre ARAUCA, ZAZARIDA, PUERTO CUMAREBO CHURUGUARA, y SANTA INÉS, sus zonas de responsabilidad llegaban de acuerdo a instrucciones que recibió del comité central del PCV desde el MAR DE LAS ANTILLAS al Norte hasta EL RÍO El TOCUYO y LA SIERRA DE BARAGUA al Sur del Estado FALCÓN.
Durante el semestre comprendido entre Enero y Julio de 1963 se inicia la OPERACIÓN TORBES, la cual divide en dos sectores al Estado FALCÓN; el Sector “A” con su Comando en Cabure, al mando del Mayor GISELO PAYARES, en el mismo operaban los BATALLONES DE INFANTERÍA PIAR y GIRARDOT, Unidades de la Infantería de Marina y de la Guardia Nacional; el Sector “B” cuyo Comando estuvo ubicado en SANTA CRUZ DE BUCARAL, al mando del Mayor CARLOS JULIO GARCÉS y en el operaban una Compañía del Batallón Piar, dos Compañías del BATALLÓN DE INFANTERÍA GIRARDOT, y una Compañía del BATALLÓN DE INFANTERÍA CARABOBO, al mando del Capitán Silva, estas ultimas en las cercanías de CHURUGUARA. Esta operación estaba bajo la responsabilidad del coronel Osorio García, la operación al final del semestre arrojó como resultado, que se produjeran la siguientes bajas y resultados en acción: 14 bandoleros muertos, un policía muerto, 8 soldados heridos, doce campamentos desmantelados y destruida una Escuela de Guerrilla en las Montañas de IRACARA.
Esta operación además de la misión de destruir o capturar a las bandas armadas operantes en la región, también deberían negar a los bandoleros el control gubernamental del territorio. Durante el segundo semestre de Julio a Diciembre, el frente de guerrilleros JOSÉ LEONARDO CHIRINOS al mando de DOUGLAS BRAVO, HIPÓLITO ACOSTA, ELÍAS MANUIT CAMERO, BALTASAR OJEDA, DOMINGO URBINA, ARGELIA BRAVO, JUAN FARIAS y otros activan sus planes de lucha armada, y es el verdadero inicio de la escalada guerrillera, ya que el Ejército durante la misma empieza a sufrir los primeros reveses a través de numerosas emboscadas que les preparan y llevan a efectos los bandoleros.
Característica operativa peculiar de la guerrilla venezolana es la ocupación relámpago de aldeas dentro de los límites de las zonas guerrilleras o en sus inmediaciones, lo que configura una tradición del país. En las numerosas guerras civiles y en las frecuentes insurrecciones armadas en la Historia de Venezuela, el rebelde caudillo o general, enarbolaba la bandera de la rebelión y de su reivindicaciones, ocupando un pueblo o una pequeña ciudad y retirándose luego rápidamente a las montañas o perdiéndose en los Llanos de donde sucesivamente podría imponer sus condiciones, dando la impresión con su movilidad, de disponer de considerables fuerzas y de controlar totalmente el terreno. Esta tradición se ha renovado y enriquecido en la reciente guerrilla con exigencias tácticas más complejas y orientaciones estratégicas mas extensas las unos y las otras, convalidadas por formulas operativas en la práctica siempre idénticas.
La primera exigencia táctica satisfecha por la ocupación relámpago de una aldea es el abastecimiento, no tanto de armas cuanto de víveres, saqueando o comprando con dinero lo poco que puede tener cabida en el almacén (muchas veces el único) de la aldea. Además el contacto con el centro habitado responde a objetivos de información, manteniendo abierto un canal de comunicación con el exterior.
Pero la finalidad de la estrategia política es muy diferente y mucho más importante por su carácter demostrativo y de propaganda: proclamar y afirmar su propia existencia y voluntad política mediante comicios improvisados, leyendas en las paredes, coloquios con los campesinos, etc. El aislamiento de los núcleos guerrilleros y la presencia de un reducido número de campesinos en la zona de operaciones y a alrededor de los campamentos, según la lógica de una guerra que pretendía ser popular, imponía la necesidad de intentar sublevar las poblaciones campesinas y crear un clima favorable para la lucha revolucionaria. Un esbozo de lucha masas en función del campo, a la luz de los preceptos de la moderna guerrilla, es por lo tanto el efecto de mayor consideración que se busca con las ocupaciones relámpagos de las Aldeas. A diferencia del ejemplo siempre presente de la SIERRA MAESTRA en CUBA, en la Sierras venezolanas no se tenía la intención, ni mucho menos la posibilidad a raíz de la diferentes características socioeconómicas y del no ejercido control del terreno de echar las bases de una reforma revolucionaria en zonas aun restringidas, pero igualmente se quería sembrar la semilla de una acción política potencial, casi bajo la forma de un sondeo de la receptividad de las masas a los llamados de los revolucionarios. Desde un punto de vista algo distinto, se deseaba además de establecer una red de complicidades para desplazarse más holgadamente dentro de la región guerrillera o para obstaculizar la tarea de las fuerzas gubernamentales y de las autoridades civiles.
En este contexto propagandístico se insertaban con naturalidad las conexiones de muchos guerrilleros a través de su familia, cuando estos actuaban en sus zonas de origen. Ellos sentían el estímulo, muy comprensible humanamente, de bajar hasta su pueblo para tomar parte en reuniones o fiestas familiares, para volver a ver a sus íntimos, quienes también podían presentar un instrumento de propaganda y útil canal hacia el exterior. Si se tiene en cuenta así mismo que en el ambiente venezolano importa, más aún que la familia, el “clan” familiar con lejanas y sorprendentes ramificaciones, este aspecto íntimo y afectivo, por un lado, refleja cierta superficialidad que la guerra no consigue hacer olvidar, y por el otro, contribuye a una especie de identificación de vastos conglomerados familiares con los guerrilleros a través de lazos de parentesco o de amistad. De esta manera las bases territoriales que le faltaban a la guerrilla venezolana, se obtuvieron en forma muy diferente sobre el terreno de la solidaridad familiar. Si la familia o el clan estaban al unísono junto a los pocos valientes dedicados a la guerrilla, entonces se podría disponer de un enlace de sostén y apoyo, insustituible para superar la pesadilla del aislamiento, para secundar los movimientos de los guerrilleros y para alentar a los ciudadanos que se sentían desubicados en las montaña.
La ocupación relámpago de una Aldea no es la operación compleja, ya que la presencia de la fuerza pública generalmente es mínima, un par de agentes, muchas veces vestidos de paisano, mal equipados, armados con un viejo fusil y hospedados en edificios maltrechos que en nada se parecen a un cuartel. Ni en el cuadro de las mayores operaciones de represión, con algunas excepciones solamente en el Estado LARA, las fuerzas del gobierno consideraron conveniente dispersarse para reforzar de manera adecuada estas débiles guarniciones: las Aldeas, por ende, quedaban indefensas y no habían posibilidades de hacer llegar oportunamente refuerzos, nada se oponía entonces a la iniciativa guerrillera. Un núcleo de 10 o 30 hombres llegaba al amanecer, a pié o a caballo o con medios de transporte secuestrados con anterioridad, a la plaza del pueblo; atacaba al Puesto de Policía o la Comisaría Civil, sometiéndolos rápidamente y desarmando al sorprendido agente, devastaba algunos edificios públicos e incendiaba los archivos; hacían tocar las campanas; y finalmente, convocaban a un circunstancial comicio que generalmente era presenciado por pocas personas, ya que la mayoría prefería atrincherarse en sus casas a lo largo de la polvorienta calle del pueblo. Se planteaba el comicio en forma simple y primitiva, pero hasta este tono de demagogia superficial sonaba abstracto y era poco convincente para oyentes que ignoraban totalmente los problemas generales. El grupo pintarrajeaba los muros con slogans que ensalzaban la revolución y reprobaban al Gobierno. Se celebraba con algunas botellas de cervezas; hacían una breve incursión en el almacén del pueblo para un rápido abastecimiento de víveres; requisaban las armas que conseguían hallar y finalmente, después de dos o tres horas de permanencia, se alejaban hacia la selva o sierras yermas, llevando a veces algunos nuevos reclutas.
Este cuadro popular e idílico sufrió excepciones con cierta frecuencia cuando, por desventura, los guerrilleros llegaban a chocar contra la resistencia de una fuerza pública menos vulnerable, o cuando durante la ocupación relámpago prevalecían propósitos terroristas, es decir, cuando el grupo “invasor” tenía por objetivo principal el de atacar a fondo un Puesto de Policía mejor pertrechado o un pueblo mas importante. El choque a tiros, voluntario o no, malograba las finalidades de propaganda de la acción, que asumía el aspecto de una acción militar con efectos psicológicos negativos; los habitantes quedaban impactados por la violencia y por las pérdidas humanas, y la reñida operación no permitía tampoco arengar a la gente. Algunos asesinatos terroristas, imputados o en algunos casos a la intervención de elementos de guerrillas urbanas, agravaban las repercusiones negativas.
En definitiva, hay que reconocer cierta pobreza de inventiva en el aspecto mas propiamente militar, lo que refleja que las guerrilla de ese momento no estaba preparada en este aspecto. No se planeaba la ocupación estable de zonas determinadas, ni operaciones en gran escala si no solamente de una agresividad que finalizaba en actos demostrativos para provocar un clima o una apariencia de un clima revolucionario. Sin embargo, la simple existencia de grupos guerrilleros con sus esporádicas acciones obligaba al poder del Estado a una represión, con todas sus consecuencias políticas y psicológicas.